Cómo poner precio a un producto: los tres métodos y cuándo usar cada uno

Una playera le cuesta 272 pesos a quien la vende. Son 180 de mercancía, 12 de empaque y 80 de envío. En esta serie se vende en 499 pesos con IVA. Después del impuesto, la comisión del cobro y una provisión para devoluciones, deja 128.60. El ejemplo sale del artículo sobre cómo calcular el margen de ganancia de un producto, y aquí se usa el mismo para que puedas leer los dos seguidos.

Ahora ponle precio con los tres métodos que circulan. El costo más un margen del 30 % da 499.81 pesos. Tres tiendas de la competencia, inventadas para el ejemplo, cobran entre 448 y 529 con el envío. Y el valor que se puede calcular frente a la más barata de esas tres da 472.24. Son tres respuestas para la misma playera.

Las tres sirven, porque contestan preguntas distintas. El costo dice cuánto es lo mínimo que puedes cobrar sin perder en cada venta. La competencia dice contra qué te van a comparar. El valor dice cuánto podría pagar alguien como máximo. Este artículo te enseña a sacar los tres números con tus cifras y a decidir cuál manda en tu caso.

Las empresas mezclan los métodos. En 2005, una encuesta a manufactureras con más de 100 trabajadores preguntó cómo fijaban su precio. La publicaron en 2008 tres funcionarios del Banco de México. El 87 % marcó el «Margen de ganancia sobre sus costos» y el 64 %, el precio de sus competidores. Cada empresa podía señalar sus tres opciones más importantes. En lo que leí, es la encuesta mexicana más directa sobre cómo se fija un precio.

Hay además un límite legal. Ninguna de las diez páginas que revisé lo menciona. Mirar los precios públicos de la competencia está permitido. Acordarlos con ella es una práctica monopólica absoluta. En lo que leí, la ley no pide un tamaño mínimo. En Palenque, Chiapas, la autoridad multó a cinco personas físicas y tres organizaciones tortilleras que fijaban el precio y lo anunciaban.

Información general, no asesoría legal.

Todas las cuentas usan supuestos declarados, y puedes cambiar cada uno por el tuyo. Este artículo no tiene enlaces de afiliado ni acuerdos con pasarelas de pago, plataformas o marketplaces.

La respuesta corta: cada método contesta una pregunta distinta

Si tienes cinco minutos, esta es la tabla. Cada fila tiene su sección más abajo.

MétodoQué pregunta contestaCuándo mandaSu error típicoSu límite legal en México
Costo más margen¿Cuánto es lo mínimo que puedo cobrar?Pedidos a la medida, cotizaciones y costos que se mueven mucho. También un producto sin nada comparable, mientras mides su valorMultiplicar solo la mercancía y olvidar el envío y la comisiónEl precio que ve quien compra es el total, con impuestos y comisiones
Precio de la competencia¿Contra qué me van a comparar?Productos iguales o casi iguales, que se comparan en dos clicsCopiar un precio que viene de otros costos, o seguir una guerra hasta perderMirar los precios públicos está permitido. Acordar el precio con competidores es una práctica monopólica absoluta
Valor para quien compra¿Cuánto pagaría alguien como máximo?Productos distintos de verdad, con ventajas que se pueden medir o probarContar como valor lo que no puedes demostrarLo que prometes tiene que ser cierto y no inducir a error

Los tres números se usan juntos. El costo pone un piso: por debajo, cada venta pierde dinero. La competencia marca la referencia, que es el rango de precios que tu clientela tiene a la vista. El valor pone un techo: arriba de él, quien tiene otras opciones tiende a irse con ellas. Tu precio vive entre el piso y el techo. La referencia dice en qué parte.

Mi criterio, y va como criterio: calcula primero el piso, aunque al final mande la competencia o el valor. Es el único de los tres números que sale solo de tus cifras. Y es el único que te dice si una venta te conviene.

Hay dos casos en que la cuenta se tuerce. Si la referencia queda abajo de tu piso, competir en precio te hace perder en cada venta. Y si tu techo queda abajo del piso, ningún precio funciona con ese producto y ese costo. Los dos se ven con la playera en «Los tres juntos: piso, referencia y techo».

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Tres metodos para poner precio cuando usar cada uno

Cómo ponen precio las empresas en México

En 2005, una encuesta preguntó a manufactureras con más de 100 trabajadores cómo fijaban el precio de su producto principal. La publicaron en 2008 en El Trimestre Económico tres funcionarios del Banco de México, con el título «Formación de precios en la industria manufacturera de México. Resultados de una encuesta». Respondieron 398 empresas, el 53 % de la muestra. La pregunta fue esta: «¿Cuáles de los siguientes métodos aplica para la determinación del precio de su principal producto, en el mercado nacional?». La instrucción pedía señalar solo las tres opciones más importantes.

Estos fueron los resultados.

Método, como lo nombra el cuadroEmpresas que lo marcaron
Margen de ganancia sobre sus costos87 %
De acuerdo con el precio de sus competidores64 %
Decidido caso por caso33 %
De acuerdo con la cantidad vendida31 %
Otros: precio indizado a la inflación o al salario, o regulado por el gobierno5 %

La última fila se lee distinto. Según una nota del cuadro, su 5 % es el promedio de esas tres opciones del cuestionario.

Los porcentajes suman más de cien porque había varias respuestas por empresa. De ahí sale una cuenta. Como 87 más 64 dan 151, al menos 51 de cada 100 marcaron las dos primeras. Dicho de otro modo, al menos el 79.7 % de las que miraban a la competencia también usaban su costo. Deducción nuestra. Y en el cuadro no hay una categoría de precio según el valor para quien compra.

La encuesta tiene límites que conviene decir. Es de hace dos décadas, cubre solo manufactura formal con más de 100 trabajadores y no incluye micronegocios ni ventas en línea.

En 2012, el Banco de México levantó otra encuesta, sobre qué harían las empresas ante un golpe de costos o de demanda. Se publicó en 2015, en la misma revista. Respondieron 1,138 empresas por su cuenta, y los autores advierten que forman «una muestra o grupo de voluntarios (self-selected sample)». Con esa reserva, dos resultados sirven aquí.

  • Ante un alza de sus insumos, el 68.3 % consideró relevante o muy relevante subir precios, el 66.5 % reducir márgenes y el 79.4 % reducir costos. Cada empresa calificaba todas las estrategias, así que no se suman.
  • Sobre la probabilidad de bajar su precio si su principal competidor baja el suyo, el 24.0 % contestó que era muy probable y el 40.4 %, probable. Son 64.4 de cada 100, suma nuestra.

Los autores encontraron además que «el traspaso de los choques a los precios es mayor conforme aumenta el nivel de competencia». Lectura nuestra: con más competencia, los choques de costos y de demanda pasan más a los precios.

La pieza más reciente es cualitativa. Entre el 10 de junio y el 7 de agosto de 2025, el Banco de México reunió a 150 personas dueñas o directivas de negocios de servicios, en 15 grupos y cinco ciudades. Había fondas, consultorios, estéticas, lavanderías y despachos, entre otros. El recuadro concluye que «Los aumentos de precios son motivados principalmente por incrementos en los costos de producción». También que «la competencia disciplina la magnitud de los aumentos en precios». Y que la magnitud de cada ajuste «se basa en la experiencia práctica más que en indicadores macroeconómicos». El propio recuadro avisa que sus resultados «no son generalizables en un sentido estadístico».

El INEGI hizo una pregunta parecida a las microempresas en su encuesta de productividad de 2018, la ENAPROCE: «Normalmente, ¿cómo fija el precio de sus productos (bienes o servicios)?». Entre las opciones están «Agrega una cuota o porcentaje al costo» y «Establece los precios con relación a la competencia». También «Por regateo» y «Dependiendo del cliente». Los resultados de esa pregunta no están en los documentos en PDF que revisé. Si existen, estarán en tabulados o en los microdatos, que no revisé.

Lo que dicen otras encuestas y estudios

El patrón se repite fuera de México. El Banco Central Europeo resumió encuestas de nueve bancos centrales, con más de 11,000 empresas. Su conclusión: «In the euro area, more than half of the firms fix their price as a mark-up (fixed or variable) over costs». Traducción nuestra: en la zona del euro, más de la mitad de las empresas fija su precio como un margen, fijo o variable, sobre sus costos. Para alrededor del 30 %, el precio lo marcan los competidores.

En la encuesta del Banco de Inglaterra, de diciembre de 2007 a febrero de 2008, respondieron 693 de 2,331 empresas. El 25 % calificó como muy importante un margen fijo sobre sus costos, y el 33 %, un margen variable. Y «Around a third of companies reported that setting prices largely based on competitors’ prices was ‘very important’». Traducción nuestra: cerca de un tercio dijo que fijar precios con base en los de la competencia era muy importante. En Canadá, en entrevistas a 170 empresas, los cambios de precio de la competencia salieron como el factor más importante para mover el suyo.

Un artículo de Hinterhuber de 2008 lo resume así: «more than 80 percent of companies continue to price their products and services primarily» por costos, por la competencia o por las dos cosas. Traducción nuestra: más del 80 % de las empresas sigue poniendo precio sobre todo así. En el mismo resumen llama al precio por valor el enfoque «least widely diffused». Traducción nuestra: el menos difundido. Solo leí el resumen público, porque el artículo completo es de pago.

Un matiz contra la tesis de este artículo. Si la mayoría de las empresas pone precio sin calcular el valor y aun así vende, quizá tú tampoco lo necesitas en todo lo que vendes. En un producto que tu clientela compara en dos clics, la referencia de la competencia pesa más que cualquier cálculo de valor. El método del valor rinde donde hay algo distinto que medir, y aquí se trata así, como el tercer número.

Como fijan precios las empresas encuestas

Las tres cifras que necesitas antes de elegir método

Ninguno de los tres métodos funciona sin tres cifras de tu propio negocio. Con la playera de la serie son estas.

  1. El precio sin IVA. 499 entre 1.16 da 430.17 pesos. Los otros 68.83 son el IVA, que cobras para entregarlo al SAT. Al público le muestras el total. La ley del consumidor pide informar «de forma notoria y visible el monto total a pagar», y añade: «Dicho monto deberá incluir impuestos, comisiones, intereses, seguros y cualquier otro costo». Por eso la cuenta se hace sin IVA y el precio se publica con IVA.
  2. El costo variable de cada venta. Son los 272 de mercancía, empaque y envío, más la comisión del cobro y la provisión para devoluciones. Con la tarifa de lista de Stripe, de «3.6% + MXN3.00» por pago con tarjeta nacional, la comisión de esta venta es de 20.96 pesos. Stripe aclara que «Todas las comisiones excluyen el IVA». Ese IVA no se suma porque, si estás dado de alta y facturas, se acredita contra el IVA que cobras, como explica el artículo de margen. Si no lo acreditas, súmalo: son 3.35 pesos más por venta. La provisión del 2 % suma 8.60. En total, cada venta cuesta 301.57 y deja 128.60. Una parte de ese costo no cambia con el precio: los 272 pesos y los 3 fijos de la comisión. La otra, el 3.6 % de la comisión y la provisión, sube y baja con él.
  3. Tus costos fijos del mes. En el ejemplo son 18,000 pesos: renta, sueldos y herramientas que pagas aunque no vendas. Es un supuesto de la serie. Con 128.60 por playera, necesitas 140 al mes para cubrirlos. Si todavía no abres, los gastos de arranque están en cuánto cuesta abrir un negocio en México.

Información general, no asesoría legal ni fiscal.

Mi criterio, y va como criterio: si todavía no sabes cuánto te cuesta cada venta con la comisión incluida, ningún método te va a dar un buen precio. El costo variable entra en las tres cuentas que siguen. El precio sin IVA es la base del margen. Y los costos fijos dicen cuánto volumen necesitas, que es otra pregunta.

La tarifa de Stripe se usa porque es pública y la serie la usa desde el artículo de margen. Este artículo no la recomienda frente a otras, y no tiene acuerdo con ninguna pasarela. El detalle de cada renglón, con otras comisiones y las de los marketplaces, está en el artículo sobre el margen de ganancia. Un próximo artículo de la serie, «Cómo cobrar por internet en México: las comisiones de cada pasarela», las comparará una por una.

Método 1: el costo más un margen

Es el método que más usan las empresas en las encuestas, y el más fácil de explicar. Principles of Marketing, un libro de texto abierto de OpenStax, lo presenta así: «A fairly simple way to price products and services is using the cost-based objective». Traducción nuestra: una forma bastante sencilla de poner precio a productos y servicios es partir del costo. Su ejemplo, un teléfono inteligente, suma 10 % a un costo de 3,000 dólares y llega a 3,300.

La sencillez tiene una trampa. El costo que se suma tiene que ser el de cada venta completa, con envío y comisiones, y el margen tiene que medirse sobre el precio.

La fórmula, y por qué multiplicar el costo falla

El margen se mide sobre el precio sin IVA, y el precio tiene que pagar todo lo que cuesta vender. Con una comisión que es porcentaje del cobro y una provisión que es porcentaje del precio, la fórmula queda así.

Precio sin IVA = (mercancía + empaque + envío + cargo fijo del cobro) ÷ (1 − provisión − comisión × 1.16 − margen)
Precio con IVA = precio sin IVA × 1.16

En el numerador va solo lo que no cambia con el precio: 272 pesos más los 3 del cargo fijo, 275 en total. La comisión porcentual y la provisión van en el divisor, porque crecen con el precio. La comisión va multiplicada por 1.16 porque se cobra sobre el total con IVA. Con la playera y un margen del 30 %, la cuenta es 275 entre 0.63824. Da 430.87 pesos sin IVA y 499.81 con IVA. El 499 de la serie es, casi al centavo, un precio de costo más 30 %. Deja 29.9 %.

La misma fórmula sirve para un marketplace, cambiando la comisión. Con una tarifa supuesta del 15 % sobre el total y sin cargo fijo, estos son los precios para cada margen.

Margen buscado sobre el precio sin IVAPrecio con IVA en tu tiendaPrecio con IVA en un marketplace del 15 %
20 %$432.11$520.66
25 %$463.50$567.48
30 %$499.81$623.56
40 %$592.67$777.14
50 %$727.91$1,031.11

Para el mismo 30 %, el marketplace pide un precio 24.8 % más alto. Ese dato importa en el método de la competencia, más abajo.

El atajo que circula es otro: multiplicar lo que te costó la mercancía. Con la playera, estos son los resultados de cuatro multiplicadores sobre los 180 pesos de mercancía.

Regla para el precio sin IVAPrecio con IVAUtilidad por ventaMargen
Mercancía × 1.5$313.20−$21.68−8.0 %
Mercancía × 2$417.60$62.7717.4 %
Mercancía × 2.5$522.00$147.2132.7 %
Mercancía × 3$626.40$231.6542.9 %

Multiplicar por 1.5 pierde 21.68 pesos en cada venta. Multiplicar por dos suena a ganar el doble y deja 17.4 %. El multiplicador no ve el empaque, el envío ni el cargo fijo del cobro. Suman 95 pesos, el 52.8 % de lo que costó la mercancía. Para esta playera, el 30 % pide multiplicar la mercancía por 2.39. Otro producto, con otro envío, pediría otro número. Deducción nuestra.

Mi criterio, y va como criterio: no pongas precio con un multiplicador sobre la mercancía; usa la fórmula con todo lo que cuesta cada venta.

Una nota sobre palabras. Un margen del 30 % sobre el precio equivale a un sobreprecio del 42.9 % sobre los costos de cada venta. Por eso «cobrar el doble» de todo lo que cuesta vender deja un margen del 50 %. El 100 % es el sobreprecio. La diferencia entre margen y sobreprecio está explicada a fondo en el artículo de margen.

El piso: el precio al que cada venta deja cero

El piso es el precio con el que la utilidad de cada venta llega a cero. Se despeja de la misma cuenta. En tu tienda, con Stripe, el piso de la playera es de 340.00 pesos con IVA. En un marketplace del 15 %, es de 391.46. El mismo producto tiene un piso 15.1 % más alto en el otro canal, 51.46 pesos.

La razón está en lo que deja cada peso. Cada peso que subes el precio con IVA te deja 0.8088 pesos de utilidad en tu tienda y 0.6948 en el marketplace. El resto se va en IVA, comisión y provisión. Deducción nuestra.

Debajo del piso, cada venta pierde dinero. Arriba del piso, cada venta aporta algo para pagar los costos fijos, aunque todavía no los cubra. El 499 de la playera queda 46.8 % arriba de su piso en la tienda y 27.5 % arriba del piso del marketplace.

Mi criterio, y va como criterio: si lo que cobra la competencia queda abajo de tu piso, cambia de canal, de costo o de producto antes de bajar el precio.

Hay dos casos en que vender abajo del piso puede tener sentido, siempre con fecha de fin. Uno es rematar inventario que va a perder valor. El otro es una primera compra que trae a alguien que va a volver, y para esa cuenta sirve cómo calcular cuánto vale un cliente a lo largo del tiempo. Fuera de esos dos, el piso es el piso.

Multiplicar el costo contra el piso del precio

Los costos fijos no van dentro del precio

Un mes flojo tienta a meter los costos fijos en el precio de cada playera. La regla suena prudente: que cada pieza pague su parte de la renta y deje 10 % encima. Para ver qué hace, supón una demanda inventada que reacciona fuerte al precio: 160 playeras al mes a 499, y cerca de 4 % menos ventas por cada 1 % de aumento. Esto pasa si la regla se aplica mes tras mes.

MesFijos por playeraPrecio con IVAPlayeras vendidasGanancia del mes
0$499.00160.0$2,576.79
1$112.50$536.24120.0$1,042.76
2$150.04$588.1982.9−$1,362.10
3$217.18$681.1046.1−$5,281.96
4$390.47$920.9213.8−$11,519.43

Las playeras salen con decimales porque es un modelo. Cada mes, la regla sube el precio porque se vendió menos. Y se vende menos porque subió el precio. Con la misma demanda inventada, bajar a 449 habría dejado 3,519.20 pesos al mes.

Un matiz contra la tesis de este artículo. La espiral depende de la demanda. Con una clientela inventada que reacciona menos, cerca de 2 % de ventas por cada 1 % de precio, la misma regla sube la ganancia tres meses seguidos: 3,991.33, 4,613.83 y 4,936.98. Para esa clientela, 499 era barato, y la regla lo corrigió por accidente. Lectura nuestra: meter los fijos en el precio no mira a quien compra, así que acierta o falla según algo que nunca mide.

Mi criterio, y va como criterio: reparte los costos fijos entre el volumen, con el punto de equilibrio, y deja que el precio lo decidan el piso, la competencia y el valor.

Costos fijos dentro del precio la espiral

Cuándo decide el costo

El costo manda cuando no hay un precio de lista con qué compararte, o cuando quien compra puede ver tu cuenta. Estos son los casos más claros.

  • Pedidos a la medida o en volumen. Un pedido de 60 playeras con logotipo no se parece a la venta suelta, y su precio sale de su propio costo. Está en el caso completo, más abajo.
  • Productos sin nada comparable cerca. Si nadie vende lo mismo, el costo es el único número firme mientras averiguas el valor.
  • Ventas a empresas con contratos largos. Ahí puede pactarse por escrito que el precio siga al costo de un insumo. Las cláusulas que pide quien compra están en contratos con proveedores: las cinco cláusulas que te protegen, leído desde el otro lado del mostrador.
  • Insumos que se mueven mucho. Si tu costo cambia cada mes, el precio tiene que seguirlo de cerca. Los grupos del Banco de México dicen que el costo es lo que más empuja los aumentos.

Fuera de esos casos, el costo da el piso, y la decisión se toma con los otros dos números.

Método 2: el precio de la competencia

El libro de OpenStax lo define en una línea: «A competition-based objective, as its name suggests, is when a company sets its prices according to the prices» de sus competidores. Traducción nuestra: una empresa pone sus precios según los de su competencia. Es lo que marcó el 64 % de las manufactureras de la encuesta mexicana de 2005. Como se vio arriba, en al menos el 79.7 % de los casos iba junto con el costo.

El método tiene tres problemas prácticos. La competencia no tiene un solo precio. Su precio viene de sus costos, que no son los tuyos. Y seguirla sin límite puede llevarte abajo del piso.

El precio de la competencia es un rango

Profeco publica el precio de una canasta de 24 productos en tiendas de varias ciudades. La canasta es la misma en todas: «Se consideran productos específicos en marca y gramaje». En el reporte del 7 de septiembre de 2026, con precios del 24 al 28 de agosto, estas fueron las distancias dentro de una misma ciudad. En este reporte, Profeco lista dos tiendas en cada una de estas tres ciudades.

CiudadSúper más caroSúper más baratoDiferencia
León$890.90$758.0017.5 %
Puebla$860.40$757.0013.7 %
Cuernavaca$846.60$755.8012.0 %

En León, la misma lista de productos tuvo dos precios separados por 132.90 pesos la misma semana. El Banco de México midió algo parecido con los precios del INPC. En julio de 2022, según sus cálculos, una persona ahorraría en promedio 4.21 % al comprar en un club de precios en lugar de en una tienda de conveniencia. El propio recuadro advierte que la comparación depende de qué productos vende cada tipo de tienda.

Lectura nuestra: el precio de la competencia depende de qué competidor mires y en qué canal. Para la playera, supón tres competidores inventados.

  • A, en un marketplace: 349 pesos más 99 de envío, 448 en total, y la devolución corre por cuenta de quien compra.
  • B, una tienda en línea: 479 con envío incluido.
  • C, otra tienda en línea: 529 con envío y devolución incluidos.

La referencia de la playera va de 448 a 529. El 499 queda 51 pesos arriba del más barato y 30 abajo del más caro.

Mi criterio, y va como criterio: compárate con las tres alternativas que tu clientela de verdad ve antes de comprarte, con su precio total y sus condiciones. El más barato del país casi nunca es tu competidor real. Y un precio sin envío no se compara con uno que lo incluye.

Copiar un precio es copiar un costo que no es tuyo

El precio de otra tienda sale de sus costos, de su canal y de su volumen, que no ves. Puede comprar más barato, pagar menos envío o estar perdiendo dinero. Copiarlo sin mirar tu piso es adoptar una cuenta ajena.

El canal lo cambia todo, incluso con el mismo producto. Supón un competidor inventado que vende la playera en 379 pesos en un marketplace. Si igualas ese precio en el mismo marketplace, pierdes 8.66 pesos por venta, porque tu piso ahí es de 391.46. Si lo igualas en tu tienda, ganas 31.55 por venta, un margen del 9.7 %. Deducción nuestra.

«Cinco por ciento menos que la competencia», ronda tras ronda

Una regla que se oye seguido es cobrar un poco menos que la otra tienda. Para ver adónde lleva, supón dos tiendas inventadas que venden la misma playera en 499. Cada una, por turnos, se pone 5 % abajo del precio de la otra. Estos son algunos recortes, con la utilidad por venta en cada canal.

RecortePrecio con IVAUtilidad en tu tiendaUtilidad en un marketplace del 15 %
0$499.00$128.60$74.72
2$450.35$89.25$40.91
4$406.44$53.74$10.40
5$386.12$37.30−$3.72
7$348.47$6.85−$29.87
8$331.05−$7.24−$41.98

En la tienda propia, el octavo recorte cruza el piso. Son cuatro recortes de cada tienda, y el precio queda 33.7 % abajo del inicial. En el marketplace basta el quinto. La regla de «cinco por ciento menos que la competencia» no trae ningún piso escrito. Deducción nuestra.

La otra tienda probablemente va a responder. En la encuesta del Banco de México de 2012, 64.4 de cada 100 empresas veían muy probable o probable bajar su precio si su principal competidor bajaba el suyo.

Mi criterio, y va como criterio: toda regla de «igualar a la competencia» lleva escrito su límite: tu piso más el margen mínimo que aceptas.

Guerra de precios cinco por ciento hasta el piso

Mirar está permitido y acordar es ilegal: lo que dice la ley de competencia

La salida más tentadora de una guerra de precios es hablar con la otra tienda y ponerse de acuerdo. La ley lo prohíbe. El artículo 53 de la Ley Federal de Competencia Económica declara ilícitos los acuerdos entre competidores y los «intercambios de información entre Agentes Económicos que sean competidores». Lo son cuando su objeto o su efecto es alguno de los que enumera. El primero es «Fijar, elevar, concertar o manipular el precio de venta o compra de bienes o servicios».

El intercambio de información pasó al primer párrafo del artículo con la reforma publicada el 16 de julio de 2025. Antes tenía una fracción propia, la V, y esa reforma la derogó. La misma reforma le dio nombre y forma a la nueva autoridad: la Comisión Nacional Antimonopolio, que el artículo 10 define como un «organismo público descentralizado» sectorizado a la Secretaría de Economía. La extinción de la COFECE la había ordenado antes una reforma constitucional, publicada el 20 de diciembre de 2024. Según un transitorio de 2025, cuando se integre el Pleno de la nueva Comisión, toda referencia a la COFECE «se entenderá como a la Comisión Nacional Antimonopolio».

En lo que leí, la ley no pide un tamaño mínimo. Su artículo 3 define al agente económico como «Toda persona física o moral, con o sin fines de lucro», y como cualquier «otra forma de participación en la actividad económica». Lectura nuestra: una tienda en línea de una sola persona entra en la definición. El artículo 54 exige «poder sustancial» para otro tipo de prácticas, las relativas. Para las absolutas, en lo que leí, no hay ese requisito.

Las consecuencias están en el mismo artículo 53. «Las prácticas monopólicas absolutas serán nulas de pleno derecho», y se sancionan «sin perjuicio de la responsabilidad civil y penal que, en su caso, pudiere resultar». No doy montos de multas, porque no verifiqué cómo se calculan en el texto vigente.

La autoridad anterior dejó por escrito qué evitar. Según su guía de 2020, un intercambio de información «puede llegar a ser considerado una práctica monopólica absoluta cuando» ocurre entre competidores y tiene por objeto o efecto, entre otros, fijar precios. La guía señala como particularmente riesgosos los «intercambios de datos recientes y detallados sobre precios y descuentos». Y sobre las cámaras y asociaciones dice: «La Asociación no debe sugerir, recomendar, avalar, criticar ni discutir de forma alguna» información estratégica, como precios. Si lo hacen, esas recomendaciones pueden tomarse «como indicios de la comisión de Prácticas Monopólicas Absolutas».

Otro transitorio de la reforma de 2025 ordena seguir aplicando la normativa de la COFECE «en lo que no se oponga al presente Decreto», mientras se expiden las nuevas disposiciones. Ese transitorio no nombra las guías, y la propia guía dice que «no es un documento jurídicamente vinculante». Al 20 de octubre de 2026, en lo que busqué, la nueva Comisión no había publicado una guía propia sobre este tema.

Tres casos de la COFECE muestran que esto alcanza a negocios locales y a sus asociaciones.

  • Tortillerías en Palenque, Chiapas. El 9 de julio de 2019 la autoridad «sancionó a cinco personas físicas y tres organizaciones» por conductas que fueron de marzo de 2014 a enero de 2017. «Fijaron precios, los cuales se dieron a conocer mediante la colocación de anuncios». Las multas sumaron 2,101,634 pesos.
  • Tortilla en Jalisco. Dirigentes de la industria de la masa y la tortilla acordaron un rango de 9 a 14 pesos por kilo, en una reunión con un funcionario estatal que promovió el acuerdo. En la zona metropolitana de Guadalajara, el kilo pasó en promedio de 11.80 a 12.70 pesos. Las multas, que la COFECE informó en su reporte mensual de octubre de 2017, sumaron 394,508 pesos.
  • Gasolineras en Tijuana y Mexicali. Grupos de estaciones y sus asociaciones acordaron «mantener el precio máximo determinado por la SHCP». El sobreprecio fue de 10 a 60 centavos por litro. En 2020 la COFECE impuso una multa conjunta de 51 millones de pesos.

Lectura nuestra: son tres formas del mismo acuerdo. Un precio anunciado en común, un rango pactado entre dirigentes del gremio y un funcionario, y un pacto para que todas cobraran el tope.

Vender barato es otra cosa. La venta «por debajo de su costo medio variable», la imposición del precio de reventa a un distribuidor y los precios distintos a compradores en condiciones equivalentes son prácticas relativas, del artículo 56. Solo se sancionan si las hace alguien con poder sustancial en el mercado donde ocurre la práctica, y con los efectos que la ley describe. Lectura nuestra: para la tienda de la playera, el riesgo legal está en el acuerdo para frenar la guerra. Perderla es un problema de negocio.

Mi criterio, y va como criterio: no hables de tus precios con tus competidores, ni en persona, ni en el grupo de mensajes del gremio, ni en la reunión de la cámara.

Mirar sus precios públicos es otra cosa. La guía de 2020 dice que cuando la información «es de dominio público, accesible para todos los agentes del mercado», su intercambio «tiende a generar menos problemas para la competencia». Y la encuesta del INEGI a microempresas incluye entre sus preguntas si en los últimos tres meses el negocio «Visitó el negocio de al menos un competidor para ver los precios que está cobrando». Lectura nuestra: la información que cualquiera que compra puede ver está a tu alcance. Revisa sus páginas, sus precios publicados y sus condiciones de envío y devolución, y anota la fecha de cada dato. Lo que cruza la línea es el contacto con el competidor para hablar de precios, descuentos o planes.

Información general, no asesoría legal.

Acordar precios con la competencia ley mexico

Cuándo decide la competencia

La competencia manda cuando quien compra puede compararte en segundos. Estos son los casos más claros.

  • Productos iguales o casi iguales, de la misma marca y modelo, que se venden en muchas tiendas.
  • Canales que ponen a todas las tiendas en la misma pantalla, como los marketplaces y los comparadores.
  • Negocios nuevos o poco conocidos, porque quien compra todavía no tiene otra referencia que el precio de las demás tiendas.

Las encuestas de fuera muestran cuánto pesa la competencia en general. En el cuadro del Banco de Inglaterra, el precio de la competencia y el margen variable empatan como muy importantes, con 32.6 % y 32.9 %. Si se suman las respuestas de importante y muy importante, la competencia queda arriba, con 68.2 % frente a 58.0 %. Suma nuestra.

Aun cuando manda la competencia, el piso sigue siendo tuyo. La competencia te dice dónde está la referencia. Tu costo te dice si te conviene estar ahí.

Método 3: el valor para quien compra

OpenStax describe el tercer método como «product pricing based on a company’s understanding of the value-added benefits of a product». Traducción nuestra: poner precio según lo que la empresa entiende que el producto le aporta a quien lo compra. Es el más difícil de los tres, porque pide un dato que no está en tu contabilidad: qué haría esa persona si tú no existieras.

La cuenta que usamos aquí tiene tres partes. El precio de la alternativa que tu clientela considera equivalente. Más el valor de lo que te distingue de ella. Menos el valor de lo que te falta. Lectura nuestra: en lo que leí, el libro de OpenStax no desarrolla esta cuenta, y la presentamos como herramienta de trabajo, sin atribuírsela.

El techo se mide contra la alternativa

Vuelve a los tres competidores inventados de la playera. El más barato, A, cobra 349 más 99 de envío, 448 en total, y la devolución corre por cuenta de quien compra. Tu tienda incluye el envío y la devolución.

El envío está incluido en los 448. La devolución gratis vale lo que costaría devolver, por la probabilidad de hacerlo. FedEx publica en su Guía de servicios y tarifas 2026 que mandar un kilo con su servicio Nacional Económico a la zona 1 cuesta 242.43 pesos con IVA. La zona 1 aplica dentro de una misma ciudad con servicio local, como la Ciudad de México, Guadalajara o Monterrey. El envío está sujeto, además, a un cargo por combustible. Esos 242.43 son el 69.5 % del precio de la playera de A. El artículo sobre comprar en línea o en tienda física hace esa cuenta para otros pesos y distancias. Con una probabilidad de devolución inventada del 10 %, la devolución gratis vale 24.24 pesos.

Probabilidad de devolver, inventadaValor de la devolución gratisTecho calculable frente a AEl 499 queda arriba por
5 %$12.12$460.12$38.88
10 %$24.24$472.24$26.76
20 %$48.49$496.49$2.51

Con el 10 %, el techo calculable es de 472.24 pesos. El 499 queda 26.76 arriba. Esa diferencia tiene que salir de otras ventajas que quien compra valore y que tú puedas probar. Por ejemplo, una tela que aguanta más lavadas, una entrega más rápida o cambios de talla con el segundo envío incluido. Si no puedes probarlas, el valor que se puede defender está cerca de 472. Ahí la playera deja 106.96 pesos, un margen del 26.3 %, y el punto de equilibrio sube a 169 al mes. Deducción nuestra.

El techo que manda es el de la alternativa más barata que tu clientela considera equivalente. Frente a C, que cobra 529 con todo incluido, el techo sería más alto. Pero quien conoce a A va a comparar contra A.

Mi criterio, y va como criterio: en la cuenta del valor, suma solo lo que puedas demostrar con un dato, una garantía o una política escrita. Cómo presentar esas ventajas sin inflarlas está en cómo crear una oferta irresistible para tus clientes.

Precio por valor contra la alternativa

Cuatro preguntas para saber cuánto pagarían

Cuando no hay una alternativa clara, se pregunta. Un método conocido es el medidor de sensibilidad al precio de Van Westendorp, presentado en 1976 en el congreso número 29 de ESOMAR. Un artículo de 2024 en Frontiers in Psychology lo resume así. Se pide a cada persona el precio al que percibiría un producto como «(1) too cheap to be of quality, (2) a bargain». Y el precio al que lo vería como «(3) starting to be expensive, and (4) too expensive to consider a purchase». Traducción nuestra: demasiado barato para ser de calidad, una ganga, empieza a ser caro y demasiado caro para considerarlo.

Así quedan como preguntas, en una adaptación nuestra.

  1. ¿A qué precio esta playera te parecería tan barata que dudarías de su calidad?
  2. ¿A qué precio te parecería una ganga?
  3. ¿A qué precio empezaría a parecerte cara, aunque todavía la pensarías?
  4. ¿A qué precio sería tan cara que ni la considerarías?

El método original cruza las cuatro listas de respuestas de una forma que no transcribo, porque no la leí en una fuente abierta. Para un negocio pequeño proponemos una lectura más simple, como criterio. El rango razonable va de la mediana de la pregunta 2 a la mediana de la pregunta 3. Y conviene quedar abajo de la respuesta más baja a la pregunta 4. El caso completo, más abajo, lo hace con veinte respuestas inventadas.

Mi criterio, y va como criterio: pregunta a por lo menos veinte personas que compran productos como el tuyo, antes de mostrarles tu precio, y lee el resultado como un rango.

Lo que no puedes prometer para cobrar más

El método del valor empuja a decir lo bueno del producto, y ahí entra la ley del consumidor. Su artículo 32 pide que la información y la publicidad sean «veraces, comprobables, claros». Y define como engañosa la información que, «pudiendo o no ser verdaderas», induce «a error o confusión al consumidor». Lo que la vuelve engañosa es la forma «inexacta, falsa, exagerada, parcial, artificiosa o tendenciosa en que se presenta».

Lectura nuestra: un dato cierto también puede ser engañoso por cómo se presenta. Una frase como dura el doble necesita una prueba que puedas enseñar. Comparar con la competencia está permitido, siempre que la comparación tampoco sea engañosa.

El artículo 58 de la misma ley prohíbe establecer «preferencias o discriminación alguna respecto a los solicitantes del servicio», y dar descuentos «en forma parcial o discriminatoria». Ese artículo no usa la palabra precio. Lectura nuestra: cobrarle a cada persona según lo que estaría dispuesta a pagar se acerca a esa prohibición. Ofrece versiones distintas, abiertas para cualquiera, y deja que cada quien elija. Y si pruebas dos precios, el que mostraste se respeta, porque el artículo 7 obliga a «informar y a respetar los precios».

Información general, no asesoría legal.

Un próximo artículo de la serie, «Publicidad en redes en México: qué no puedes prometer», tratará a fondo lo que sí se puede decir.

Versiones: cobrar distinto sin escoger a quién

La forma de cobrarle más a quien valora más, sin escoger a quién, es ofrecer versiones. Cada versión tiene su precio, está abierta para cualquiera, y cada quien elige. La tienda de la playera podría tener tres: la básica, la misma con entrega en 24 horas y la edición limitada. Quien valora la rapidez paga por ella. Quien no, compra la básica.

Lectura nuestra: es la forma del método del valor que mejor encaja con el artículo 58, porque la diferencia de precio está en el producto. La persona elige.

Información general, no asesoría legal.

Las versiones también tienen costo. Cada una necesita su propio piso: la entrega en 24 horas cuesta más envío, y su precio tiene que pagarlo. Y conviene que la diferencia de precio se parezca a la diferencia de valor que puedes probar.

Es criterio mío: empieza con dos o tres versiones. Con más, quien compra se pierde comparando.

Cuándo decide el valor

El valor manda cuando lo que vendes es distinto de verdad y esa diferencia se puede medir o probar. Estos son los casos más claros.

  • Diseños propios o productos únicos, una vez que mediste cuánto pagarían.
  • Ahorros que se pueden contar, sobre todo al vender a empresas: tiempo, energía, mermas o devoluciones.
  • Productos nuevos, donde quien compra todavía no tiene una referencia.

Hinterhuber da cinco razones por las que las empresas no lo usan. Las tres primeras son «deficits in value assessment; deficits in value communication; lack of effective market segmentation». Traducción nuestra: fallas para medir el valor, para comunicarlo y para separar a la clientela en grupos. Las otras dos tienen que ver con la fuerza de ventas y el apoyo de la dirección.

Los tres juntos: piso, referencia y techo

Con los tres números en la mano, la playera queda así. Todo lo que no sale de la serie es inventado y está marcado arriba.

  • Piso: 340.00 pesos con IVA en tu tienda. Abajo, cada venta pierde.
  • Referencia: de 448 a 529, los tres competidores inventados.
  • Techo calculable frente a la alternativa más barata: 472.24, con 10 % de devoluciones.
  • Precio actual: 499, que queda 26.76 arriba de ese techo y dentro de la referencia.

Cuatro posiciones frecuentes de esos números dan cuatro decisiones distintas. Lo que hacer en cada una es criterio nuestro.

Lo que vesQué significaQué hacer
Piso abajo, referencia en medio, techo arribaHay espacio para elegirPonte en la referencia o arriba de ella, hasta tu techo
Piso abajo, techo dentro de la referencia o abajo de ellaHay quien cobra más de lo que puedes defenderCobra cerca de tu techo, o suma ventajas que puedas probar
Referencia abajo de tu pisoCompetir en precio te hace perder en cada ventaCambia de canal, de costo o de producto antes de bajar
Techo abajo de tu pisoNingún precio funcionaCambia el producto o el costo

La playera está en la segunda fila. Hay dos salidas razonables. Una es bajar a 469, el primer precio terminado en 9 abajo del techo calculable. Deja 104.34 pesos por venta, un margen del 25.8 %, y pide vender 23.3 % más para ganar lo mismo que a 499. La otra es quedarse en 499 y demostrar los 26.76 pesos que separan ese precio del techo calculable. Deducción nuestra con supuestos inventados.

Es criterio mío: con una diferencia de ese tamaño, primero intentaría demostrarla, porque bajar es fácil y subir después cuesta. Si en dos meses no encuentras con qué probarla, baja a 469.

Piso referencia y techo de un precio

Paso a paso: tu precio en una tarde

Con tus cifras, el orden es este. Entre paréntesis va el resultado de la playera.

  1. Saca tu costo por venta, en dos partes. Lo que no cambia con el precio: mercancía, empaque, envío y cargo fijo del cobro (275 pesos). Lo que sí cambia: la comisión porcentual y la provisión. A 499, todo junto suma 301.57.
  2. Despeja tu piso en cada canal. Usa la fórmula con el margen en cero. Arriba va solo lo que no cambia con el precio: 275 pesos en tu tienda y 272 en el marketplace (340.00 y 391.46).
  3. Anota tus tres alternativas. Son las que tu clientela ve de verdad, con su precio total, envío y devolución incluidos (448, 479 y 529).
  4. Calcula tu techo frente a la más barata. Es su precio total, más lo que te distingue y puedes probar, menos lo que te falta (472.24 con 10 % de devoluciones).
  5. Elige el precio y revisa el volumen. Divide tus costos fijos entre la utilidad por venta a ese precio, y mira si ese volumen es realista (a 469, 173 playeras al mes).
  6. Prueba y mide. Mueve el precio en escalones de 5 %, cuatro semanas cada uno, y compara contra la tabla de ventas que puedes perder, más abajo.

Si en el paso 3 alguna alternativa queda abajo de tu piso, el método de la competencia te está empujando a perder. Si en el paso 4 tu techo queda dentro de la referencia o abajo de ella, estás en la segunda fila de la tabla anterior. Y si en el paso 5 el volumen no es realista, revisa el costo o el producto antes de tocar el precio.

Una hoja de cálculo basta: seis renglones y una fórmula por renglón.

Cuántas ventas puedes perder al subir el precio

En los grupos del Banco de México de 2025, el freno más mencionado para subir precios fue este: «El mencionado con mayor frecuencia es el temor a perder clientes y el riesgo reputacional». El miedo tiene una medida. Si subes el precio, cada venta deja más, y puedes vender menos sin ganar menos.

Con la playera, la cuenta exacta da esto. Incluye la comisión del cobro, que sube y baja con el precio.

Cambio de precioPrecio con IVAUtilidad por ventaVentas que puedes perder, o que necesitas de más, para ganar lo mismo
+5 %$523.95$148.79puedes perder 13.6 %
+10 %$548.90$168.97puedes perder 23.9 %
+15 %$573.85$189.15puedes perder 32.0 %
+20 %$598.80$209.33puedes perder 38.6 %
−5 %$474.05$108.42necesitas 18.6 % más
−10 %$449.10$88.24necesitas 45.7 % más
−15 %$424.15$68.06necesitas 88.9 % más
−20 %$399.20$47.88necesitas 168.6 % más

Subir 10 % te deja perder casi una de cada cuatro ventas y ganar lo mismo. Bajar 10 % te obliga a vender casi la mitad más. La cuenta no es simétrica. La fila del −20 % coincide con la del artículo de margen, que da la misma utilidad de 47.88 pesos y 2.7 veces las ventas. Deducción nuestra.

Sin comisiones que cambien con el precio, la cuenta cabe en dos fórmulas. Llama m a tu margen de contribución, que en esta serie es la utilidad por venta entre el precio sin IVA. Con un cambio d, las ventas que puedes perder al subir son d ÷ (m + d). Las que necesitas de más al bajar son d ÷ (m − d). Solo dependen de tu margen.

Tu margen de contribuciónSubes 5 %: puedes perderSubes 10 %: puedes perderBajas 5 %: necesitasBajas 10 %: necesitas
10 %33.3 %50.0 %100.0 % másImposible
20 %20.0 %33.3 %33.3 % más100.0 % más
30 %14.3 %25.0 %20.0 % más50.0 % más
40 %11.1 %20.0 %14.3 % más33.3 % más
50 %9.1 %16.7 %11.1 % más25.0 % más

La tabla tiene una sorpresa. El negocio con margen chico es el que más aguanta una subida. Con 10 % de margen, subir 10 % te deja perder la mitad de las ventas y ganar lo mismo. Con 50 %, solo una de cada seis. Y con 10 % de margen, bajar 10 % deja la utilidad en cero, así que ningún volumen la recupera. Deducción nuestra.

Un matiz contra la tesis de este artículo. La tabla dice cuántas ventas puedes perder, y nada sobre cuántas vas a perder. Si tu producto es igual al de otras tiendas y ellas no suben, puedes perder más que eso. Al bajar, la tabla también puede quedarse corta: en la encuesta de 2012, 64.4 de cada 100 empresas veían muy probable o probable seguir la bajada de su principal competidor. Antes de subir, mira si tu clientela tiene a la vista una alternativa idéntica más barata.

Mi criterio, y va como criterio: sube en escalones de 5 % y mide al menos cuatro semanas antes del siguiente. Compara las ventas con las mismas semanas del año anterior, si las tienes, para no confundir el precio con la temporada.

El lado de los descuentos está en el artículo de margen, con su tabla. Un próximo artículo de la serie, «Descuentos: cuándo suben las ventas y cuándo destruyen el margen», lo llevará más lejos. Y otro, «Qué hacer cuando un cliente dice que está muy caro», tratará la conversación que sigue a una subida.

Cuantas ventas puedes perder al subir el precio

Cuándo revisar el precio, y las fechas que vienen

Revisar un precio y cambiarlo son dos cosas distintas, y las encuestas lo muestran. En la encuesta mexicana de 2005, las manufactureras revisaban su precio 4.4 veces al año y lo cambiaban 2.1. El estudio lo resume así: «Primero, las empresas mantienen en promedio sus precios sin cambio durante un periodo cercano a seis meses».

Fuera se repite el patrón de revisar más veces de las que se cambia. En el Reino Unido, la empresa típica revisaba su precio dos veces al año y lo cambiaba una. En la zona del euro, «in nearly all countries the median firm changes its price once a year». Traducción nuestra: en casi todos los países, la empresa típica cambia su precio una vez al año.

Con los precios que mide el INPC, un estudio de Gagnon para la Reserva Federal calculó cada cuánto cambian. En 2003 y 2004, con una inflación promedio de 3.8 %, cambiaba de precio el 22.6 % de los productos cada mes. La duración típica de un precio era de 5.7 meses. Y en un recuadro de 2024 sobre algunos servicios, el Banco de México encontró que un año después de un ajuste, cuatro de cada diez precios seguían igual.

Cuando sube un costo

El costo que más pesa en la playera es la mercancía, 41.8 % del precio sin IVA. Supón que tu proveedor la sube 10 %, de 180 a 198 pesos, un aumento inventado. Hay tres respuestas posibles.

DecisiónPrecio con IVAUtilidad por ventaMargen
No mover el precio$499.00$110.6025.7 %
Conservar los pesos de utilidad$521.25$128.6028.6 %
Conservar el porcentaje de margen$531.66$137.0229.9 %

Para conservar los 128.60 pesos basta con subir 4.5 %. Para conservar el 29.9 % hay que subir 6.5 %. El precio se mueve menos que el costo porque la mercancía es solo una parte del precio. Deducción nuestra.

Trasladar el costo al precio no siempre se puede. En marzo de 2023, la encuesta regional del Banco de México preguntó a establecimientos de más de 100 trabajadores cómo habían cambiado sus márgenes. Comparando enero y febrero de 2023 con noviembre y diciembre de 2022, «36% de las empresas mencionó haber observado disminuciones», y el 26 % reportó aumentos. En entrevistas aparte con contactos empresariales, que el recuadro aclara que no son representativas, algunas personas mencionaron «la competencia agresiva de otras empresas».

Muchas empresas empiezan por otra respuesta antes de subir. En la encuesta del Banco de México de 2012, ante un alza de insumos, el 79.4 % consideró relevante o muy relevante reducir costos, más que subir precios. En los grupos de 2025, las personas dueñas de negocios de servicios hablaron de cambiar de insumos o de proveedor, absorber una parte del aumento o reacomodar lo que incluye su servicio. Para la playera, negociar con quien te surte rinde más que subir el precio. Cada peso menos de mercancía es un peso más de utilidad, y cada peso más de precio con IVA deja 0.81. Un próximo artículo de la serie, «Cómo negociar precio y plazo con un proveedor sin romper la relación», tratará esa conversación.

La inflación general sirve de referencia, aunque tus costos pueden subir más o menos. El INEGI publicó el 8 de octubre de 2026 que «La inflación anual fue de 3.45 % en septiembre de 2026». La subyacente fue de 3.75 %. Los precios al productor subieron 4.05 % a tasa anual en el mismo mes, según otro boletín del INEGI. Son índices distintos y no se restan. Si la mercancía, el empaque y el envío de la playera subieran 3.45 % y el precio no se moviera, la utilidad bajaría a 119.22 pesos. El artículo de margen hizo la misma cuenta con la inflación de agosto, de 3.26 %, y llegó a 119.74.

Mi criterio, y va como criterio: revisa el precio cada tres meses. Muévelo cuando tu utilidad por venta caiga más de 5 % desde el último ajuste, o una vez al año, en enero.

Si vendes en la frontera norte

En la región fronteriza norte, un decreto da a quienes venden desde un local o establecimiento ahí «un crédito equivalente al 50% de la tasa del impuesto al valor agregado». Entre sus requisitos están entregar los bienes o prestar los servicios en la región y presentar un «aviso de aplicación del estímulo fiscal», y tiene exclusiones. En la práctica, es lo que una proposición con punto de acuerdo, presentada en la Cámara de Diputados, llama la «carga efectiva del 8 por ciento». Un decreto publicado el 31 de diciembre de 2025 dice que el estímulo «estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2026».

Esa proposición la presentó una diputada, y se publicó el 6 de octubre de 2026 en la Gaceta Parlamentaria. Exhorta a la titular del Ejecutivo federal, por conducto de Hacienda, a extender el estímulo «asegurando su continuidad desde el 1 de enero de 2027». Al 20 de octubre, en lo que busqué, la prórroga no estaba publicada.

La cuenta para la playera, si se vende desde un local de la región con el estímulo, es esta. Con 499 pesos y un IVA efectivo del 8 %, el precio sin IVA es de 462.04 y la utilidad, de 159.83, un margen del 34.6 %. Si el estímulo terminara y el precio siguiera en 499, la utilidad bajaría a 128.60, 31.23 pesos menos. Para conservar 159.83 con IVA del 16 %, el precio tendría que subir a 537.61, un 7.7 %. Deducción nuestra.

Información general, no asesoría fiscal.

Hay un decreto aparte para la región fronteriza sur, que no leí. Si tu negocio está en cualquiera de las dos, revisa con quien lleva tu contabilidad qué aplica a tus ventas en línea.

El calendario de noviembre a enero

Cuatro fechas tocan el precio entre noviembre de 2026 y enero de 2027.

  • Del 13 al 17 de noviembre de 2026: El Buen Fin. La AMVO publica las fechas en su página de la campaña: «13 al 17 de noviembre, 2026». Si vas a dar descuento, revisa antes cuánto aguanta tu margen. Del lado de quien compra, cuánto sube el precio antes de una oferta explica cómo se detecta un descuento inflado.
  • Diciembre, si se repite la fecha de 2025: el salario mínimo de 2027. Al 20 de octubre de 2026 no estaba publicado. El de 2026 se fijó el 3 de diciembre de 2025, con 13.0 % de aumento en la zona general, a 315.04 pesos diarios, y 5.0 % en la frontera norte, a 440.87. Si pagas salarios cercanos al mínimo, tus costos fijos cambian en enero.
  • 31 de diciembre de 2026: vence el estímulo de IVA en la frontera, salvo que se prorrogue.
  • Enero: la inflación de diciembre y el ajuste anual. En los grupos del Banco de México de 2025, «Varios mencionaron que los ajustes se realizan en enero».

Información general, no asesoría legal ni fiscal.

Calendario para revisar precios noviembre enero

Un caso completo: tres productos de la misma tienda

Una tienda en línea inventada vende tres cosas con la misma playera de base. A cada una le toca un método distinto, y los tres se calculan con las cifras de arriba.

1. La playera básica: manda la competencia. Es igual a la de muchas tiendas, y quien compra la compara en segundos. El piso es de 340 pesos. La referencia va de 448 a 529, y el techo calculable frente a la más barata es de 472.24. La tienda decide probar dos meses con 499 y una política escrita de cambios de talla con el segundo envío incluido. Si no logra demostrar que eso vale los 26.76 pesos de diferencia, bajará a 469, abajo de su techo. Ahí deja 104.34 por venta y necesita 173 playeras al mes para cubrir sus costos fijos, en vez de 140.

2. Un pedido de 60 playeras con logotipo para una empresa: manda el costo. No hay precio de lista con qué compararlo, y la empresa quiere una cotización. Los costos son inventados: 38 pesos de estampado por pieza, 650 de diseño y preparación por el pedido, 420 de un solo envío y 6 de bolsa por pieza. El pedido cuesta 14,510 pesos, 241.83 por pieza.

Margen buscadoPrecio por pieza sin IVAPrecio por pieza con IVAPedido sin IVAUtilidad del pedido
20 %$302.29$350.66$18,137.50$3,627.50
25 %$322.44$374.04$19,346.67$4,836.67
30 %$345.48$400.75$20,728.57$6,218.57

Con 25 %, el pedido sale en 19,346.67 pesos sin IVA y 22,442.13 con IVA. Cada pieza cuesta menos que la venta suelta, porque no paga un envío individual. Tampoco paga comisión de tarjeta, porque la empresa paga por transferencia, otro supuesto. Si la empresa pide 30 piezas en vez de 60, el diseño y el envío se reparten entre menos, y el precio por pieza sube 7.4 %. Por eso la cotización dice para cuántas piezas vale. Un anticipo del 50 %, de 11,221.07 pesos con IVA, deja unos 9,673 pesos sin IVA: dos tercios del costo del pedido antes de producir. Para ese lado de la cuenta sirve qué es el flujo de caja y por qué importa.

3. Una edición limitada con un diseño propio: manda el valor. Nadie más la vende, así que no hay referencia. La tienda hace las cuatro preguntas a veinte personas que compran playeras de diseño, antes de enseñar su precio. Las respuestas son inventadas.

PreguntaMediana de las veinte respuestasRespuesta más bajaRespuesta más alta
1. Tan barata que dudarías de su calidad$345$220$480
2. Una ganga$470$340$620
3. Empieza a parecerte cara$695$520$950
4. Tan cara que ni la considerarías$925$650$1,400

El rango que proponemos leer va de 470 a 695, y la respuesta más baja a la pregunta 4 lo recorta a 650. La tienda elige 599. Con los mismos costos de la playera básica, deja 209.49 pesos por venta y un margen del 40.6 %. Son 80.89 pesos más que a 499. Deducción nuestra con respuestas inventadas.

Lectura nuestra: tres productos de la misma tienda, con la misma tela, tienen tres precios por tres razones distintas. El método se elige producto por producto.

Cuándo este método no te sirve

El método de este artículo, con su piso, su referencia y su techo, supone que tú decides el precio. Hay casos en que no es así, o en que la cuenta cambia.

  • Si tu producto tiene precio máximo por decreto. La ley de competencia dice que «Corresponde exclusivamente al Ejecutivo Federal determinar mediante decreto los bienes y servicios» que pueden sujetarse a precios máximos. Profeco vigila que se respeten, según el artículo 8 de la ley del consumidor. Ahí, los tres métodos solo sirven abajo de ese tope.
  • Si el precio lo pone quien te compra o quien te surte. La encuesta del INEGI a microempresas tiene una opción para eso: «Toma los precios oficiales o del proveedor». En el Reino Unido, el 9.5 % de las empresas calificó como muy importante que el precio lo fije quien más le compra. Si vendes a una cadena grande, tu trabajo es saber si su precio queda arriba de tu piso.
  • Si tienes poder sustancial en tu mercado. Entonces las prácticas relativas del artículo 56, como vender abajo del costo o dar precios distintos a compradores equivalentes, sí pueden ser un problema legal. Ese caso necesita asesoría legal especializada en competencia.
  • Si lo que vendes es tu tiempo. Un servicio no tiene mercancía ni envío, y su costo principal son tus horas. Un próximo artículo de la serie, «Cómo poner precio a un servicio cuando lo que vendes es tu tiempo», lo tratará aparte.
  • Si tienes que rematar algo que se echa a perder. Lo que pagaste por la mercancía no regresa, y el piso que importa es el de lo que todavía te cuesta vender: envío, empaque y comisión. Rematar abajo del costo de compra puede ser la mejor salida, con fecha de fin.

Información general, no asesoría legal.

Mitos sobre poner precio

Ocho creencias que circulan, con lo que dicen la fuente o la cuenta que les corresponden.

Lo que se diceLo que dice la fuenteFuente
«Poner precio por costo es de principiantes; las empresas serias cobran por valor»En la encuesta mexicana de 2005, el 87 % de las manufactureras usaba un margen sobre sus costos. En la zona del euro, más de la mitad de las empresas hace lo mismoCastañón, Murillo y Salas, 2008, con datos de 2005; Banco Central Europeo, 2005
«Si somos negocios chicos, podemos ponernos de acuerdo en el precio»Acordar precios entre competidores es una práctica monopólica absoluta, y el agente económico incluye a «Toda persona física o moral». En Palenque se multó a cinco personas físicasLey Federal de Competencia Económica, artículos 3 y 53; COFECE, 2019
«Vender por debajo del costo está prohibido»Es una práctica relativa, y solo cuenta si la hace alguien con poder sustancial y con los efectos que la ley describeLey Federal de Competencia Económica, artículos 54 y 56
«Puedo anunciar el precio sin IVA y aclarar que es más IVA»A quien compra se le informa el monto total, y ese monto debe incluir impuestos y comisionesLey Federal de Protección al Consumidor, artículo 7 Bis
«Si lo que digo es cierto, no puede ser publicidad engañosa»La ley llama engañosa a la información que, «pudiendo o no ser verdaderas», induce a error por cómo se presentaLey Federal de Protección al Consumidor, artículo 32
«Hay que cobrar el doble de lo que te cuesta»Duplicar la mercancía de la playera deja 17.4 %. Duplicar todo lo que cuesta cada venta deja 50 %Deducción nuestra
«Revisar el precio es cambiarlo»Las manufactureras de la encuesta revisaban su precio 4.4 veces al año y lo cambiaban 2.1Castañón, Murillo y Salas, 2008, con datos de 2005
«Si subo el precio, pierdo a mi clientela»Con el margen de la playera, subir 10 % te deja perder 23.9 % de las ventas y ganar lo mismo. Lo que pierdas de verdad depende de tus alternativasDeducción nuestra

Información general, no asesoría legal.

Dos creencias más se quedan sin resolver, porque no busqué una fuente para ellas: «Los precios que terminan en 9 venden más» y «Un precio alto da imagen de calidad». Están en la tabla de lo que este artículo no pudo verificar.

Lo que este artículo no pudo verificar

Estos son los huecos, con lo que se hizo en cada caso.

Lo que faltaPor quéQué se hizo
Cómo fijan precio las microempresas mexicanasLa ENAPROCE 2018 del INEGI hace la pregunta. En los documentos en PDF que leí faltan sus resultadosSe citan la pregunta y sus opciones. No revisé tabulados ni microdatos
La sección de precios de la encuesta de micronegocios de 2010El instructivo tiene una sección «VI. Determinación de precios», y la lectura se cortó antes de llegar a ellaSolo se menciona que la sección existe
Si la guía de 2020 sobre intercambio de información sigue vigente con la nueva ComisiónUn transitorio de 2025 ordena seguir aplicando la normativa anterior, en lo que no se oponga, mientras se expiden nuevas disposiciones. No nombra las guíasSe cita como guía de la COFECE de 2020, que se declara no vinculante
El texto penal sobre los acuerdos de preciosEl Código Penal Federal se corta en el artículo 92 en las rutas que probéSolo se cita la frase de la ley de competencia sobre la responsabilidad penal
El precio por kilo acordado en Palenque y la fecha de la resolución de JaliscoLos informes de la COFECE que leí no los traenSe dan los datos que sí traen
El desglose entre costo, competencia y valor en HinterhuberEl artículo completo es de pagoSe usa solo el resumen público
El cuadro de porcentajes del Banco Central EuropeoEl texto extraído del cuadro salió desordenadoSe usan frases del texto, sin cifras del cuadro
Las preguntas originales de Van WestendorpNo busqué el documento de 1976. Dos artículos que las describen pidieron verificación de navegador, y un tercero no se dejó leerSe usa la descripción de un artículo de 2024 y una adaptación nuestra
El precio mínimo y máximo de un mismo producto en una misma ciudadNo encontré un reporte de Profeco de 2026 que lo déSe usa la canasta completa por tienda
La prórroga del estímulo de IVA para 2027Al 20 de octubre de 2026 no la encontré publicadaSe da la vigencia del decreto y la fecha
El salario mínimo de 2027No estaba publicado al 20 de octubre de 2026Se dan los de 2026
Una regla sobre precios que cambian según quién compra en líneaEn lo que busqué no hay una regla vigente, y una iniciativa de 2025 trata de otro tema, el historial de preciosSe citan los artículos 7, 32 y 58 de la ley del consumidor
Si los precios que terminan en 9 venden más, o si un precio alto da imagen de calidadNo busqué una fuenteQuedan sin resolver

La iniciativa de 2025 que se menciona en la tabla se titula «Que adiciona un artículo 32 Bis a la Ley Federal de Protección al Consumidor». Se publicó en la Gaceta Parlamentaria el 12 de noviembre de 2025. Pediría mostrar en línea un historial de precios de 60 días y el precio más bajo de los 30 días anteriores a un descuento. Quedó así: «Se turna a la Comisión de Economía, Comercio y Competitividad, para dictamen». Al 20 de octubre de 2026, en lo que busqué, no encontré un dictamen.

Información general, no asesoría legal.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el mejor método para poner precio a un producto?

Los tres juntos: el costo da el piso, la competencia da la referencia y el valor da el techo. En la encuesta mexicana de 2005, el 87 % de las manufactureras usaba un margen sobre costos y el 64 % miraba a la competencia, con varias respuestas por empresa. Es criterio mío: empieza siempre por el piso, y deja que mande la competencia en productos iguales y el valor en productos distintos.

¿Qué margen de ganancia le pongo a un producto?

El margen depende de tu costo, de tu canal y de lo que cobra la competencia. Para pasar de un margen a un precio hay una fórmula. El precio sin IVA es la suma de mercancía, empaque, envío y cargo fijo del cobro, entre uno menos la provisión, la comisión por 1.16 y el margen. Con la playera, un 30 % da 499.81 pesos con IVA en tienda propia y 623.56 en un marketplace del 15 %.

¿Qué hago si la competencia vende más barato que yo?

Primero compara su precio con tu piso. Si queda arriba, puedes acercarte, con un límite escrito. Si queda abajo, cada venta a ese precio te hace perder, y seguirla es una guerra que no ganas: con recortes de 5 %, la playera cruza su piso en el octavo. Es criterio mío: en ese caso, cambia de canal, de costo o de producto antes de bajar.

¿Es legal ponerme de acuerdo en precios con otros negocios de mi zona?

La ley lo prohíbe. Acordar precios entre competidores es una práctica monopólica absoluta, según el artículo 53 de la Ley Federal de Competencia Económica. La definición de agente económico incluye a personas físicas. En Palenque se multó a cinco personas físicas y tres organizaciones tortilleras. Compartir precios recientes o futuros con la competencia también es riesgoso.

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¿Es legal vender más barato que la competencia, o más caro?

En general, sí. Vender por debajo del costo solo se sanciona como práctica relativa, y para eso hace falta poder sustancial en el mercado. Cobrar más caro tampoco está prohibido, salvo en productos con precio máximo por decreto. La ley del consumidor pide mostrar el precio total y prometer solo lo que puedas demostrar.

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¿El precio va con IVA o sin IVA?

A quien compra como consumidor se le informa el total. El artículo 7 Bis de la ley del consumidor dice que ese monto «deberá incluir impuestos, comisiones, intereses, seguros y cualquier otro costo». La cuenta del margen se hace sin IVA. En una cotización para una empresa, como la de las 60 playeras, conviene dar los dos montos para que nadie se confunda.

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¿Cómo pongo precio si vendo en un marketplace?

Con la misma fórmula, cambiando la comisión. En un marketplace con una tarifa supuesta del 15 % sobre el total, el piso de la playera sube de 340.00 a 391.46 pesos. Y el mismo margen del 30 % pide 24.8 % más precio que en tu tienda. Por eso un precio que en tu tienda deja ganancia puede perder en el marketplace. Un próximo artículo de la serie, «Vender en Amazon México: lo que cuesta de verdad», hará la cuenta con sus tarifas publicadas.

¿Conviene que el precio termine en 9?

Para este artículo no busqué un estudio que lo mida, y es una creencia muy repetida. La playera de la serie termina en 9 por costumbre. Puedo dar la otra mitad de la cuenta: cobrar 499 en vez de 500 te quita 0.8088 pesos de utilidad por venta en tu tienda. Cualquier efecto del 9 tendría que pagar eso con más ventas.

¿Cada cuánto reviso mis precios?

Las manufactureras de la encuesta mexicana de 2005 revisaban su precio 4.4 veces al año y lo cambiaban 2.1. En la zona del euro y en el Reino Unido, la empresa típica lo cambia una vez al año. Es criterio mío: revisa cada tres meses, y mueve el precio cuando tu utilidad por venta caiga más de 5 % desde el último ajuste, o una vez al año, en enero.

¿Cómo sé cuánto pagaría mi clientela?

Con una alternativa clara, calcula su precio total más lo que te distingue y puedes probar. Sin alternativa, pregunta. Las cuatro preguntas del medidor de Van Westendorp piden el precio que parecería demasiado barato, una ganga, caro y demasiado caro. Es criterio mío: hazlas a por lo menos veinte personas que compran productos como el tuyo, antes de enseñarles tu precio, y lee el resultado como un rango.

¿Puedo cobrarle distinto a cada cliente?

Con cuidado. La ley del consumidor prohíbe «preferencias o discriminación alguna» y los descuentos «en forma parcial o discriminatoria», aunque no usa la palabra precio. Lectura nuestra: los precios por volumen o por versión, abiertos a cualquiera en las mismas condiciones, son otra cosa que cobrarle más a alguien por quién es. Y quien tiene poder sustancial tiene además el límite del artículo 56 de la ley de competencia.

Información general, no asesoría legal.

Fuentes y metodología

Todas las fuentes se consultaron el 20 de octubre de 2026, salvo donde se indica otra fecha.

Fuentes

Cómo fijan precios las empresas en México.

Otras encuestas y estudios. Las traducciones son nuestras, y cada cita va junto a su original.

  • Fabiani y coautores, The pricing behaviour of firms in the euro area: new survey evidence, Banco Central Europeo, Working Paper 535, 2005.
  • Jennifer Greenslade y Miles Parker, Price-setting behaviour in the United Kingdom, Banco de Inglaterra, Quarterly Bulletin, cuarto trimestre de 2008. Y de los mismos autores, New insights into price-setting behaviour in the United Kingdom, Working Paper 395, 2010, cuadro 6.
  • Amirault, Kwan y Wilkinson, A Survey of the Price-Setting Behaviour of Canadian Companies, Bank of Canada Review, invierno de 2004 a 2005.
  • Hinterhuber, Customer value-based pricing strategies: why companies resist, Journal of Business Strategy, 2008, resumen público. El texto completo es de pago, y no lo leí.

Método.

Ley. Información general, no asesoría legal.

Precios, tarifas y calendario.

Cálculos propios

Un guion de cálculo, escrito antes del texto, rehace cada cuenta. Redondea a dos decimales, con los medios hacia arriba.

  • La playera. Son los supuestos del artículo de margen: 499 pesos con IVA del 16 %, 180 de mercancía, 12 de empaque y 80 de envío. El cobro es con Stripe, al 3.6 % más 3 pesos sobre el monto cobrado, y la provisión es del 2 % sobre el precio sin IVA. Los costos fijos de 18,000 pesos al mes también son un supuesto. El marketplace cobra un 15 % supuesto sobre el total con IVA.
  • Utilidad por venta. En la tienda, 0.8088 por el precio con IVA, menos 275. En el marketplace, 0.6948 por el precio, menos 272. Los pisos salen de igualar cada una a cero. Las restas que se muestran en el texto se hacen con las cifras redondeadas.
  • Precio para un margen. Es la fórmula del texto. Los multiplicadores aplican el factor a los 180 pesos de mercancía y dejan todo lo demás igual.
  • La espiral. La demanda inventada pierde 4 % de ventas por cada 1 % de precio, con elasticidad constante, y vende 160 playeras a 499. La regla pone el precio con los fijos repartidos entre las ventas del mes anterior y 10 % de margen.
  • La guerra de precios. Cada recorte multiplica el precio por 0.95, empezando en 499.
  • Ventas que puedes perder o necesitas. Uno menos la utilidad inicial entre la nueva, y al revés para las bajadas. La tabla general usa d ÷ (m + d) y d ÷ (m − d), con costos que no cambian con el precio.
  • El techo frente a la alternativa. El precio total de la alternativa inventada, más la probabilidad inventada de devolver por la tarifa de FedEx.
  • La frontera. El mismo precio con IVA dividido entre 1.08 y entre 1.16, con los mismos costos.
  • La cotización. El costo del pedido entre las piezas, y ese costo entre uno menos el margen.
  • La salida de respaldo. El primer precio terminado en 9 abajo del techo calculable, 469 pesos, con la misma fórmula de utilidad.

Sensibilidad

Tres supuestos mueven los resultados más que los demás.

  • La espiral depende de la demanda inventada. Con una pérdida de 2 % de ventas por cada 1 % de precio, la regla sube la ganancia tres meses seguidos. Con 3 %, la ganancia baja sin llegar a pérdida en tres meses. Con 6 %, la pérdida empieza en el primer mes. El texto lo dice como matiz.
  • El techo depende de la probabilidad de devolver. Con 5 %, 10 % y 20 % da 460.12, 472.24 y 496.49. Con la tarifa de la zona más lejana y 10 %, da 487.24.
  • La cotización depende del número de piezas. Con 30 piezas, el precio por pieza sube 7.4 % frente a 60. Con 100, baja 2.9 %.

Comprobaciones cruzadas con la serie

El guion recalcula las cifras del artículo de margen con los mismos supuestos, y coinciden al centavo. Son 128.60 pesos de utilidad, 29.9 % de margen, 74.72 en el marketplace y 140 playeras de equilibrio. La bajada del 20 % da la misma utilidad de 47.88 y 2.69 veces las ventas, que ese artículo redondea a 2.7. Y la cuenta de inflación, con los 3.26 % de agosto que usó ese artículo, da los mismos 119.74. Con los 3.45 % de septiembre, da 119.22.

Limitaciones

Estos son los límites del artículo.

  • La encuesta mexicana más directa es de 2005 y cubre manufactureras grandes. No describe a los micronegocios ni al comercio en línea.
  • La encuesta de 2012 es de empresas voluntarias, y sus autores dicen que no es representativa.
  • Los grupos de 2025 son cualitativos y de negocios de servicios.
  • La demanda de la espiral, los competidores, la probabilidad de devolver, la cotización y las respuestas de la edición limitada son inventados. Sirven para enseñar la cuenta, y cada quien tiene que poner sus cifras.
  • El techo del valor solo cuenta lo que tiene un precio público, como la devolución. Las ventajas sin precio quedan fuera de la cuenta, como algo que hay que demostrar.
  • La lectura de las cuatro preguntas que proponemos es más simple que la del método original.
  • La parte legal es una lectura de los textos de las leyes y de los informes de la autoridad, hecha sin revisión legal profesional.

Cómo se verificó

Las citas y las cifras clave se leyeron dos veces, con preguntas distintas, en pedazos de 125 caracteres o menos. El 20 de octubre de 2026, dos revisiones aparte, una de datos y otra de ley, las volvieron a leer en su fuente. Las frases con una sola lectura se usan como paráfrasis, sin comillas. Cuando una página no abrió, se usó otra fuente distinta o se declaró el hueco en la tabla de lo no verificado, sin buscar copias en otros sitios.

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