Cómo elegir electrodomésticos pensando en el recibo de luz

La etiqueta amarilla de un refrigerador trae una flecha con un porcentaje de ahorro. Parece la cifra para comparar. Y engaña a quien compara entre formatos distintos.

La norma de refrigeradores, la NOM-015-ENER-2018, calcula ese porcentaje contra un límite que cambia con el tipo de aparato. Según la norma, la etiqueta relaciona la energía de cada modelo «con relación a otros de su mismo tipo, capacidad y sistema de deshielo». Deducción nuestra con la Tabla 2 de la norma, a igual volumen ajustado: uno con congelador abajo y hielo en la puerta puede presumir 30 % de ahorro. Y gastar 18.88 % más que uno con congelador arriba y 0 %.

El número que sí se compara está en otro renglón: el consumo en kilovatios-hora al año. Y ese número todavía tiene que pasar por tu tarifa.

Tu recibo cobra por bloques. En la tarifa 1, según el acuerdo de tarifas domésticas de 2017, los primeros 75 kilovatios-hora del mes son los más baratos. Lo que pasa de 140 es excedente. Con los cargos de ese acuerdo, el kilovatio-hora excedente costaba 3.53 veces el básico. Un aparato nuevo se suma encima de todo lo demás. Así que paga el precio del último bloque al que llega tu casa.

Y hay un escalón. Si el promedio de doce meses pasa el límite de tu tarifa, el mismo acuerdo dice que, en ese caso, «se le reclasificará a la Tarifa Doméstica de Alto Consumo». Pasa la casa entera. En la tarifa 1, el límite es de 250 kilovatios-hora al mes.

Para elegir electrodomésticos ahorradores, esta guía junta las dos cosas: lo que dice la etiqueta y lo que cobra tu tarifa. Al hacer las cuentas salieron cinco datos que conviene saber antes de pagar.

  • El porcentaje de ahorro solo compara dentro de una clase. Entre dos formatos, la cifra útil es la de kilovatios-hora al año.
  • La palabra inverter no garantiza el número más bajo. En una misma tienda, un refrigerador inverter de 15 pies cúbicos declara 373 kWh al año. Uno de la misma capacidad que no dice ser inverter declara 352.
  • Cada kilovatio-hora al año que un aparato gasta de menos vale unos $24.29 en diez años. Deducción nuestra, a costo real promedio: un refrigerador que ahorra 13 kWh al año y cuesta $2,000 más tardaría 63.34 años en pagarse con la luz.
  • En el aire acondicionado, la cuenta se invierte. Con dos fichas de la misma tienda, un minisplit inverter de una tonelada cuesta $3,150 más que uno convencional. Deducción nuestra: con ocho horas por noche y 150 días al año, se pagaría en 2.93 años.
  • Lo apagado también suma. La norma de modo de espera deja que un decodificador con grabación gaste hasta 15 watts. Deducción nuestra: todo el año son 131.4 kWh, el 39.22 % de lo que declara un refrigerador nuevo de 11 pies.

Las cifras salen de normas oficiales mexicanas, del acuerdo de tarifas domésticas y de las tarifas finales que publica la Comisión Nacional de Energía. También de la ENCEVI 2018 del INEGI, de la CONUEE, de Profeco y de fichas de tienda. Cuando una cifra es una cuenta nuestra, lo digo.

Este artículo cita normas oficiales mexicanas y acuerdos de tarifas. Información general, no asesoría legal.

Un aviso sobre los pesos. Uso dos medidas. El costo real es lo que cuesta el kilovatio-hora antes del subsidio, según las tarifas finales vigentes desde el 1 de agosto de 2026. Va de $2.0292 a $2.8505. Los cargos de 2017 de la tarifa 1 y de la de alto consumo son los únicos que pude abrir en un documento oficial. Sirven para ver proporciones dentro de la tarifa 1. Para el alto consumo dan solo el tamaño del salto en 2017. Los cargos vigentes de tu tarifa están en tu recibo.

Aviso de afiliación. Este artículo puede llevar enlaces de afiliado a una tienda en línea. Si compras por ahí, Ruta Inteligente recibe una comisión. Los precios que cito son de otras tiendas, leídos el 13 de octubre de 2026, y ninguna marca pagó por aparecer. Las casas de los ejemplos son inventadas, y cada cuenta dice qué supone.

Lo que dice la etiqueta amarilla

Qué aparatos la traen

La etiqueta amarilla es la etiqueta de eficiencia energética que piden las normas oficiales mexicanas de energía. La CONUEE la describe como una herramienta para que las personas puedan comparar, y dice que su contenido les permite «comparar el rendimiento entre productos similares y seleccionar los más eficientes». En su página enumera diecisiete etiquetas. Varias son de edificios o de equipos comerciales. Profeco pide revisarla antes de comprar cualquier electrodoméstico.

En una casa, estas son las que importan para el recibo de luz.

AparatoNormaQué número traeDónde va
Refrigerador y congeladorNOM-015-ENER-2018Consumo en kWh al año, el límite de su clase y un porcentaje de ahorroAdherida o colgada del aparato
Lavadora automáticaNOM-005-ENER-2016Consumo en kWh al año, factor de energía y factor de consumo de aguaAdherida o colgada del aparato
Lavadora manual o semiautomáticaNOM-005-ENER-2016Consumo y límite en kWh al año, con un porcentaje de ahorroAdherida o colgada del aparato
Minisplit convencionalNOM-023-ENER-2018La REEE del aparato y la mínima de la norma, sin kWhEn el aparato o en el empaque
Minisplit inverterNOM-026-ENER-2015La REEE del aparato y la mínima de su propia normaEn el aparato o en el empaque
Aire de ventanaNOM-021-ENER/SCFI-2017No revisé su etiqueta. Su norma fija una REEC mínima, distinta de la REEENo revisé ese numeral
Televisor, microondas y decodificadorNOM-032-ENER-2013El límite de potencia en espera de la normaEn el empaque
Bomba de aguaNOM-004-ENER-2025El índice de energía de la bombaEn el producto, con copia en el empaque

La tabla deja fuera los calentadores de agua de gas y solares, que tienen su propia etiqueta y su propio artículo en esta serie: cómo elegir calentador de agua. Y deja fuera los focos LED, que llevan sus datos impresos en la caja, como explica el artículo de focos LED.

La ENCEVI 2018 del INEGI preguntó por ella. Según su comunicado, las personas declararon tener la etiqueta en estos aparatos: «refrigeradores (72%)» y «lavadoras (65%), aire acondicionado (56%) calentadores (53%) y estufas (43 por ciento)». Es lo que declaró quien contestó. El comunicado no dice sobre qué total se calcula cada porcentaje.

Las normas de la tabla son obligatorias para los aparatos que cubren. Información general, no asesoría legal.

Etiqueta amarilla que dice cada aparato

El único número que se suma al recibo

De todo lo que trae la etiqueta, un solo renglón se suma directo al recibo: el consumo en kilovatios-hora al año. La norma de refrigeradores lo pide en enteros y en negritas, con la leyenda «Consumo de Energía (kWh/año)». La de lavadoras pide un renglón casi igual.

Para pasarlo a tu recibo, divide entre doce. Un refrigerador de 335 kWh al año suma 27.92 kWh al mes. Si tu recibo llega cada dos meses, multiplica por dos.

El minisplit no trae ese renglón. Trae la REEE, que la norma define como el enfriamiento de un año dividido entre la electricidad del mismo año. Es una razón. Para volverla kilovatios-hora hacen falta tus horas de uso, y el artículo de aire acondicionado contra ventilador explica la cuenta paso a paso.

Y la etiqueta de espera trae un límite. Lo vemos en su propia sección.

Mi criterio, y va como criterio: en la tienda, lee primero los kilovatios-hora al año y después la flecha. La flecha te dice qué tan bueno es el aparato entre sus pares. Los kilovatios-hora te dicen cuánto va a sumar a tu recibo.

El porcentaje se mide contra su propia clase

La flecha de la etiqueta del refrigerador sale de una fórmula de la norma: «Ahorro de Energía = (1-Consumo de Energía/Límite de Consumo de Energía) x 100». El límite es el consumo máximo que la norma permite a ese tipo de aparato.

Y el límite cambia mucho de un tipo a otro. La norma lo calcula con una ecuación por clase, en su «Tabla 2-Consumo de energía máximo para refrigeradores, refrigeradores-congeladores y congeladores». La ecuación usa el volumen total ajustado: el volumen de alimentos «más el volumen del compartimiento del congelador multiplicado por el factor de ajuste correspondiente». No pude leer el valor de ese factor: el texto público de la norma se corta antes.

Para comparar clases basta con fijar el mismo volumen ajustado. Deducción nuestra con las ecuaciones de la Tabla 2, para 500 litros ajustados.

Clase de la normaLímite de consumo
Congelador arriba, sin máquina de hielo376.2 kWh al año
Congelador a un lado, sin máquina de hielo448.3 kWh al año
Congelador abajo, sin máquina de hielo473.0 kWh al año
Congelador a un lado, hielo por la puerta583.8 kWh al año
Congelador abajo, hielo por la puerta638.9 kWh al año

Ahora haz la cuenta de la flecha. Un refrigerador con congelador abajo y hielo por la puerta que marca 30 % de ahorro gasta 447.23 kWh al año. Uno con congelador arriba que marca 0 % gasta 376.2. El de la flecha en 30 % gasta 18.88 % más. Para gastar menos que el de 0 %, el de hielo por la puerta necesitaría marcar más de 41.12 %, y la escala de la etiqueta llega al 50 %.

La norma lo avisa en la propia etiqueta, que compara «con relación a otros de su mismo tipo, capacidad y sistema de deshielo». El problema aparece al comparar flechas de dos tipos distintos.

Lectura nuestra: la flecha sirve para elegir entre dos refrigeradores del mismo formato. Entre formatos, compara los kilovatios-hora al año. Información general, no asesoría legal.

Porcentaje de ahorro se mide contra su clase

Dónde tiene que estar

La norma de refrigeradores no deja la etiqueta a criterio de la tienda. Dice que «La etiqueta debe ir adherida o colocada en el producto ya sea por medio de un engomado,» o con un cordón. Y que debe estar «en un área de exhibición del producto visible al consumidor, en su interior o exterior». La de lavadoras pide lo mismo. La de espera va en el empaque, y puede ser blanca o amarilla.

La etiqueta también trae dos leyendas que conviene leer. Una: «El consumo real dependerá de los usos y hábitos del usuario». La otra: «Compare el ahorro de este producto con otros de características similares antes de comprar».

La primera tiene una razón técnica. La norma prueba los refrigeradores con una regla fija: «La temperatura ambiente debe ser 32,2 °C ± 0,6 °C durante el periodo de estabilización y el periodo de prueba». Todos los modelos pasan por la misma prueba. Por eso sus números se comparan entre sí. Tu cocina es otra cosa.

La etiqueta que no está en la tienda en línea

En la tienda física, la etiqueta está pegada al aparato. En línea, en lo que leí, casi nunca está.

Para este artículo se revisaron fichas de 21 refrigeradores, diez lavadoras y cinco minisplits en tiendas y sitios de fabricantes de México, el 13 de octubre de 2026. Lo que se encontró es esto.

  • En ninguna ficha se pudo identificar la imagen de la etiqueta. Por sus nombres y textos alternativos, las imágenes eran del aparato. Su contenido no se pudo ver.
  • El renglón de consumo cambia de unidad. Una misma tienda escribe a veces kilovatios-hora al año. Otras veces escribe watts, amperes o el voltaje en ese renglón.
  • La tienda y el fabricante pueden no coincidir. Para un refrigerador de 20 pies, la tienda dice 400 kWh al año y la página del fabricante, 387. Deducción nuestra: son 3.36 % de diferencia.
  • Un precio cambió en quince minutos. Un refrigerador de 14 pies pasó de $8,999 a $10,999 entre dos lecturas. Deducción nuestra: 22.22 % más.

Si compras en línea, pide una foto de la etiqueta antes de pagar. Si la tienda no la tiene, busca el modelo en la página del fabricante. Y al recibir el aparato, compara la etiqueta pegada con lo que te vendieron.

Tu kilovatio-hora no vale lo mismo en todas las casas

Lo que cuesta producirlo y llevarlo

Cada mes, la Comisión Nacional de Energía fija las tarifas finales del suministro básico. Su acuerdo para 2026 lo dice así: «El Titular de la Unidad de Electricidad debe determinar mensualmente las tarifas finales del Suministro Básico». Se publican en el Diario Oficial, por división y por categoría de servicio.

Para las casas hay dos categorías. La DB1 es «Doméstico en Baja Tensión, consumiendo hasta 150 kWh-mes». La DB2, «Doméstico en Baja Tensión, consumiendo más de 150 kWh-mes». La publicación más reciente que pude abrir rige desde el 1 de agosto de 2026. En lo que busqué, no aparecieron las de septiembre ni octubre.

Esta serie llama costo real a la suma de los cargos por kilovatio-hora de la DB2, y esta guía la usa en todas sus cuentas. En una casa de hasta 150 kWh al mes aplica la DB1, con un promedio de $2.5821. Son seis renglones: transmisión, distribución, operación del CENACE, servicios conexos, energía y capacidad. Así queda, en pesos por kilovatio-hora.

DB2 desde el 1 de agosto de 2026Costo real
División más barata, Noroeste$2.0292
Promedio simple de las 17 divisiones$2.4290
División más cara, Centro Sur$2.8505

Deducción nuestra: en Centro Sur, el mismo kilovatio-hora cuesta 40.47 % más que en Noroeste. Aparte va un cargo fijo al mes. El acuerdo lo describe como «un importe único mensual expresado en pesos por mes, independiente del nivel de consumo o demanda de la usuaria». Es el cargo de operación de la suministradora. Un aparato nuevo no lo mueve.

El documento de agosto avisa que esas tarifas «son máximas». Lectura nuestra: en una tarifa doméstica subsidiada, los bloques básico e intermedio cobran menos que el costo real. Del excedente no puedo decirlo, porque en lo que leí ningún documento abierto compara su cargo vigente con el costo real. La explicación completa de los renglones está en el artículo de la tarifa de luz de CFE, renglón por renglón.

Lo que te cobran: tres bloques

Tu recibo usa otra tarifa. La fija el acuerdo de la Secretaría de Hacienda publicado el 30 de noviembre de 2017. Para la tarifa 1, la de las localidades con veranos más frescos, trae tres bloques.

Bloque de la tarifa 1Kilovatios-hora del mesCargo de 2017Veces el básico
BásicoLos primeros 75$0.7931
IntermedioLos siguientes 65$0.9561.21
ExcedenteDel 141 en adelante$2.8023.53

Esos cargos son de 2017. Desde 2019 se actualizan cada mes. Otro acuerdo de Hacienda dice que los suministradores «aplicarán un factor de ajuste mensual a los cargos de las tarifas finales» de las tarifas 1 a 1F. Lectura nuestra: si el mismo factor multiplica todos los cargos, la proporción entre bloques se conserva. El excedente sigue costando 3.53 veces el básico, aunque los pesos hayan cambiado.

No pude abrir los cargos vigentes. El portal de la suministradora falló, como en toda esta serie. Y no los copio de terceros.

Lectura nuestra: los bloques se cuentan por mes, como el límite de la tarifa. Si tu recibo es bimestral, divide su consumo entre dos antes de ubicar tu bloque. Información general, no asesoría legal.

El aparato paga el último kilovatio-hora

Esta es la idea central de la guía. Un aparato nuevo se suma encima de lo que gasta tu casa. Sus kilovatios-hora caen en el último bloque al que llega tu casa.

Toma un refrigerador de 11 pies que declara 335 kWh al año, 27.92 al mes, y ponlo en cuatro casas inventadas. Deducción nuestra con los cargos de 2017, sin impuestos, sobre el promedio de cada casa sin ese aparato.

Casa, sin el refrigeradorRecibo sin élRecibo con élLo que cuesta el refrigerador al mes
40 kWh al mes$31.72$53.86$22.14
100 kWh al mes$83.38$110.07$26.69
150 kWh al mes$149.64$227.87$78.23
230 kWh al mes$373.80De $1,039.20 a $1,291.96De $665.40 a $918.16

Deducción nuestra: el mismo aparato cuesta 3.53 veces más en la casa de 150 que en la de 40. Allí, todo su consumo cae en el excedente. Y en la casa de 230, con los cargos de 2017, costaba de 30.05 a 41.47 veces más, porque empuja el promedio por encima de 250 y la casa entera cambia de tarifa.

Mi criterio, y va como criterio: antes de comprar un aparato grande, ubica tu bloque. Si tu casa vive en el excedente, cada kilovatio-hora que ahorres vale lo más que puede valer en tu tarifa. Si vive en el básico, la eficiencia vale menos. Y si vive cerca del límite, vale más que cualquier otra cosa de la ficha.

Mismo refrigerador cuatro recibos

El escalón del alto consumo

El mismo acuerdo de 2017 pone el escalón en dos frases. Una dice cómo se mide: «El consumo mensual promedio registrado por el usuario se determinará con el promedio móvil del consumo» «durante los últimos 12 meses». La otra dice qué pasa: «Cuando el Consumo Mensual Promedio del usuario sea superior al Límite de Alto Consumo» «se le reclasificará a la Tarifa Doméstica de Alto Consumo».

El límite depende de tu tarifa. Y tu tarifa depende del verano de tu localidad.

TarifaLímite de alto consumo
1250 kWh al mes
1A300 kWh al mes
1B400 kWh al mes
1C850 kWh al mes
1D1,000 kWh al mes
1E2,000 kWh al mes
1F2,500 kWh al mes

Para entrar a una tarifa de clima más caliente, el acuerdo pide que la localidad alcance la temperatura de verano «durante tres o más años de los últimos cinco de que se disponga». En lo que busqué, ningún documento oficial posterior cambió esos límites.

La tarifa de alto consumo de 2017 cobraba un cargo fijo de $99.60 al mes y de $3.643 a $4.623 por kilovatio-hora, según la región y la temporada. Por todos los kilovatios-hora, desde el primero. Deducción nuestra: una casa inventada de 255 kWh pagaba $443.85 en la tarifa 1 y de $1,028.57 a $1,278.47 en alto consumo. Eran 2.32 a 2.88 veces más por cinco kilovatios-hora de exceso. Lectura nuestra: el factor de ajuste de 2018 nombra solo las tarifas 1 a 1F, en lo que leí. Así que la distancia entre la tarifa 1 y la de alto consumo puede ser otra en 2026. El acuerdo de 2017 ajustaba cada mes los cargos de la de alto consumo, con sus propios factores. La misma cuenta salió en el artículo de aire acondicionado contra ventilador. El caso extremo es el coche eléctrico, y el artículo de los costos ocultos del auto eléctrico cuenta qué le pasa al resto del recibo cuando la casa cae.

Cómo se sale

El acuerdo también dice cómo regresar: «Cuando el usuario mantenga un Consumo Mensual inferior al Límite de Alto Consumo fijado para su localidad,» «el suministrador aplicará la Tarifa de suministro básico del sector doméstico correspondiente».

Lectura nuestra: para entrar cuenta el promedio de doce meses. Para salir, la frase dice «Consumo Mensual», pero su numeral se titula «CONSUMO MENSUAL PROMEDIO MENOR AL NIVEL DE ALTO CONSUMO». En lo que leí, el texto no dice durante cuántos meses hay que mantenerlo. Si tu casa cae, pregunta a la suministradora qué periodo usa.

Para un aparato, eso pesa. Lo que gaste en un verano se queda doce meses en tu promedio. Un minisplit que trabaja cinco meses pesa en el promedio todo el año. Información general, no asesoría legal.

Cuánto aparato cabe en tu tarifa

La tabla del margen

El artículo de calentadores de agua hizo una cuenta al revés que sirve para cualquier aparato. En lugar de preguntar cuánto gasta, pregunta cuánto puede gastar tu casa sin él para que el aparato no la saque de su tarifa. Es el límite de tu tarifa menos lo que suma el aparato al promedio de doce meses.

Esta es la tabla para catorce casos. Deducción nuestra, en kilovatios-hora al mes.

AparatoSuma al promedioTu casa sin él, máximo en tarifa 1En 1AEn 1B
Siete focos LED5.56244.44294.44394.44
Plancha, ocho sesiones de media hora al mes7.40242.60292.60392.60
Microondas, 10 minutos al día8.81241.19291.19391.19
Decodificador con grabación, en espera todo el año10.95239.05289.05389.05
Lavadora con etiqueta de 200 kWh al año16.67233.33283.33383.33
Refrigerador de 11 pies, 335 kWh al año27.92222.08272.08372.08
Secadora eléctrica, 12 cargas al mes37.99212.01262.01362.01
Refrigerador de 21 pies, 499 kWh al año41.58208.42258.42358.42
Refrigerador viejo que gasta 670 kWh al año55.83194.17244.17344.17
Minisplit inverter de 19 SEER, de tienda63.16186.84236.84336.84
Minisplit inverter en el mínimo de su norma75.15174.85224.85324.85
Minisplit convencional de 12 SEER, de tienda100.00150.00200.00300.00
Minisplit convencional en el mínimo de su norma104.36145.64195.64295.64
Calentador eléctrico de resistencia, familia de cuatro178.9571.05121.05221.05

Se lee así: si tu casa gasta más que la cifra de su columna, ese aparato la empuja al alto consumo. Cada renglón sale de una fuente o de un supuesto que se explica en su sección. Los focos vienen del artículo de focos LED; el calentador, del de calentadores. Los minisplits usan el caso de esta serie: una tonelada, ocho horas a plena capacidad por noche y 150 días al año, repartidos en el promedio de doce meses.

Cuanto aparato cabe en tu tarifa

Cómo sacar tu promedio

La tabla solo sirve con tu número. Sacarlo toma diez minutos.

  1. Busca tu tarifa en el recibo. De ella sale tu límite.
  2. Junta los consumos de los últimos doce meses, en kilovatios-hora. Si tu recibo llega cada dos meses, son seis recibos.
  3. Súmalos y divide entre doce. Ese es tu promedio.
  4. Réstalo de tu límite. Lo que queda es tu margen.
  5. Compara tu margen con la segunda columna. Si el aparato suma más que tu margen, te saca de tu tarifa.

Si el aparato va a sustituir a otro, la cuenta cambia. Resta lo que gastaba el viejo y suma lo que gasta el nuevo. Un refrigerador nuevo que entra en lugar de uno viejo puede abrir margen en lugar de gastarlo.

El artículo de los gastos que conviene revisar cada mes explica cómo leer el recibo y dónde viene el historial de consumo.

Lo que dice la tabla

Tres cosas, en orden de tamaño.

Los aparatos chicos casi no mueven el promedio. Focos, plancha y microondas suman menos de 10 kilovatios-hora al mes cada uno, con los supuestos de la tabla. Elegirlos bien ahorra pesos. Rara vez cambia tu tarifa.

Los refrigeradores pesan de 25 a 42 kilovatios-hora al mes, según su etiqueta. El que más pesa es el que se suma: un segundo refrigerador o uno viejo que nadie desconecta.

Tres aparatos deciden la tarifa: el minisplit, la secadora eléctrica y el calentador eléctrico. En la tarifa 1, una casa que gasta más de 150 kilovatios-hora al mes sin aire no puede sumar el convencional de la tabla sin cruzar la línea. Y una que gasta más de 71.05 no puede sumar un calentador eléctrico de resistencia.

Mi criterio, y va como criterio: si tu margen es menor que lo que suma el aparato, busca primero qué sale antes de que algo entre. Un refrigerador viejo, un decodificador que nadie usa o una secadora que se puede cambiar por el tendedero abren lugar. Si nada sale, ese aparato no cabe en tu tarifa.

El refrigerador: el aparato que nunca se apaga

Lo que mide su etiqueta

Casi nueve de cada diez casas usan uno. Según el comunicado de la ENCEVI 2018, «en el 88% se usa refrigerador, y en su mayoría son refrigeradores que tienen un congelador con deshielo automático». La presentación de la encuesta los cuenta: «por lo menos 28.9 millones en uso».

Es el aparato que más horas trabaja, y su etiqueta da un consumo anual. La NOM-015-ENER-2018 aplica a los refrigeradores y refrigeradores-congeladores de «uso doméstico de hasta 1 104 L» y a los congeladores de hasta 850 litros. La ficha oficial da su entrada en vigor el 23 de junio de 2019 y la marca como vigente. Deducción nuestra con su tabla de etapas: para todos los volúmenes, aplicó desde el 12 de junio de 2021.

La etiqueta da la capacidad en litros, y las fichas de tienda suelen darla en pies cúbicos. Un pie cúbico son unos 28.32 litros, aunque cada ficha redondea a su manera. Información general, no asesoría legal.

Once refrigeradores, con su número

El 13 de octubre de 2026 se buscaron fichas de refrigeradores en tiendas y sitios de fabricantes de México. Estos once traían el consumo en kilovatios-hora al año. La lista solo refleja qué fichas traían el dato.

RefrigeradorPies cúbicosInverter, según la fichakWh al añokWh al mesCosto real al año, promedioPrecio leído
LG GT32BP9Sí30325.25$735.99$11,799.00
LG GT35BP11Sí32226.83$782.14$9,999.00
Samsung RT31DG5724B1EM11Sí32427.00$787.00$9,999.00
Mabe RMA300FXMRP111No lo dice33527.92$813.72$7,999.00
Samsung RT35DG5724S9EM12Sí33828.17$821.00$10,999.00
Mabe RME360FGMRQ014No lo dice34228.50$830.72$10,999.00
Mabe RMS400IAMRP015No lo dice35229.33$855.01$9,999.00
Midea MDRT580MTM46D15Sí37331.08$906.02$8,999.00
LG LT57BT20Sí40033.33$971.60$13,998.99
LG GM65BPP25Sí48040.00$1,165.92$19,999.00
Mabe MTM600JKLBG021Sí49941.58$1,212.07$24,499.00

Notas de la tabla. Nueve son de congelador arriba. El Mabe de 21 pies tiene el congelador abajo y cuatro puertas, y el LG de 25 pies es de puertas francesas. Lectura nuestra: eso ayuda a explicar que el de 21 declare más que el de 25. Los kWh de los LG de 9 y 11 pies y de los dos Samsung salen de la página del fabricante, y su precio de la tienda. Para el LG de 20 pies, la tienda dice 400 y el fabricante, 387. El de 9 pies lo vende un tercero en la página de una cadena de autoservicio. El Mabe de 14 pies costaba $8,999 en la primera lectura y $10,999 en la segunda. Ninguna ficha decía si el precio incluye IVA. El costo real usa el promedio de las 17 divisiones, $2.429 por kilovatio-hora.

Once refrigeradores consumo etiqueta

La palabra inverter no basta

El compresor inverter regula su velocidad en lugar de prender y apagar. En la tabla, los de 11 pies que dicen ser inverter declaran menos que el que no lo dice: 322 y 324 contra 335.

A 15 pies pasa lo contrario. El Midea inverter declara 373 kWh al año y el Mabe que no dice serlo, 352. Deducción nuestra: el inverter gasta 21 kWh más al año, un 5.97 % más. Y cuesta $1,000 menos.

Deducción nuestra: a costo real promedio, esos 21 kWh valen $51.01 al año. La diferencia de luz tardaría 19.60 años en comerse los $1,000 de ahorro en el precio. Entre esos dos, el inverter sale más barato a casi cualquier plazo razonable. Aunque gaste más.

La lección es la misma de la flecha. Un nombre en la caja no reemplaza el número de la etiqueta.

Lo que la etiqueta no predice

Un matiz contra la tesis de este artículo. En un estudio publicado en 2018, el Laboratorio Profeco probó 18 refrigeradores de 9.3 a 16.6 pies. Anotó el consumo de su etiqueta. Y midió cuánto gastaba cada uno en un día de operación normal, lleno de alimentos. Son dos pruebas distintas: la de la etiqueta sigue la norma, y la del día con comida es otra.

El orden cambió mucho de una a otra. Deducción nuestra: las etiquetas iban de 313 a 440 kWh al año, 1.41 veces. El día con comida fue de 0.84 a 2.23 kWh, 2.65 veces. El que menos gastó ese día tenía 364 en su etiqueta. Uno con 355 quedó entre los que más gastaron, con 2.05.

La etiqueta compara modelos en la misma prueba. Lo que cada uno gaste en tu cocina depende de la carga, las puertas y el lugar. Lectura nuestra: por eso una diferencia chica de etiqueta decide poco. Una grande pesa más, aunque este estudio no lo mide.

Lo que vale la diferencia

Para decidir cuánto pagar de más por un modelo eficiente sirve una regla. Cada kilovatio-hora al año que un aparato gasta de menos vale $24.29 en diez años, a costo real promedio. Va de $20.29 en la división más barata a $28.51 en la más cara. Deducción nuestra, sin intereses ni inflación.

Si el modelo eficiente gasta menos…Vale en diez años, a costo real promedio
10 kWh al año$242.90
25 kWh al año$607.25
50 kWh al año$1,214.50
100 kWh al año$2,429.00
250 kWh al año$6,072.50
500 kWh al año$12,145.00

Ahora el par de 11 pies. El LG GT35BP declara 13 kWh al año menos que el Mabe RMA300FXMRP1 y cuesta $2,000 más. Deducción nuestra: esos 13 kWh valen $31.58 al año a costo real promedio. La diferencia de precio tardaría 63.34 años en pagarse con la luz. En la división más cara, 53.97.

Según la ENCEVI 2018, solo en el 2.2 % de las viviendas que usan refrigerador, este tenía más de 20 años. Lectura nuestra: esos $2,000 pagan otra cosa, como el diseño, el ruido, la garantía o la marca. Pueden valer la diferencia. La luz la explica poco.

Mi criterio, y va como criterio: no pagaría por eficiencia más de lo que vale en diez años. Multiplica por 24 los kilovatios-hora al año que separan las dos etiquetas. Si la diferencia de precio es mayor, compras otra cosa, y conviene saber cuál.

La regla no cuenta intereses, y usa el costo real. Lectura nuestra: si tu casa vive en el excedente, la regla puede quedarse corta. Si quieres ponerla junto a lo que rinde tu dinero, el artículo de cuánto rinden los Cetes, pagarés y fondos tiene las tasas.

Lo que cuesta en diez años

El precio de la tienda es la mitad de la cuenta. La otra mitad llega en el recibo. Deducción nuestra, a costo real promedio, en diez años y sin intereses ni inflación.

RefrigeradorPrecio leídoLuz en diez añosTotalLa luz, del total
LG GT32BP, 9 pies$11,799.00$7,359.87$19,158.8738.41 %
LG GT35BP, 11 pies$9,999.00$7,821.38$17,820.3843.89 %
Mabe RMA300FXMRP1, 11 pies$7,999.00$8,137.15$16,136.1550.43 %
Midea MDRT580MTM46D, 15 pies$8,999.00$9,060.17$18,059.1750.17 %
Mabe RMS400IAMRP0, 15 pies$9,999.00$8,550.08$18,549.0846.09 %
LG LT57BT, 20 pies$13,998.99$9,716.00$23,714.9940.97 %
LG GM65BPP, 25 pies$19,999.00$11,659.20$31,658.2036.83 %

En diez años, la luz del Mabe de 11 pies cuesta el 101.73 % de lo que costó el refrigerador. En los once de la tabla completa, la luz va del 33.10 % al 50.43 % del total. La diferencia entre dos modelos parecidos es chica, y el renglón de la luz es grande. El artículo de cómo elegir productos duraderos explica cómo repartir el precio entre los años de uso.

El hielo en la puerta y el segundo refrigerador

La propia norma dice cuánto más permite gastar a ciertos aparatos. Deducción nuestra con su Tabla 2, para 500 litros ajustados. El hielo por la puerta sube el límite 35.07 % contra un congelador abajo sin hielo: 165.9 kWh al año. La máquina de hielo sin salida por la puerta lo sube 22.33 % en uno de congelador arriba. Y poner el congelador abajo lo sube 25.73 %.

Son límites de la norma, y dicen algo. Lectura nuestra: la norma da ese margen porque esas funciones gastan. Cuánto gasta de más un modelo concreto lo dicen los kilovatios-hora al año de su etiqueta, que sí se comparan entre clases. Información general, no asesoría legal.

El segundo refrigerador pesa más. Deducción nuestra con la tabla: dos refrigeradores de 11 pies declaran 670 kWh al año. Uno de 20 pies declara 387 según su fabricante o 400 según la tienda. El segundo aparato suma de 270 a 283 kWh al año, de $655.83 a $687.41 a costo real promedio.

Mi criterio, y va como criterio: el dispensador de hielo y el refrigerador de las bebidas son lujos que se pagan cada mes. Si los quieres, que sea a sabiendas. En una casa cerca del límite de su tarifa, el segundo refrigerador puede ser el aparato que la saque.

El tamaño

En las fuentes que esta guía pudo usar, ninguna da un tamaño de refrigerador por número de personas. Según la ENCEVI 2018, «En promedio 4 de cada 10 viviendas con refrigerador utilizan aparatos medianos (de 11 a 15 pies)».

En la tabla, el consumo crece con el tamaño, pero menos que el tamaño. Deducción nuestra: el de 9 pies declara 33.67 kWh al año por pie cúbico y el de 25 pies, 19.2. Uno grande gasta más en total y menos por cada pie cúbico.

Mi criterio, y va como criterio: el tamaño se elige por la familia, y el modelo, por los kilovatios-hora al año dentro de ese tamaño. Un refrigerador medio vacío enfría aire. Uno que no alcanza termina con un segundo aparato al lado.

Cuándo cambiar el refrigerador que todavía funciona

Lo que dice el FIDE

El FIDE, el fideicomiso para el ahorro de energía eléctrica, hizo la cuenta en un programa piloto de 2002. Estimó ahorros «de alrededor de 50% por refrigerador reemplazado». Y aclaró que «El promedio de antigüedad de los equipos sustituidos ha sido de 12 años». En 2004 habló de ahorros «de hasta 40%» al cambiar a equipos con su sello.

El programa de sustitución que operó de 2009 a 2012, del que se habla más abajo, puso una edad. Era para equipos «con 10 o más años de uso».

Las cifras del FIDE de 2002 y 2004 tienen más de veinte años. Un refrigerador de diez años se fabricó con la versión anterior de la norma, de 2012. En lo que leí, no encontré cuánto más gasta uno de esa versión que uno de la vigente. Lectura nuestra: las cifras del FIDE describen refrigeradores de antes de 2002, probablemente más viejos que el tuyo.

Cuántos hay

La ENCEVI 2018 contó la edad del refrigerador en las viviendas que lo usan. Esta es su gráfica, en porcentaje.

Antigüedad del refrigeradorViviendas que usan refrigerador
De 1 a 5 años48.9 %
De 6 a 10 años29.8 %
De 11 a 15 años11.6 %
De 16 a 20 años5.2 %
Más de 20 años2.2 %
No especificado2.4 %

Deducción nuestra: en el 19.0 % de esas viviendas, el refrigerador tenía más de diez años. Eran datos de 2018, y en lo que leí no hay una encuesta nacional más reciente.

La misma encuesta preguntó qué pensaban cambiar en los doce meses siguientes. Encabezaban la lista el refrigerador y la lavadora: «el refrigerador (10.7%), seguido de la lavadora (10.3%)». Y preguntó qué miraban al comprar. Para el refrigerador, solo «el 34% de los informantes de la vivienda indica que considera el consumo de energía».

La cuenta del cambio

No sé cuánto gasta tu refrigerador viejo. Así que la cuenta va por casos. El nuevo es el de 11 pies de la tabla, 335 kWh al año y $7,999. El viejo gasta vez y media, el doble o el triple. Deducción nuestra: el ahorro de alrededor de 50 % que estimó el FIDE en 2002 equivale a un viejo que gastaba el doble. El de 2004 era un tope, «de hasta 40%», que equivale a 1.67 veces. Vez y media y el triple son casos inventados, uno bajo y uno alto. Todo, a costo real.

Si el viejo gasta…Ahorro al añoAl mesAhorro en pesos al añoAños para pagar $7,999, promedioPor cada $1,000
1.5 veces, 502.5 kWh167.5 kWh13.96 kWhDe $339.89 a $477.4619.662.46 años
El doble, 670 kWh335 kWh27.92 kWhDe $679.78 a $954.929.831.23 años
El triple, 1,005 kWh670 kWh55.83 kWhDe $1,359.56 a $1,909.844.920.61 años

Con el doble, el nuevo se paga en 8.38 a 11.77 años según la división. Con el triple, en 4.19 a 5.88.

Dos ajustes cambian mucho la tabla. Si tu casa vive en el bloque básico de la tarifa 1, cada kilovatio-hora ahorrado vale el cargo más bajo. Deducción nuestra con los cargos de 2017, en el caso del doble: el nuevo tardaría 30.11 años en pagarse en el básico y 8.52 en el excedente. Si tu casa vive cerca del límite, sacar 27.92 kWh al mes del promedio puede evitar el alto consumo, y ese ahorro no cabe en ninguna columna.

Un matiz contra la tesis de este artículo. Toda esta guía pide que hagas cuentas con kilovatios-hora. Para el refrigerador viejo, casi nadie tiene ese número. La etiqueta se despegó hace años y el recibo mezcla todos los aparatos. La tabla de arriba es una guía de órdenes de magnitud. La edad es una regla más fácil de aplicar, y fue la que usó el programa de sustitución.

Mi criterio, y va como criterio: cambiaría un refrigerador de más de diez años si mi casa vive en el excedente o cerca del límite. Si vive en el bloque básico, esperaría a que fallara. Y en los dos casos haría primero las revisiones de la sección siguiente, que cuestan casi nada.

Cambiar refrigerador viejo cuenta

Cómo saber cuánto gasta el tuyo

Hay dos caminos, del más fácil al más preciso.

  1. Busca el modelo. La placa de datos suele estar dentro del aparato. Con el modelo, la página del fabricante puede tener su consumo anual.
  2. Mídelo. Existen medidores que se conectan entre el enchufe y el aparato y suman los kilovatios-hora. No revisé sus precios ni su precisión. Déjalo una semana con la casa en su rutina y multiplica el promedio diario por 365.

Antes de cambiarlo, Profeco da consejos que no cuestan. Pide colocarlo «en un lugar fresco y ventilado» y separarlo «cinco u ocho centímetros de la pared para evitar que el motor se fuerce». También pide comprobar «que la puerta cierre perfectamente», abrirlo lo menos posible y no meter alimentos calientes.

Lectura nuestra: una puerta que no cierra bien deja entrar aire tibio, y el motor trabaja más. Ese gasto no aparece en ninguna etiqueta.

Con cargo al recibo

Hay programas que financian el cambio y lo cobran en el recibo de luz. Encontré tres, y el tercero cerró en 2012.

  • El del FIDE con la CONAVI, para mejorar la vivienda. Sus páginas, de 2022 a 2024, hablan de un apoyo de 40 % para familias «con ingresos de hasta 5 veces la Unidad de Medida Actualizada (UMA) mensual vigente». Dicen que «El crédito se paga a través del recibo de energía de la Comisión Federal de Electricidad (CFE)», «a un plazo de 5 años, sin penalización por pago anticipado». Una nota de febrero de 2024 dio una tasa de 17.85 % para el primer trimestre. El micrositio del programa la da «más IVA». No pude confirmar que siga abierto.
  • El programa ASI, de un fideicomiso ligado a la suministradora. Ofrece «financiamientos para la adquisición de equipos de alta eficiencia, con cargo al recibo de energía eléctrica». Su página de refrigeradores habla de plazos de uno a cuatro años. En las páginas que leí, no publica tasas ni fechas de vigencia. Sus contactos son de algunas regiones, y no queda claro dónde aplica cada programa.
  • El programa de sustitución que operó de 2009 a 2012. Daba un apoyo directo «de hasta dos mil 200 pesos» y «un crédito a una tasa anual de 13 por ciento», que «debe ser pagado en cuatro años». Era para los equipos viejos de los que se habló arriba. En agosto de 2012, el FIDE contaba la sustitución de más de 1.7 millones de refrigeradores y aires acondicionados.

Lectura nuestra: un crédito cobra intereses, y el ahorro de la tabla tiene que cubrirlos. Antes de firmar, pide el pago mensual total y compáralo con el ahorro al mes de tu caso.

El aire acondicionado y el calentador: los que deciden la tarifa

El minisplit, con dos fichas de la misma tienda

El artículo de aire acondicionado contra ventilador hizo la cuenta con los mínimos de las normas. Un minisplit de una tonelada, ocho horas a plena capacidad por noche y 150 días al año. El convencional en su mínimo suma 104.36 kWh al promedio de doce meses. El inverter en su mínimo, 75.15.

Para este artículo se buscó un par real. En una misma tienda, el 13 de octubre de 2026, la misma línea de una marca tenía las dos versiones de una tonelada, de 220 volts y solo frío. La convencional costaba $3,649 y su ficha decía 12 SEER. La inverter costaba $6,799 y su ficha decía 19 SEER, aunque su descripción hablaba de 18.5.

Las fichas hablan de SEER. Las normas mexicanas usan la REEE, y la escriben también en BTU por hora por watt. Su tabla pone el mínimo del convencional así: «Hasta 4 101 (13 993) 3,37 (11,5)». Es decir, 3.37 watts de frío por watt eléctrico, que son 11.5 BTU por hora por watt. Con la equivalencia de 3.4121 BTU por hora por watt, la que usa la serie, se puede pasar de una unidad a la otra.

Deducción nuestra con el caso de la serie. La REEE es estacional, así que los watts de la tabla son un promedio equivalente de la temporada.

Minisplit de una toneladaREEEWatts equivalenteskWh por temporadaSuma al promedio de doce meses
Convencional, 12 SEER en su ficha3.521,000.001,200.00100.00
Inverter, 19 SEER en su ficha5.57631.58757.8963.16

El inverter ahorra 442.11 kWh por temporada, un 36.84 %. A costo real son $1,073.87 al año en promedio, y de $897.12 a $1,260.22 según la división. La diferencia de $3,150 se pagaría en 2.93 años, entre 2.50 y 3.51. Con los 18.5 SEER de su descripción, en 3.08.

Un aviso sobre esa tabla. El número de la ficha no se cotejó con la etiqueta del aparato, y la tienda no dice con qué método lo midió. La cifra que vale es la REEE de la etiqueta.

Y ahora la tarifa. Deducción nuestra: una casa inventada de 150 kWh al mes en tarifa 1 llega con el convencional a 250.00 de promedio. Justo en el límite. El acuerdo reclasifica cuando el promedio es «superior al Límite de Alto Consumo». Con supuestos tan gruesos, 250.00 equivale a estar en la línea. Y un grado más frío, con la regla de 10 % por grado que usó la serie, la lleva a 260. Con el inverter, la misma casa queda en 213.16, y un grado más frío la lleva a 219.47.

Mi criterio, y va como criterio: si el aire va a trabajar muchas horas, el inverter va primero. En las tarifas 1 y 1A, además, compra el margen que tu casa necesita para no cruzar la línea. Lee su REEE en la etiqueta antes de pagar. Información general, no asesoría legal.

Por qué aquí el inverter sí se paga

El refrigerador inverter de 11 pies tardaría 63.34 años en pagarse y el minisplit, 2.93. La tecnología es parecida. Lo que cambia es cuánta energía separa a los dos modelos.

Deducción nuestra: el minisplit inverter le quita el 36.84 % a los 1,200 kWh por temporada del convencional. El refrigerador inverter le quita el 3.88 % a los 335 kWh al año del otro. El par de minisplits ahorra 442.11 kWh; el de refrigeradores, 13. Es 34.01 veces más energía, por $3,150 contra $2,000. La regla de los $24.29 lo dice de otro modo: 13 kWh valen $315.77 en diez años, y 442.11 valen $10,738.74.

La eficiencia se paga donde la mejora se cuenta en cientos de kilovatios-hora. Pasa con el aire, y puede pasar con cualquier aparato que sume cientos o miles al año. Entre los dos refrigeradores de 11 pies, la diferencia fue de 13 kWh al año.

Cuando se paga un aparato eficiente

El calentador eléctrico

El artículo de calentadores de agua calculó que uno eléctrico de resistencia, para una familia de cuatro, suma 178.95 kWh al mes. En la tarifa 1, la casa no puede gastar más de 71.05 sin él. Es el aparato con menos margen de toda la tabla.

En lo que leí, no hay todavía una norma de eficiencia vigente para calentadores eléctricos. Existe un proyecto, el PROY-NOM-040-ENER-2025, con la consulta pública concluida según la Secretaría de Economía. No pude leer su contenido.

Lectura nuestra: si en tu casa solo hay electricidad y estás en tarifa 1 o 1A, la cuenta del calentador va antes que cualquier otra compra.

Información general, no asesoría legal.

La lavadora y la secadora: el agua pesa más que el motor

Lo que dice la etiqueta de la lavadora

La norma de lavadoras es la NOM-005-ENER-2016. Su objetivo es doble. Para las automáticas, quiere «establecer el valor mínimo de factor de energía (FE)». Para las manuales y semiautomáticas, fija «el consumo de energía total anual máximo».

El factor de energía es una medida global. La norma lo define con el tamaño de la tina contra la suma de tres consumos. Junta el de la lavadora con la «energía total para el calentamiento del agua y la energía de extracción de la humedad». Más alto es mejor. La norma pide al menos 60 a las automáticas. El Sello FIDE, que es voluntario, pide 113: 1.88 veces el mínimo.

La etiqueta de una automática trae tres números. El consumo en kilovatios-hora al año. El factor de energía, en una escala con la leyenda «Mayor capacidad (L) con menos energía». Y el factor de consumo de agua, que relaciona el agua de cada ciclo con el tamaño de la tina: «Mientras más bajo, mayor eficiencia».

Hay un hueco en ese primer número. La norma dice que el consumo anual se determina como indica su capítulo 8, y ese capítulo remite a otra norma, la NMX-J-585-ANCE-2014. No pude leerla. Así que no sé cuántos ciclos al año supone la etiqueta, ni si su consumo anual incluye el agua caliente.

En las tiendas, en lo que leí, la etiqueta casi no aparece. De diez lavadoras revisadas, solo una ficha traía energía: una automática de 22 kilos con 200 kWh al año, que serían 16.67 kWh al mes. Otra tienda daba el agua por ciclo: 30, 36 y 37 litros en tres automáticas y 50 en una semiautomática. Información general, no asesoría legal.

Lo que midió Profeco

En un estudio publicado en enero de 2019, el Laboratorio Profeco probó lavadoras automáticas. El consumo de energía por ciclo completo «fluctúa entre 117 Wh y 290 Wh». Es una diferencia de 2.48 veces.

El agua varió más. Entre las de carga superior, la que menos usó «sólo requiere 81 litros por ciclo completo de lavado», y la que más, «con 332 litros»: 4.10 veces. Las de carga frontal gastaron menos, porque «no superan los 65 litros».

Deducción nuestra con doce lavadas al mes, un supuesto: de 1.40 a 3.48 kWh al mes. Es poco al lado de un refrigerador, que suma unos 28.

Esa cifra queda muy por debajo de los 16.67 kWh al mes de la lavadora con etiqueta de 200 kWh al año. Lectura nuestra: la etiqueta puede contar el agua caliente o más ciclos, y no pude confirmarlo.

El agua caliente

Si lavas con agua caliente, la mayor parte de la energía de una lavada se va en calentarla. Calentar un litro de agua un grado pide 4.186 kilojoules, el mismo dato que usó el artículo de calentadores.

Deducción nuestra: calentar 30 litros desde 20 grados hasta 40 pide 0.6977 kWh. Es 5.96 veces lo que gastó en un ciclo la lavadora más ahorradora del estudio de Profeco, y 2.41 veces lo que gastó la que más. Con 50 litros, 1.1628 kWh.

Ese gasto llega a tu recibo de luz si el agua la calienta un aparato eléctrico. Si la calienta un calentador de gas, llega a la cuenta del gas.

Lectura nuestra: lavar con agua fría quita ese renglón de la cuenta. Profeco agrega un consejo de carga: «Lava la mayor cantidad de ropa posible y solo usa el detergente necesario».

Mi criterio, y va como criterio: en la lavadora, el agua fría y la carga completa ahorran más que el modelo. Al comprar, compara el factor de energía y el de agua entre lavadoras del mismo tipo. Al usarla, piensa en el agua.

La secadora

En lo que leí, la secadora de ropa no tiene norma de eficiencia ni etiqueta de consumo. Las tres secadoras eléctricas que se revisaron en tienda no traían sus watts en la ficha.

El dato público más claro es viejo. En un estudio publicado en 2008, Profeco midió una secadora eléctrica de 6 kilos que gastó 3,166 watts-hora en su prueba de secado. Deducción nuestra con doce cargas al mes: 37.99 kWh al mes, 1.36 veces lo que declara un refrigerador nuevo de 11 pies. A costo real, de $77.09 a $108.30 al mes.

Es un solo modelo, de hace dieciocho años. Sirve para el orden de magnitud. Profeco pide usarla solo «si no tienes espacio para tender la ropa», porque «consume altas cantidades de energía». Y si se usa, pide centrifugar antes «al máximo la ropa». Lectura nuestra: la ropa que entra menos mojada necesita menos tiempo de secado.

Lavadora agua caliente secadora

Los aparatos sin etiqueta de consumo

Watts por horas

En lo que leí, la plancha, el microondas encendido, la televisión encendida y la secadora no traen etiqueta de consumo. Para ellos sirve una sola cuenta: watts por horas, entre mil. El resultado son kilovatios-hora.

Los watts vienen en la placa de datos del aparato o en su manual. Un watt encendido todo el año suma 8.76 kWh. El artículo de la tarifa de luz lo dice con meses de 30 días: 0.72 kWh por cada watt que nunca se apaga. Con el año entre doce, son 0.73.

Un aviso para los aparatos que prenden y apagan solos, como el refrigerador o el aire. Su potencia de placa multiplicada por las horas enchufado exagera el consumo. Para ellos vale la etiqueta.

La plancha

Según la ENCEVI 2018, «En 62% de las viviendas del país se utiliza la plancha de ropa». Y de esas, «en el 38% de ellas el día que la usan, lo hacen por más de 30 minutos».

En 2026, el Laboratorio Profeco revisó planchas de vapor. «Se midió la potencia eléctrica consumida en condiciones normales de uso establecidas en sus instructivos», y todas cumplieron lo que declaraban. Las potencias declaradas iban de 1,200 a 1,850 watts. Los precios, de $199.00 a $3,959.12.

Deducción nuestra: el precio varió 19.90 veces y la potencia, 1.54. Nueve planchas declaraban 1,200 watts, con precios de $199.00 a $1,079.00. El precio de una plancha dice poco de lo que gasta.

Deducción nuestra: media hora de planchado pide como mucho de 0.6 a 0.925 kWh, porque el termostato corta el calor a ratos. Con ocho sesiones al mes, de 4.80 a 7.40 kWh. Profeco sugiere planchar «toda la ropa que puedas», empezar por lo que requiere más calor y desconectar la plancha «unos minutos antes de terminar para aprovechar el calor acumulado».

El microondas

En un estudio publicado en 2016, Profeco midió nueve hornos de microondas. La potencia más alta que demandaron fue de 1,529 a 1,762 watts. El estudio aclara su método: «Medimos el valor máximo promedio de potencia eléctrica (Watts) que demanda el horno. Este valor es sólo una referencia».

Algunas fichas traen dos potencias, y conviene distinguirlas. Una ficha de tienda de un horno de 1.1 pies declaraba 1,500 watts de entrada y 1,000 de salida. La de salida es la que calienta la comida. La de entrada es la que pagas. Deducción nuestra: la salida es el 66.67 % de la entrada.

Deducción nuestra con diez minutos al día, un supuesto: el horno suma de 7.65 a 8.81 kWh al mes. Apagado, si es convencional, la norma de espera le permite hasta 2.5 watts: 1.83 kWh al mes, del 20.72 % al 23.87 % de lo que gasta usándolo. La ENCEVI encontró que «el 65.3% desconecta el horno de microondas cuando no está en uso».

En lo que leí, no hay norma vigente para su consumo encendido. Hay un proyecto, el PROY-NOM-038-ENER-2025, con la consulta pública concluida. No pude leer su contenido. Información general, no asesoría legal.

La bomba de agua

Si tu casa sube el agua al tinaco con una bomba, esa bomba tiene norma. La NOM-004-ENER-2025 cubre el conjunto motor-bomba y las motobombas para agua limpia de un quinto de caballo a dos caballos de fuerza. Sustituyó a la de 2014. Su etiqueta va en el producto, con una copia en el empaque.

En lo que leí, esa etiqueta no da kilovatios-hora. Da un índice de energía, con un máximo permitido de 1.0, y la potencia nominal del motor, en kilowatts. Y avisa: «El consumo de energía efectivo del producto dependerá de la instalación hidráulica, el mantenimiento preventivo y hábitos de uso». Deducción nuestra con un supuesto: una bomba de medio caballo tiene un motor de unos 373 watts. De la red toma más, por las pérdidas del motor, así que media hora al día suma más de 5.60 kWh al mes. Para tu bomba, la potencia de su etiqueta sirve como piso de esa cuenta. Información general, no asesoría legal.

La televisión

Según la ENCEVI 2018, «El 91.5% de las viviendas usan al menos una televisión y, en promedio, hay 1.31 televisores por vivienda». Y «El 45.9% de las viviendas del país mantienen encendido el televisor principal o de mayor uso» «más de 2 a 5 horas en promedio al día». En otro 22 %, más de cinco horas.

Para la televisión encendida no encontré norma de consumo. La norma de espera le pone un límite de un watt cuando está apagada. Las dos fichas de pantallas de 55 pulgadas que se revisaron no traían sus watts. Y el estudio de pantallas de Profeco de 2026 no midió energía.

Así que la cuenta va con la placa. Si una pantalla dice 100 watts, cinco horas diarias son 15 kWh al mes. El número de la placa es tuyo; el de este ejemplo es inventado.

Profeco pide apagar la televisión si no la vas a usar «durante un periodo mayor a media hora». Y sugiere el modo de suspensión «para que no consuman energía». Lectura nuestra: en suspensión, el aparato sigue gastando. Apagado con el control, un televisor puede gastar hasta un watt, el límite de su norma: 8.76 kWh al año.

Mi criterio, y va como criterio: en un aparato sin etiqueta, busca los watts en la placa antes de pagar. Multiplícalos por tus horas. Si la caja promete ahorro sin decir contra qué, esa promesa no se puede comprobar.

Lo que gasta lo apagado

La etiqueta de espera da el límite

Un televisor apagado con el control a la mano sigue conectado. La NOM-032-ENER-2013 llama a ese estado potencia en modo de espera: el «modo de potencia eléctrica más bajo, que no puede ser apagado por» «influencia del usuario y persiste indefinidamente». Cubre televisores, decodificadores, equipos de sonido, reproductores de discos, impresoras y hornos de microondas.

Fija un máximo para cada uno. Deducción nuestra, si el aparato pasara todo el año en espera.

AparatoMáximo en esperaAl añoA costo real promedio
Televisor1 W8.76 kWh$21.28
Reproductor de discos2 W17.52 kWh$42.56
Equipo de sonido, por componente2 W17.52 kWh$42.56
Microondas convencional2.5 W21.90 kWh$53.20
Decodificador sin grabación5 W43.80 kWh$106.39
Decodificador con grabación15 W131.40 kWh$319.17

El renglón de abajo es el que sorprende. Un decodificador con grabación que cumple la norma puede gastar en espera, en un año, el 39.22 % de lo que declara un refrigerador nuevo de 11 pies.

La etiqueta de estos aparatos va en el empaque. Trae la leyenda «Potencia en espera menor o igual a:» seguida del valor que fija la norma para ese equipo. Lectura nuestra: la etiqueta repite el límite. Dos televisores que cumplen muestran el mismo número, aunque uno gaste menos que otro. Información general, no asesoría legal.

Lo que se midió en México

Antes de esa norma, en 2009, el Instituto de Investigaciones Eléctricas midió aparatos nuevos en tiendas para la CONUEE. Los televisores promediaron 0.855 watts en espera. Los decodificadores, 16.7 watts, más que el límite que la norma puso después. Las computadoras, 6.3 watts.

Ese mismo informe citó estudios de otros países donde la espera era «del orden del 12% del consumo residencial». No es una medición mexicana. La Revista del Consumidor de 2025 escribió que «Aun apagados, los aparatos eléctricos consumen entre el 5 y el 10 % de la energía eléctrica del hogar», sin decir de dónde sale la cifra. En lo que leí, no hay una medición oficial de la espera en casas mexicanas.

Una casa al límite de la norma

Una casa inventada tiene dos televisores, un decodificador con grabación, un microondas, un equipo de sonido y un reproductor de discos. Todos gastan en espera lo más que permite la norma, todo el año.

Deducción nuestra: son 23.5 watts, 205.86 kWh al año y 17.16 al mes. En una casa de 150 kWh al mes serían el 11.44 %. A costo real promedio, $500.03 al año.

El decodificador pone el 63.83 % de esa cuenta. Sin él, la espera de la casa baja a 74.46 kWh al año.

Es un techo para aparatos que cumplen la norma. Uno anterior a ella puede pasarlo, como los decodificadores medidos en 2009. Los aparatos pasan horas encendidos, y en esas horas no están en espera. Y un aparato puede gastar menos que su límite: los televisores medidos en 2009 promediaban 0.855 watts. Sirve para ver dónde buscar.

Consumo en espera nom

Lo que se puede desconectar

Profeco lo incluye en su lista de consejos: «Desconectar los aparatos eléctricos que no estés usando». Y da ejemplos de lo que llama vampiros eléctricos: «la televisión, el cargador del celular, la computadora, el horno de microondas, entre otros».

La computadora tiene su dato. El IIE midió en 2009 un promedio de 6.3 watts en espera, sumando el CPU y el monitor. Deducción nuestra: todo el año serían 55.19 kWh, más que un decodificador sin grabación al límite de su norma.

En la ENCEVI 2018, «el 92.8% desconecta el cargador de celular cuando no lo utiliza». El microondas lo desconecta el 65.3 %.

Mi criterio, y va como criterio: si no grabas programas, el decodificador es el primero que conectaría a un multicontacto con apagador. Después, el microondas y el equipo de sonido. El cargador del teléfono, al final.

Cómo elegir, en siete preguntas

Todo lo anterior cabe en siete preguntas. El orden importa: las tres primeras dicen si el aparato cabe en tu tarifa, y las demás eligen entre los que caben.

1. ¿En qué tarifa está tu casa y cuál es su promedio? Tu recibo dice la tarifa. El promedio sale de sumar los kilovatios-hora de doce meses y dividir entre doce. La resta contra tu límite es tu margen.

2. ¿Cuánto suma el aparato al mes? Si su etiqueta trae kilovatios-hora al año, divide entre doce. Si es un minisplit, busca en su etiqueta los watts de frío: el convencional los llama efecto neto de enfriamiento, y el inverter, capacidad de enfriamiento. Divídelos entre su REEE, multiplica por tus horas del mes y divide entre mil. Una tonelada son unos 3,517 watts de frío. Si no trae etiqueta, watts de la placa por horas, entre mil.

3. ¿Cabe en tu margen? Si suma más que tu margen, el aparato te saca de tu tarifa. Busca qué puede salir antes, o elige un modelo que sume menos.

4. ¿Qué dice la etiqueta, contra aparatos del mismo tipo? Compara los kilovatios-hora al año entre modelos del mismo formato y tamaño. La flecha solo compara dentro de su clase.

El Sello FIDE puede ayudar a filtrar. El FIDE lo describe como «un programa voluntario desde junio de 1992». Para refrigeradores, su especificación pide límites «un 5% menor a los límites establecidos en la norma». Para un minisplit inverter de hasta 11,429.61 watts de frío, pide una REEE de 5.28. Deducción nuestra: en uno de una tonelada es un 12.82 % más que el mínimo de su norma. Para lavadoras, un factor de energía de 113.

Profeco lo llama «garantía de eficiencia energética». Lectura nuestra: en refrigeradores, el sello compara contra la clase del aparato, igual que la flecha. Deducción nuestra con la tabla del sello, para 500 litros ajustados: a uno de hielo por la puerta, el sello le pide menos de 607.1 kWh al año. A uno de congelador arriba, la norma sola le permite hasta 376.2. El sello filtra dentro de cada clase, y los kilovatios-hora comparan entre clases.

5. ¿Cuánto vale la diferencia en tu casa? Multiplica por $24.29 los kilovatios-hora al año que separan dos modelos: es lo que vale la diferencia en diez años a costo real promedio. Si tu casa vive en el excedente, cada kilovatio-hora vale lo más que puede valer en tu tarifa. Si vive en el básico, vale 3.53 veces menos que en el excedente. Y si vive cerca del límite, el modelo que sume menos puede ahorrarte el alto consumo.

6. ¿Cuánto gasta apagado? En televisores, decodificadores, equipos de sonido y microondas, la etiqueta del empaque da el límite de la norma. Si el aparato va a pasar el día conectado, busca en su manual la potencia en espera del modelo.

7. ¿Dónde está la garantía? La NOM-024-SCFI-2013 dice que la garantía, «para el caso de electrodomésticos, no puede ser menor de un año». Guarda la póliza y el ticket juntos. El artículo de cómo organizar los documentos importantes dice dónde y por cuánto tiempo. Información general, no asesoría legal.

Para comparar dos o tres modelos con calma, sirve la guía para comparar productos. Si compras en línea, la lista de qué revisar antes de comprar en línea. Y si el refrigerador viejo falló de golpe, el artículo de los errores más caros al comprar por impulso explica por qué esa es la peor compra para comparar. Si puedes esperar a una temporada de ofertas, revisa antes cuánto sube el precio antes de una oferta.

Mi criterio, y va como criterio: si el aparato debe llevar etiqueta y en la tienda no pueden mostrármela, lo compro en otra parte. En refrigeradores, lavadoras y minisplits, es la única hoja con un número medido por un método oficial. Y su norma la hace obligatoria.

Como elegir electrodomestico siete preguntas

Tres casas, con números

Las tres casas son inventadas. Combinan los supuestos de este artículo con las fichas de tienda del 13 de octubre de 2026.

Casa A: un departamento de dos personas en tarifa 1

Su promedio es de 110 kWh al mes. El refrigerador falló y hay que comprar otro. Son dos, así que buscan uno chico; el tamaño es un supuesto del ejemplo.

Hay dos candidatos en la tabla. El de 9 pies declara 303 kWh al año y lo vende un tercero en $11,799. El de 11 pies declara 335 y cuesta $7,999. Deducción nuestra: el de 9 pies gasta 32 kWh menos al año, 2.67 al mes. A costo real promedio son $77.73 al año, $777.28 en diez años. Con el cargo intermedio de 2017, el de su bloque, valían $30.59 al año. La diferencia de precio es de $3,800.

Esta casa tiene 140 kWh de margen en su tarifa. Cualquier refrigerador de la tabla cabe. Para esta casa, la tarifa y la eficiencia pesan poco. Pesan el tamaño, el precio y la garantía. El de 11 pies gana por precio.

Casa B: cuatro personas en tarifa 1, con calor

Es la casa de referencia de esta serie: 150 kWh al mes sin aire. Quiere un minisplit de una tonelada.

Deducción nuestra: con el convencional de 12 SEER de la tabla, su promedio llega a 250.00. Justo en la línea, con supuestos gruesos. Un grado más frío en el termostato la lleva a 260 y a la tarifa de alto consumo. Con el inverter de 19 SEER llega a 213.16 y le quedan 36.84 de margen.

Si además tiene un refrigerador viejo que gasta el doble que uno nuevo, cambiarlo el mismo año abre 27.92 kWh de margen. Con el convencional, la casa quedaría en 222.08. Con el inverter, en 185.24.

Lo que haría esta casa: el inverter, y el refrigerador viejo fuera si tiene más de diez años. Las dos compras se apoyan entre sí.

Casa C: tarifa 1, cerca del límite

Su promedio es de 230 kWh al mes, con el refrigerador de 11 pies de la tabla, de 335 kWh al año. Quiere un segundo refrigerador igual para las bebidas.

Deducción nuestra: con él, el promedio sube a 257.92 y la casa cruza los 250. Con los cargos de 2017, su recibo pasaría de $373.80 en la tarifa 1 a entre $1,039.20 y $1,291.96 en alto consumo. Ese refrigerador costaría de $665.40 a $918.16 al mes, contra los $78.23 que costaría si la casa no cambiara de tarifa.

La alternativa es cambiar su refrigerador de 11 pies por uno de 20. Con los 387 kWh que declara el fabricante del de 20 pies, el promedio queda en 234.33. Con los 400 de la ficha de la tienda, en 235.42. En los dos casos, la casa se queda en su tarifa y gana espacio.

Las tres respuestas salen de las mismas tablas. Lo que cambia es dónde está cada casa respecto de su límite.

Cuándo este método no te sirve

El método de esta guía tiene tres pasos: pasar la etiqueta a kilovatios-hora al mes, ponerlos contra tu tarifa y ver qué vale la diferencia. Hay casas donde alguno de los pasos no aplica.

Si tu casa está en una tarifa de clima cálido y tiene un solo aparato grande. De la 1C en adelante, los límites van de 850 a 2,500 kWh al mes. El artículo de aire calculó que un solo minisplit de una tonelada no alcanza el límite de la 1C. Ahí el escalón queda lejos, y lo que importa es el precio de cada kilovatio-hora.

Si tu casa está en alto consumo. Ahí no hay bloques: cada kilovatio-hora se cobra a la tarifa de alto consumo, desde el primero. La eficiencia vale más que en cualquier otro caso, y lo urgente es bajar el promedio mensual por debajo del límite.

Si la luz no la pagas tú. En un cuarto rentado con la luz incluida, o con un medidor compartido, tu recibo no existe. La cuenta de esta guía la hace quien paga.

Si tienes paneles solares. Con generación propia, tu recibo depende de lo que generas y de lo que compras a la red. Este artículo no cubre ese caso.

Si el aparato vive lejos de la prueba. Un refrigerador en una cochera caliente, una secadora que trabaja todos los días o un minisplit en un cuarto sin aislamiento se alejan de los números de la etiqueta. La comparación entre modelos sigue sirviendo. Tu consumo real puede ser otro.

Si es un negocio. Las tarifas de esta guía son domésticas. Un local o una oficina tiene otras tarifas, que no revisé.

Un matiz contra la tesis de este artículo. En una casa que vive en el bloque básico de la tarifa 1, casi todo lo de esta guía pesa poco. Con los cargos de 2017, los 13 kWh al año que separan a los dos refrigeradores de 11 pies valían $10.31 al año en el bloque básico. En el excedente valían $36.43. Lectura nuestra: para una casa que gasta poco, la mejor compra puede ser la más barata que cumpla la norma.

Ocho creencias, contra los datos

«El inverter siempre gasta menos»

Depende del aparato y del modelo. En los minisplits de la tabla, el inverter gasta 36.84 % menos por temporada. En refrigeradores de 11 pies, los inverter declaran de 11 a 13 kWh al año menos. Y a 15 pies, el inverter de la tabla declara 373 contra 352 del que no dice serlo. La palabra está en la caja. El número está en la etiqueta.

«Más porcentaje de ahorro, menos consumo»

Solo dentro de la misma clase. La flecha del refrigerador se mide contra el límite de su tipo, y los límites cambian mucho. Deducción nuestra con la Tabla 2 de la NOM-015, a igual volumen ajustado. Uno con congelador abajo, hielo por la puerta y 30 % de ahorro gasta 18.88 % más que uno con congelador arriba y 0 %. Entre formatos, compara kilovatios-hora al año. Información general, no asesoría legal.

«Un kilovatio-hora cuesta un peso»

Depende del bloque. Con los cargos de 2017, el básico costaba $0.793 y el intermedio, $0.956, cerca de un peso. El excedente costaba $2.802, y el costo real de la DB2 va de $2.0292 a $2.8505. En alto consumo se paga más por cada kilovatio-hora, con cargo fijo. Lo que paga un aparato nuevo depende del último bloque de tu casa.

«Si todavía funciona, no gasta»

Gasta, y a veces mucho. El FIDE estimó en 2002 ahorros de alrededor de 50 % al cambiar equipos de doce años en promedio. En 2004 habló de ahorros de hasta 40 % al cambiarlos por equipos con su sello. Según la ENCEVI 2018, en el 19.0 % de las viviendas que usan refrigerador, el suyo tenía más de diez años.

«La etiqueta de espera dice cuánto gasta mi televisión»

Dice el límite de la norma. La NOM-032 pide la leyenda «Potencia en espera menor o igual a:» seguida del máximo para ese equipo: un watt en un televisor. Los televisores nuevos que midió el Instituto de Investigaciones Eléctricas en 2009 promediaron 0.855 watts. Y la etiqueta no dice nada del consumo encendido. Información general, no asesoría legal.

«Los watts de la caja son los que pago»

Depende de cuál. Un microondas puede declarar 1,500 watts de entrada y 1,000 de salida: pagas la entrada. Y en un refrigerador o un minisplit, la potencia de placa por las horas enchufado exagera el consumo, porque el compresor prende y apaga. Para ellos, la cifra útil es la de la etiqueta.

«Desconectar todo baja el recibo a la mitad»

Ayuda, y con seis aparatos al límite de su norma queda lejos de la mitad. Deducción nuestra: una casa inventada con seis aparatos en espera, todos al límite de la norma todo el año, sumaría 17.16 kWh al mes. Es el 11.44 % de una casa de 150. La mayor parte la pone un decodificador con grabación.

«Más grande, más gasto»

En total, sí: el refrigerador de 25 pies de la tabla declara 480 kWh al año y el de 9 pies, 303. Por pie cúbico, al revés: 19.2 contra 33.67. Y dos refrigeradores de 11 pies declaran 670 kWh al año, de 270 a 283 más que uno de 20 pies. El tamaño se elige por la familia.

Preguntas frecuentes

¿Cómo leo la etiqueta amarilla de un refrigerador?

Busca el renglón «Consumo de Energía (kWh/año)» y divídelo entre doce: son los kilovatios-hora que suma al mes. El límite es lo más que la norma permite a su clase. La flecha de ahorro compara contra ese límite, solo con aparatos de su mismo tipo, capacidad y sistema de deshielo. Para comparar formatos distintos, usa los kilovatios-hora.

¿Cuánto gasta un refrigerador al mes?

Los once de la tabla de este artículo declaran de 303 a 499 kWh al año, de 25.25 a 41.58 al mes. A costo real, uno de 335 kWh al año cuesta de $679.78 a $954.92 al año según la división. Tu recibo, en una tarifa subsidiada, cobra menos por los kilovatios-hora de los bloques bajos.

¿Qué electrodoméstico gasta más luz en una casa?

De los de esta guía, el calentador eléctrico de resistencia: 178.95 kWh al mes para una familia de cuatro. Le sigue el minisplit, que suma de 63.16 a 104.36 al promedio de doce meses con el caso de la serie. Después vienen un refrigerador viejo que gasta el doble, unos 55.83, y la secadora o un refrigerador grande, de 37.99 a 41.58.

¿Conviene un refrigerador inverter?

Compáralo por su etiqueta. Resta los kilovatios-hora al año de los dos modelos y multiplica por $24.29: es lo que vale la diferencia en diez años. A 11 pies, los inverter de la tabla declaran de 11 a 13 kWh al año menos y cuestan $2,000 más. Deducción nuestra: tardarían de 63.34 a 74.85 años en pagarse con la luz, a costo real promedio.

¿Cada cuándo conviene cambiar el refrigerador?

El programa de sustitución que operó de 2009 a 2012 pedía equipos con diez años de uso o más. La cuenta depende de cuánto gaste el viejo. Si gasta el doble que uno nuevo de 335 kWh al año, uno de $7,999 se paga en 9.83 años a costo real promedio. Si gasta el triple, en 4.92.

¿Qué significa el porcentaje de ahorro de la etiqueta?

Es cuánto gasta el aparato por debajo del límite de su clase: uno menos el consumo entre el límite, por cien. En la etiqueta del refrigerador, la escala va de 0 a 50 %. Úsalo para elegir entre dos modelos del mismo formato y tamaño. Entre formatos, usa los kilovatios-hora al año.

¿Un aparato me puede pasar a la tarifa DAC?

Sí, si sube tu promedio de doce meses por encima del límite de tu tarifa: 250 kWh al mes en la tarifa 1. El acuerdo de 2017 reclasifica a la casa entera. Deducción nuestra: un segundo refrigerador de 11 pies lleva a una casa de 230 kWh a 257.92. La tabla de «Cuánto aparato cabe en tu tarifa» da el margen de catorce casos. Información general, no asesoría legal.

¿Cuánto cuesta un kilovatio-hora en México?

A costo real, sin subsidio, la DB2 vigente desde el 1 de agosto de 2026 va de $2.0292 a $2.8505, con un promedio de $2.429. En la tarifa 1 subsidiada, los bloques bajos cuestan menos. Para tu caso, mira en qué bloque termina tu consumo del mes. Si tu recibo desglosa los bloques, el precio del último es el que paga un aparato nuevo.

¿Cuánto gastan los aparatos apagados?

Busca la etiqueta de espera en el empaque y multiplica sus watts por 8.76: son los kilovatios-hora al año como máximo, si pasa todo el año en espera. Un televisor da 8.76; un decodificador con grabación, 131.4. Si el aparato es anterior a la norma, puede gastar más.

¿La lavadora gasta mucha luz?

El ciclo, poco: en un estudio publicado en 2019, Profeco midió de 117 a 290 watts-hora por ciclo completo. El agua caliente pesa más. Calentar 30 litros 20 grados pide 0.6977 kWh, que llegan a tu recibo si el agua la calienta un aparato eléctrico. Lectura nuestra: el agua fría y las cargas completas ahorran más que cambiar de modelo.

¿Qué es el Sello FIDE?

Es un distintivo voluntario del FIDE, el fideicomiso para el ahorro de energía eléctrica. Para refrigeradores pide límites 5 % más bajos que la norma. Para minisplits inverter de hasta 11,429.61 watts de frío, una REEE de al menos 5.28. Para lavadoras, un factor de energía de al menos 113.

¿Hay programas para cambiar electrodomésticos viejos?

Hay financiamientos que se cobran en el recibo de luz: uno del FIDE con la CONAVI, con un apoyo de 40 % en sus páginas de 2022 a 2024, y el programa ASI. No pude confirmar las condiciones vigentes del primero. El programa de sustitución de 2009 a 2012 cerró. Antes de firmar, compara el pago mensual con tu ahorro.

Lo que este artículo no pudo verificar

Una guía que no dice qué le faltó pide confianza sin darla. Estas son las piezas que busqué y no conseguí, o conseguí a medias.

Qué buscabaQué encontréQué hice
Las tarifas finales de septiembre y octubre de 2026No aparecieron en mis búsquedasUso las vigentes desde el 1 de agosto, las mismas de la serie
Los cargos vigentes de la tarifa 1 y de la de alto consumoEl portal de la suministradora no abrió; solo aparecen en sitios de tercerosUso el costo real y los cargos de 2017 como proporción
El valor del factor de ajuste del congelador en la NOM-015El texto público de la norma se corta antesComparo clases con el mismo volumen ajustado
Cuántos ciclos al año supone la etiqueta de lavadoras, y si incluye el agua calienteLa norma remite a la NMX-J-585-ANCE-2014, que no leíUso lo que midió Profeco por ciclo
La REEE mínima de los minisplits de 4,101 a 5,859 watts de capacidadEsa fila de la tabla de la NOM-023 no muestra valor en el texto del Diario OficialNo doy cifras para el minisplit de tonelada y media
Una norma para el consumo encendido de televisores, microondas, secadoras, lavavajillas, planchas y ventiladoresNo la encontré; hay proyectos de norma para microondas, ventiladores y calentadores eléctricos que no pude leerUso watts por horas
La guía de ahorro en el hogar de la CONUEE, de 2025Su PDF oficial no se pudo leer, y su página en gob.mx dio errorNo la uso, ni una copia en otro sitio. Sin ella, no doy un tamaño de refrigerador por número de personas
Una tabla oficial de consumo típico por aparatoLas candidatas estaban en sitios que no abrieronUso etiquetas, fichas, Profeco y la NOM-032
Un estudio de Profeco reciente de refrigeradores o minisplitsEl de refrigeradores más reciente que encontré es de 2018; de minisplits, ningunoUso el de 2018 con su fecha
La imagen de la etiqueta en tiendas en líneaNo se pudo identificar en ninguna fichaUso el renglón de consumo y la página del fabricante
Una medición de la espera en casas mexicanasNo la encontré; la cifra de 5 a 10 % de Profeco no dice su fuenteUso los límites de la norma como techo
Las condiciones vigentes de los programas con cargo al reciboPáginas de 2022 a 2024, o sin fechaPido comparar el pago con el ahorro antes de firmar
El ahorro oficial del programa de sustitución de 2009 a 2012No encontré cifra oficialNo la uso

Si alguna de estas piezas aparece, el artículo cambia. La que más pesa es la segunda. Con los cargos vigentes, cada cuenta de esta guía pasaría del costo real a lo que dice tu recibo.

Fuentes y metodología

Fuentes primarias

Todas se consultaron el 13 de octubre de 2026, salvo la NOM-024-SCFI-2013, verificada para la serie el 12.

Tarifas.

Normas.

Encuestas y mediciones.

Profeco.

FIDE y programas.

Fichas de tienda y de fabricante. Se leyeron fichas de The Home Depot México, Liverpool, Walmart México, LG México y Samsung México. Estas son las de los pares del artículo. Refrigeradores de 11 pies: Mabe RMA300FXMRP1, LG GT35BP en tienda y en la página del fabricante. De 15 pies: Mabe RMS400IAMRP0 y Midea MDRT580MTM46D. Y los minisplits convencional e inverter.

Cálculos y supuestos

  • Costo real: suma de los seis cargos por kilovatio-hora de la DB2. Sin cargo fijo, sin impuestos y sin subsidio. El promedio es simple entre las 17 divisiones. En una casa de hasta 150 kWh al mes aplicaría la DB1, con un promedio de $2.5821.
  • Al mes: kilovatios-hora al año entre doce. Los usos diarios se cuentan con meses de 30 días. En diez años: kilovatios-hora al año por costo real por diez, sin intereses ni inflación.
  • Cargos de 2017: tarifa 1 por bloques, sin mínimo ni impuestos; alto consumo con su cargo fijo y de $3.643 a $4.623 por kilovatio-hora. Son ilustrativos.
  • Minisplit: una tonelada son 3,516.90 watts con la equivalencia de 3.4121 BTU por hora por watt, la que usa la serie. Ocho horas a plena capacidad por noche y 150 días al año. El SEER de una ficha se pasa a REEE dividiendo entre 3.4121.
  • Margen: el límite de la tarifa menos lo que suma el aparato al promedio de doce meses.
  • Usos supuestos: doce lavadas y doce cargas de secadora al mes, diez minutos diarios de microondas y ocho sesiones de media hora de plancha. La espera, las 8,760 horas del año.
  • Agua: 4.186 kilojoules por litro y grado, con un kilo por litro.
  • Refrigerador viejo: vez y media, el doble y el triple de uno nuevo de 335 kWh al año. Son casos inventados.
  • Redondeo: dos decimales, con los medios hacia arriba.

Comprobaciones cruzadas

  • El costo real promedio, $2.429 en la DB2 y $2.5821 en la DB1, coincide con el de la serie.
  • Los minisplits en el mínimo de su norma dan 1,043.59 watts, 104.36 y 75.15 kWh al promedio, como en el artículo de aire.
  • Una casa de 255 kWh paga $443.85 en tarifa 1 y de $1,028.57 a $1,278.47 en alto consumo con los cargos de 2017, como en el mismo artículo. Una de 150 paga $149.64, como en el de los costos del auto eléctrico.
  • El margen del calentador eléctrico, 71.05 kWh, y el peso de siete focos LED, 2.22 % del límite, coinciden con sus artículos.
  • La gráfica de antigüedad de la ENCEVI suma 100.1 % por redondeo.
  • Una corrección para la serie: el cuarto cargo por kilovatio-hora, de $0.0069, es el de servicios conexos. La operación de la suministradora es el cargo fijo mensual. Las sumas no cambian.

Limitaciones

  • El costo real no es tu recibo. Los cargos vigentes de la tarifa 1 y de alto consumo no se pudieron abrir.
  • Un precio de tienda cambió en quince minutos, y ninguna ficha dijo si incluía IVA.
  • La etiqueta mide un laboratorio. En el estudio de Profeco de 2018, el orden de un día con comida fue distinto.
  • El consumo de un refrigerador viejo es un supuesto, y el contenido del consumo anual de las lavadoras no se pudo verificar.
  • La secadora es un solo modelo de 2008, y los límites de espera son un techo.
  • La guía de ahorro en el hogar de la CONUEE, de 2025, no se usó. Su PDF oficial no se pudo leer. Por la regla de las copias, tampoco se usó la que hay en otro sitio.
  • No es asesoría técnica, eléctrica ni legal.

Declaración de intereses

Ruta Inteligente no tiene relación comercial con fabricantes, tiendas, la suministradora, el FIDE ni los programas citados. Este artículo puede llevar enlaces de afiliado, como dice su aviso al principio. Los modelos aparecen porque su ficha traía el dato, y ninguna marca pagó por aparecer.

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