Casi todas las listas de revisión previa a un viaje están ordenadas igual: frenos, motor, aceite, llantas. Es un orden que suena responsable y que nadie ha comprobado.
La Automobile Association of America atendió más de 29 millones de llamadas de auxilio vial en 2014 y publicó de qué eran. La mayoría, 17 millones, fueron tres cosas: batería, llanta ponchada y llaves encerradas dentro del coche. Eso es el 58.6 % de todos los auxilios.
Las fallas del sistema de frenos, ese renglón que encabeza todas las listas, fueron 235,000: el 0.81 %. El trío de la batería, la llanta y las llaves vale 72.3 veces más que los frenos como motivo para quedarse parado en el camino.
Dos de esas tres cosas se revisan en menos de cinco minutos. La tercera ni siquiera es una falla del coche.
Este artículo es la lista de revisión de siempre, pero ordenada por lo que de verdad ocurre. Y con tres cosas que no he visto en ningún artículo del tema en español: lo que la ley mexicana obliga a llevar en carretera federal y a quién, la única regla de descanso al volante que existe en el país y a quién aplica, y el horario real del servicio de auxilio al que todo el mundo da por hecho que puede llamar.
Lo que este artículo hace distinto
El problema con las listas de revisión
Busca «qué revisar antes de un viaje» y vas a encontrar quince artículos con los mismos siete puntos, en el mismo orden, sin una sola cifra.
El orden no es arbitrario: es el orden de la gravedad imaginada. Los frenos primero porque fallar de frenos da miedo. El motor después porque es la pieza cara. Y la batería, si aparece, va al final. Entre paréntesis. Junto al líquido limpiaparabrisas.
Ese orden tiene un problema. Describe qué te asusta. No qué te va a pasar.
Hay una fuente que sí describe lo que pasa: los registros de auxilio vial. Cuando alguien se queda parado en el camino, llama. Esas llamadas se cuentan, y su distribución no se parece a ninguna lista publicada.
De dónde salen las cifras
Hay tres clases de número en este artículo y conviene separarlas desde el principio.
Lo normativo mexicano. El Reglamento de Tránsito en Carreteras y Puentes de Jurisdicción Federal dice qué equipo debe llevar un vehículo y en qué condiciones. La Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal obliga a tener seguro. La NOM-087-SCT-2-2017 fija los tiempos de conducción y pausa. Y la Secretaría de Turismo publica qué hacen los Ángeles Verdes y en qué horario.
Lo medido. La distribución de los auxilios viales viene de la AAA, un club automovilístico estadounidense que publica sus propios registros. Las cifras de colisiones en carreteras federales mexicanas vienen del Instituto Mexicano del Transporte, que levanta el anuario con datos de la Guardia Nacional. Los porcentajes de consumo por carga y aerodinámica vienen del Departamento de Energía estadounidense.
Lo calculado aquí. Todas las conversiones de horas a kilómetros, todos los pesos, todos los porcentajes derivados y toda la aritmética del viaje. Cada supuesto va declarado donde se usa y otra vez al final.
Las traducciones de las fuentes en inglés son nuestras, y cada frase traducida lleva su original al lado.
El coche de ejemplo y sus supuestos
Para que las cuentas se puedan seguir y rehacer, uso el mismo coche que en el costo real de tener un auto, renglón por renglón y en los otros artículos de esta serie.
| Supuesto | Valor | De dónde sale |
|---|---|---|
| Rendimiento en carretera | 17.0 km/l | Supuesto de la serie, declarado |
| Rendimiento combinado | 13.98 km/l | Calculado en el artículo de combustible |
| Precio del litro | $23.68 | Profeco, promedio nacional |
| Velocidad media de viaje | 90 km/h | Supuesto declarado: incluye topes, poblados y casetas |
| Capacidad del tanque | 50 litros | Supuesto declarado |
| Recorrido anual | 15,000 km | Supuesto de la serie, declarado |
Un apunte sobre la velocidad media, porque es el supuesto que más gente lee mal: 90 km/h de media no es ir a 90. Es lo que sale de dividir la distancia entre el tiempo total al volante, con sus topes, sus poblados, sus casetas y su tráfico. Quien va a 110 en los tramos libres probablemente promedia menos de 90. Si tu media es otra, todas las tablas se rehacen con una división.
Lo que de verdad te deja tirado en la carretera
Los números de la AAA, completos
La AAA publicó un análisis de sus registros de auxilio vial de 2014. Estas son las cifras, tal como las reporta, con el porcentaje calculado por nosotros sobre el total que ella misma publica.
| Motivo | Llamadas | % del total |
|---|---|---|
| Batería, llanta ponchada y llaves encerradas | 17,000,000 | 58.6 % |
| Motor, combustible y otras fallas mecánicas | 12,000,000 | 41.4 % |
| — de ellas, grúa por falla de motor | 2,000,000 | 6.90 % |
| — de ellas, falla de transmisión | 600,000 | 2.07 % |
| — de ellas, se quedaron sin gasolina | 500,000 | 1.72 % |
| — de ellas, falla del sistema de frenos | 235,000 | 0.81 % |
| — de ellas, cargaron el combustible equivocado | 13,000 | 0.04 % |
| Total atendido en el año | 29,000,000 | 100 % |
Una nota de fuente antes de sacarle conclusiones: la AAA escribe «more than» delante de varias de esas cifras, así que son cotas inferiores y no una partición exacta. Las uso como proporciones aproximadas, que es para lo que sirven.
Lo que esa tabla cambia
El renglón que encabeza todas las listas es el 0.81 %. Las fallas de frenos son reales y son graves, y son el motivo de menos de una de cada cien llamadas de auxilio. El trío de la batería, la llanta y las llaves vale 72.3 veces más.
Quedarse sin gasolina vale más del doble que los frenos. Medio millón de personas al año llamaron para que les llevaran combustible. Eso es 2.13 veces las fallas de frenos, y es el fallo más evitable que existe.
Y el motivo número uno no es mecánico en el sentido que la gente imagina. La batería no se rompe. Se agota. Es un consumible con fecha, y es la única falla de toda la lista que se anticipa mirando un número impreso.
Mi criterio, y va como criterio: si solo vas a revisar dos cosas antes de salir, revisa la batería y la presión de las llantas. No porque los frenos no importen, sino porque los frenos avisan durante semanas y la batería no avisa nunca.
Las tres advertencias de esa fuente
Esta tabla es el esqueleto del artículo, así que conviene decir con claridad qué no es.
No es mexicana. Es de Estados Unidos, con su parque vehicular, su clima y sus caminos. Los órdenes de magnitud se trasladan; los decimales, no.
No es reciente. Es de 2014. La composición del parque cambió desde entonces, y hoy hay más coches con sistema de monitoreo de presión y con avisos de batería.
Y mide llamadas, no fallas. Cuenta lo que la gente reportó a una organización concreta. Un coche que falla catastróficamente lo remolca otro; un coche que se descompone en casa no genera llamada. Sirve para ordenar lo que deja a alguien parado en el camino, que es exactamente el problema de este artículo, y no para nada más.

La batería: el primer renglón, y el que menos se mira
Por qué va primero
Es el componente que más llamadas genera y el único que falla sin avisar. Una balata gastada chilla durante semanas. Una llanta baja se ve. Una batería agotada arranca perfectamente el lunes y no arranca el martes.
Y tiene una propiedad que ninguna otra pieza de esta lista comparte: trae impresa su fecha. Casi todas llevan la de fabricación en una etiqueta o troquelada en la carcasa, y muchas traen además la de instalación escrita por el taller.
Qué revisar, en cinco minutos
La fecha. Búscala y anótala. Si no la encuentras, pregunta en el taller cuándo se instaló y apúntalo en el manual.
Los bornes. Que estén apretados, sin polvo blanco ni verdoso alrededor, y con el cable firme. Un borne flojo produce exactamente el mismo síntoma que una batería muerta, y se arregla con una llave.
La sujeción. La batería tiene que estar fija. Una batería suelta se golpea en cada tope y en cada bache de los que vas a encontrar en el camino.
Y la prueba, si el coche tiene años. La mayoría de los talleres y de las tiendas de autopartes prueban la carga sin costo y en minutos. Es la única forma de saber cómo está, porque por fuera todas se ven igual.
Lo que no te voy a decir
Circula mucho que el calor acorta la vida de una batería, con cifras concretas de cuántos años menos dura en clima cálido. No localicé ninguna fuente pública y verificable que publique esa magnitud, así que no la reproduzco.
Lo que sí es verificable y ya está en esta casa: la investigación de la NHTSA sobre envejecimiento de llantas encontró que las fallas por edad tienden a ocurrir en los estados calurosos, en verano, con el vehículo a velocidad de carretera. Eso es sobre hule, no sobre baterías, y no lo extiendo.
Si tu coche es híbrido o eléctrico, la batería de arranque y la de tracción son dos cosas distintas y se cuidan distinto. Está en cuidar la batería de un híbrido o eléctrico, y la comparación general en qué conviene más, híbrido, eléctrico o gasolina.
El detalle que casi nadie considera
Si compras un coche usado, la batería es el consumible más probable de estar al final de su vida, porque es el que un vendedor no cambia antes de vender. En qué revisar antes de comprar un auto usado va con el resto de la revisión de compra. Aquí basta con esto: si acabas de comprar el coche y vas a hacer un viaje largo, esa batería no la elegiste tú.
Las llantas: el segundo renglón, y el que más margen te da
La presión, que es gratis y cuesta dinero no revisar
El número correcto no está en la llanta. Está en la etiqueta pegada al poste de la puerta del conductor. La NHTSA lo escribe con el «no» en mayúsculas, y respeto esa decisión al traducir:
«the correct pressure for your tire is what the vehicle manufacturer has listed, NOT what is listed on the tire itself»
Traducción nuestra: la presión correcta para tu llanta es la que indicó el fabricante del vehículo, NO la que está indicada en la llanta misma.
Y la revisión va en frío, que tiene definición:
«Check the pressure of all tires, including your spare, at least once a month when the tires are «cold,» meaning that the car hasn’t been driven for at least three hours.»
Traducción nuestra: revisa la presión de todas las llantas, incluida la de refacción, al menos una vez al mes, cuando estén «frías», lo que significa que el coche no se ha conducido durante al menos tres horas.
Antes de un viaje largo eso se traduce en una instrucción concreta: mídelas la noche anterior o antes de arrancar, no en la gasolinera del camino. Medir con la llanta caliente da una lectura alta, y corregirla soltando aire te deja bajo cuando se enfríe.
Lo que cuesta andar bajo ya está calculado en los hábitos que de verdad ahorran combustible: con la etiqueta pidiendo 32 psi, andar un 20 % por debajo son 6.4 psi de menos, un 1.28 % más de consumo y unos 325 pesos al año solo de gasolina. En un viaje largo, además, la llanta baja trabaja más caliente, y el calor es lo que la rompe.
El dibujo, con el número que la ley no te da
El límite legal en México son 1.6 milímetros, que es la altura de los indicadores de desgaste que la NOM-086-SCFI-2018 obliga a moldear en el fondo de las ranuras.
Pero el artículo 50 del reglamento federal no pide milímetros: pide que las llantas estén «en condiciones que garanticen la seguridad del vehículo y proporcionen su adecuada adherencia sobre el pavimento, aun cuando se encuentre mojado».
Y a 3.175 milímetros, que es casi el doble del límite legal y por tanto perfectamente legal, la medición de la AAA encontró que la distancia de frenado en mojado ya crece un 42 %. Todo eso está desarrollado, con las cifras y el método para medirlo sin herramienta, en todo lo que hay que saber del costado de una llanta.
Para un viaje largo la traducción es directa: si vas a manejar en temporada de lluvias con el dibujo cerca del límite, ese es el viaje en el que se nota.
La refacción, que es obligatoria y casi nunca está lista
El artículo 50 es explícito, y las dos condiciones que pone son las que nadie cumple:
«Además y a excepción de las bicicletas y las motocicletas, se deberá llevar una llanta de refacción en buen estado e inflada a la presión adecuada.»
En buen estado. E inflada. Dos condiciones, no una.
El estudio de campo de la NHTSA encontró que el 30 % de las refacciones estaban significativamente bajas de presión. De cada diez coches que confían en la suya, tres no la tienen utilizable en el momento exacto en que la necesitan.
Y hay un problema más nuevo: la NOM-194-SE-2021 permite que un vehículo ligero nuevo se venda sin refacción, con un kit de inflado en su lugar. Eso deja un hueco con el artículo 50, que sigue exigiéndola para circular en carretera federal. No soy abogado, no encontré resolución que aclare la contradicción y no voy a especular sobre cómo se aplica; lo que sí puedo decir es práctico: un kit de inflado no repara un corte lateral ni un neumático reventado.
Y las dos herramientas que la acompañan
Tener refacción no sirve si no puedes usarla. Antes de salir:
Saca el gato y la llave de cruz. Comprueba que están, que el gato funciona y que la llave embona en tus birlos. Si tu coche trae birlo de seguridad, comprueba que la llave especial está en el coche y no en un cajón de tu casa.
Comprueba que la refacción sale. Si va debajo del vehículo con un mecanismo de cable, gíralo hasta que baje. Es el momento de descubrir que está pegado por el óxido, no a las nueve de la noche en el acotamiento.
Esas dos comprobaciones toman siete minutos y convierten una llanta ponchada de emergencia en molestia.
Los fluidos, en el orden en que importan
Esta sección es corta a propósito. Los fluidos aparecen en todas las listas y valen menos de lo que ocupan, salvo dos.
El refrigerante, que es el que importa en carretera
Un viaje largo es exactamente la condición que calienta un motor: horas seguidas de carga sostenida, muchas veces con aire acondicionado y muchas veces subiendo. Revisa el nivel en frío, mirando el depósito de expansión, entre sus marcas de mínimo y máximo.
Lo que no hay que hacer, y es el error clásico: abrir el tapón del radiador con el motor caliente. El sistema está presurizado; el líquido está por encima de su punto de ebullición a presión atmosférica y sale de golpe al destaparlo.
El aceite, que se revisa por nivel y no por color
Con el motor frío y el coche en plano: saca la varilla, límpiala, métela hasta el fondo, sácala otra vez y lee. Entre las dos marcas.
Lo que no dice nada útil es el color. Un aceite oscuro está haciendo su trabajo de arrastrar residuos. Lo que decide el cambio es el kilometraje o el tiempo que diga tu manual, y eso es parte del mantenimiento programado que está en el mantenimiento preventivo como decisión económica.
El limpiaparabrisas, que sí es obligatorio
El artículo 48 del reglamento federal exige que el parabrisas y la ventana posterior estén «provistos… de un dispositivo limpiaparabrisas para la lluvia, nieve u otra humedad».
Lo práctico: llena el depósito hasta arriba antes de salir, y prueba las plumillas antes de necesitarlas. Una plumilla endurecida no limpia: extiende. En un aguacero de carretera, a 90 kilómetros por hora, eso es quedarse ciego durante el tiempo que tardes en frenar.
Es el renglón más barato de todo este artículo y el que más rápido se degrada al sol.
Los frenos y la dirección, que se revisan de otra forma
Ya vimos que las fallas de frenos son el 0.81 % de los auxilios. Eso no significa que no importen: significa que avisan, y que por eso rara vez te dejan parado por sorpresa.
Lo que revisas antes de un viaje no es el sistema, es el aviso: si chilla, si el pedal se siente esponjoso, si el coche se va a un lado al frenar o si el volante vibra. Cualquiera de esas cuatro cosas es motivo para ir al taller antes del viaje, no para anotarlo y salir.
Y si no hay ninguna, el nivel del líquido de frenos en su depósito es la única comprobación de cinco segundos que queda.
Las luces, y por qué se revisan con alguien afuera
El artículo 53 del reglamento federal sanciona la falta total o parcial de luces, y lo hace con el rango más alto de toda esa lista: 20 a 25 veces la cuota diaria para cada grupo, ya sean las principales delanteras, las rojas posteriores, las de freno o las direccionales. Es más caro que la sanción por llantas en mal estado, que va de 10 a 15.
La revisión toma cinco minutos y necesita dos personas, o una persona y una pared:
Delanteras: bajas, altas y cuartos. Traseras: posición, freno, reversa y placa. Direccionales: las cuatro esquinas, y las intermitentes de emergencia. Y la de niebla, si la traes, porque es la que más tiempo lleva sin usarse.
Un detalle que ahorra un disgusto: en muchos coches, una direccional fundida hace que el tablero parpadee al doble de velocidad. Si notaste eso alguna vez y no le hiciste caso, ya sabes cuál es.
La revisión completa, en 45 minutos
Aquí está todo junto, con el tiempo que toma cada cosa. Los minutos son estimación propia y sirven para lo que sirven: para que veas que la lista entera cabe en una tarde de jueves.
| Minutos | Tarea |
|---|---|
| 10 | Presión de las cuatro llantas y la refacción, en frío |
| 5 | Profundidad del dibujo de las cuatro |
| 5 | Nivel de aceite y de refrigerante, en frío |
| 3 | Nivel del limpiaparabrisas y prueba de las plumillas |
| 5 | Las luces, con alguien afuera |
| 5 | Bornes, sujeción y fecha de la batería |
| 5 | Documentos: póliza vigente, tarjeta de circulación, licencia |
| 7 | Gato, llave de cruz y que la refacción salga |
| 45 | Total |
Ahora la comparación que convierte eso en decisión.
Un viaje de 1,200 kilómetros a 90 km/h de media son 13.3 horas al volante. La revisión completa es el 5.62 % de ese tiempo. Y ese mismo viaje redondo cuesta 3,343.06 pesos solo de combustible, con los supuestos declarados.
Cuarenta y cinco minutos, contra trece horas de manejo y más de tres mil pesos de gasolina, por evitar el 58.6 % de los motivos por los que la gente se queda parada.
La única herramienta que hace falta es un manómetro, del orden de 250 pesos. Es el mismo razonamiento de que el precio no informa sobre la calidad: el instrumento barato que mide vale más que el producto caro que promete.

Lo que la ley te obliga a llevar, y lo que no
Aquí está el primer hallazgo de este artículo, y sale de leer el reglamento completo en vez de repetir lo que todos repiten.
Lo que sí exige el reglamento federal
Espejos retrovisores, artículo 47: «Todo vehículo automotor deberá estar provisto de dos espejos retrovisores como mínimo, cuyas dimensiones y disposición permitan al conductor ver la circulación detrás y a los costados.»
Limpiaparabrisas, artículo 48: el parabrisas y la ventana posterior deben estar «provistos… de un dispositivo limpiaparabrisas para la lluvia, nieve u otra humedad».
Llantas y refacción, artículo 50: en condiciones que garanticen adherencia adecuada aun sobre pavimento mojado, más «una llanta de refacción en buen estado e inflada a la presión adecuada».
Cinturones, artículo 84: «El conductor y los pasajeros de un vehículo automotor deberán utilizar los cinturones de seguridad con los que éstos estén equipados.»
Y lo que NO te exige, aunque todos lo recomienden
El artículo 49 lista los dispositivos de emergencia. Dice así, en su fracción I:
«Los camiones, autobuses, tractocamiones o aquellos que arrastren un remolque habitación, deberán llevar dos banderolas de tela roja en forma cuadrangular de 0.30 metros por lado, ubicadas en astas fijas para sostenerlas, así como tres linternas que emitan fija o intermitentemente luz roja y tres dispositivos reflectantes portátiles, todos ellos visibles durante la noche y en condiciones atmosféricas normales desde una distancia de 180 metros»
Lee a quién se lo exige. Camiones. Autobuses. Tractocamiones. Y quien arrastre un remolque habitación.
Un automóvil particular no está en esa lista. La fracción II añade a los que transportan materiales peligrosos o usan gas comprimido. Nadie más.
Eso significa que el reglamento federal no obliga a un coche familiar a llevar triángulos reflejantes, ni linternas, ni banderolas. Tampoco encontré en el texto ninguna obligación de llevar extintor ni botiquín para vehículos particulares.
Por qué eso es un argumento para llevarlos, no para no llevarlos
Aquí va criterio, y va marcado como criterio.
La norma fija la especificación para los vehículos grandes y pone una cifra que dice mucho: los dispositivos reflectantes deben verse de noche desde 180 metros. Alguien calculó esa distancia, y se puede convertir a lo único que importa cuando vienes atrás:
| Velocidad | Tiempo para recorrer 180 metros |
|---|---|
| 80 km/h | 8.10 segundos |
| 90 km/h | 7.20 segundos |
| 100 km/h | 6.48 segundos |
| 110 km/h | 5.89 segundos |
| 120 km/h | 5.40 segundos |
Seis segundos y medio a 100 kilómetros por hora. Eso es lo que la norma considera suficiente para que quien viene atrás procese qué está viendo, decida y actúe.
Ahora dale la vuelta: si tú estás parado en el acotamiento sin un solo dispositivo reflectante, quien viene atrás no tiene esos seis segundos. Tiene los que le dé tu intermitente, que se ve mucho menos y solo funciona si la batería sigue viva.
Mi criterio, y va como criterio: un juego de triángulos reflejantes cuesta menos que una caseta y es lo más barato que puedes meter en la cajuela. Que la ley no te lo exija a ti describe el alcance del reglamento, no la física de la carretera.

El seguro: lo único que sí es obligatorio, y lo que menos gente tiene
Lo que dice la ley
La Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, en su artículo 63 Bis:
«Todos los vehículos que transiten en vías, caminos y puentes federales deberán contar con un seguro que garantice a terceros los daños que pudieren ocasionarse en sus bienes y personas por la conducción del vehículo»
Y añade algo que conviene saber, porque hay quien lo ignora en las revisiones: «Por ningún motivo se podrá obligar a los propietarios de vehículos a que contraten el seguro con alguna institución de seguros en específico».
El artículo 63 Ter protege además a quien lleva coberturas mayores: no puede ser sancionado ni impedido de circular por eso.
Cuánto cuesta no tenerlo
El artículo 74 Bis, fracción II, fija una multa de veinte a cuarenta días. Y aquí vuelve el problema de unidad de cuenta que ya apareció en el artículo de llantas: según qué se entienda por «día», la multa cambia mucho.
| Lectura | Valor diario 2026 | Multa de 20 a 40 días |
|---|---|---|
| UMA | $117.31 | $2,346.20 a $4,692.40 |
| Salario mínimo general | $315.04 | $6,300.80 a $12,601.60 |
| Salario mínimo de la frontera norte | $440.87 | $8,817.40 a $17,634.80 |
La razón entre las dos primeras lecturas es de 2.686 veces. No pude verificar cuál aplica la autoridad hoy, así que publico las tres y lo digo.
El dato que cambia la conversación
La multa no es el motivo para tener seguro. Este sí.
Según la estadística de AMIS con datos de 2023 y el parque vehicular del INEGI, de 38,039,898 automóviles en circulación solo 11,977,896 estaban asegurados. Son el 31.49 %.
El 68.51 % de los automóviles mexicanos circula sin seguro. Son 26,062,002 vehículos.
Léelo desde el otro lado, que es como afecta a tu viaje: si chocas con otro automóvil en la carretera, hay alrededor de 69 % de probabilidad de que el otro conductor no tenga con qué responder. Tu póliza de responsabilidad civil cubre lo que tú le hagas a otros. Lo que otros te hagan a ti, si no están asegurados, lo cubre tu cobertura de daños propios, o nadie.
Lo que hay que revisar de la póliza, no solo que exista
Que esté vigente el día del viaje, no el día que la contrataste. Es el renglón que más se vence sin avisar, y entra justo en la revisión mensual de revisar los gastos recurrentes cada mes.
Que la lleves en el coche o en el teléfono, con el número de póliza y el teléfono de asistencia legible sin datos móviles. En carretera no siempre hay señal.
Y que sepas qué cubre. Una póliza de responsabilidad civil no paga tu coche. Si tu plan de viaje depende de que tu coche siga rodando, esa distinción importa antes de salir, no después.
El conductor es el componente que nadie revisa
La única regla de fatiga que existe en México
México tiene una norma oficial que fija cuánto tiempo se puede manejar seguido. La NOM-087-SCT-2-2017, publicada en el Diario Oficial el 28 de junio de 2018, primera sección, edición matutina.
Dice tres cosas, y las tres son citables palabra por palabra.
Numeral 4.1:
«Todo conductor debe realizar una pausa de 30 minutos cuando: a) Ha conducido hasta cinco horas continuas, o bien; b) Esta pausa podrá distribuirse durante un lapso de cinco horas y media de acuerdo a las condiciones de la ruta.»
Numeral 4.2:
«Los periodos de pausa, en ningún caso podrán ser acumulables.»
Numeral 4.7:
«El tiempo máximo de conducción en 24 horas nunca podrá exceder las 14 horas.»
Entró en vigor a los sesenta días naturales de su publicación, lo que da el 27 de agosto de 2018. Ese cómputo es propio, contado desde el día siguiente al de publicación, porque el documento no imprime la fecha. Lleva 2,955 días en vigor al momento de escribir esto.
A quién obliga, que es la parte incómoda
La norma aplica al Servicio de Autotransporte Federal en todas sus modalidades y al transporte privado definido en la Ley de Caminos.
O sea: a ti no. Si sales de vacaciones con tu familia en tu coche, ninguna autoridad te va a exigir que pares a los 450 kilómetros.
Y ahí está el hallazgo: la única regla de fatiga del país aplica a los conductores profesionales, que son justamente los que están entrenados para eso, y no aplica a los conductores ocasionales, que son los que no lo están.
Un operador de autotransporte maneja todos los días, conoce su ruta, tiene descanso programado y está obligado por norma a parar media hora cada cinco horas. Un padre de familia que sale una vez al año, con un coche cargado y niños atrás, puede manejar catorce horas seguidas sin que nadie le diga nada.
Mi criterio, y va como criterio: usa la norma que escribieron para los profesionales como tu propia regla. No porque sea obligatoria, sino porque es lo único parecido a una referencia técnica que existe en el país sobre este tema.
Esas horas, convertidas a kilómetros
Nadie hace esta conversión, y es la que vuelve la norma usable. Con distintas velocidades medias:
| Velocidad media | 5 horas continuas | Tope de 14 horas |
|---|---|---|
| 80 km/h | 400 km | 1,120 km |
| 90 km/h | 450 km | 1,260 km |
| 100 km/h | 500 km | 1,400 km |
| 110 km/h | 550 km | 1,540 km |
Con la velocidad media del ejemplo, la regla se dice en una frase: para media hora cada 450 kilómetros, y no manejes más de 1,260 en un día.
Y de ahí sale la frontera que ordena la planeación de cualquier viaje: por encima de 1,260 kilómetros, un conductor profesional no puede hacerlo en un día sin violar la norma. Si tu ruta es más larga que eso, la decisión no es si vas a aguantar: es dónde te vas a quedar a dormir.
Cómo se planea el viaje con esa regla
Aquí está la tabla que convierte todo lo anterior en un plan. Las paradas son las que exige la norma; el total incluye el tiempo al volante más esas pausas, y nada más. Ni comidas largas, ni filas en casetas, ni desvíos.
| Distancia | Al volante | Pausas de 30 min | Total | Saliendo a las 06:00 |
|---|---|---|---|---|
| 400 km | 4.44 h | 0 | 4.44 h | Llegas 10:26 |
| 800 km | 8.89 h | 1 | 9.39 h | Llegas 15:23 |
| 1,200 km | 13.33 h | 2 | 14.33 h | Llegas 20:20 |
| 1,600 km | 17.78 h | 3 | 19.28 h | Llegas 01:16 del día siguiente |
Todo a 90 km/h de media. Tres lecturas de esa tabla.
Los 1,600 kilómetros están fuera de la norma. Son 17.78 horas al volante contra un tope de 14. No es que sea imprudente: es que un profesional tendría prohibido hacerlo.
Los 1,200 te ponen a llegar de noche aunque salgas de madrugada. Y llegar de noche, cansado, a un lugar que no conoces, es la parte del viaje donde se junta todo lo que puede salir mal.
Y los 800 son la distancia cómoda. Nueve horas y media, una sola parada obligatoria, llegada con luz. Si tu destino está más lejos, partir el viaje en dos días no es exceso de precaución: es lo que la única norma mexicana sobre el tema le exige a quien maneja para vivir.
Un apunte honesto sobre esa tabla: las pausas de la norma no incluyen cargar gasolina, comer ni ir al baño. Un viaje real siempre dura más que eso. Úsala como piso, no como pronóstico.

Lo que cuesta cargar el coche para el viaje
El portaequipaje de techo, que es el renglón caro
El Departamento de Energía estadounidense publica el efecto de un portaequipaje de techo sobre el consumo, y a velocidad de carretera es grande: entre 10 % y 25 % más de combustible en el rango de 104.6 a 120.7 km/h. Una caja trasera o de enganche, que no rompe el aire de la misma forma, cuesta entre 1 % y 5 % en carretera.
Sobre un viaje de 1,200 kilómetros, que son 70.6 litros y 1,671.53 pesos con el modelo de la serie:
| Cómo cargas | Sobreconsumo | Costo extra de la ida |
|---|---|---|
| Portaequipaje de techo | +10 % a +25 % | $167.15 a $417.88 |
| Caja trasera o de enganche | +1 % a +5 % | $16.72 a $83.58 |
| 50 kg de equipaje extra | +1.10 % | $18.43 |
| 100 kg de equipaje extra | +2.20 % | $36.85 |
| 150 kg de equipaje extra | +3.31 % | $55.28 |
El peso usa la cifra del propio Departamento de Energía: alrededor de un 1 % por cada 100 libras, que son 45.36 kilogramos.
Ida y vuelta, con el portaequipaje en el extremo alto, son 835.76 pesos de más. Un cuarto del combustible de todo el viaje, por la caja de arriba.
Lo que eso cambia en la práctica
La caja se quita al llegar, no al volver. Si vas a pasar una semana en el destino haciendo trayectos cortos, esa caja vacía sigue costando. El consejo habitual —«quítala cuando no la uses»— es demasiado laxo: el momento de quitarla es al bajar el equipaje.
El peso pesa menos de lo que la gente cree. Ciento cincuenta kilos de maletas cuestan 55 pesos en 1,200 kilómetros. La aerodinámica cuesta entre tres y ocho veces más que el peso. Si tienes que elegir entre meter una maleta más dentro o poner la caja arriba, mete la maleta.
Y el peso sí importa por otra razón. No por el combustible, sino por la capacidad de carga de tus llantas y por cómo frena el coche. El índice de carga que viene en el costado y la regla del eje están en el artículo de llantas que enlacé más arriba, y las diferencias de peso en vacío entre carrocerías, en cómo se comparan una SUV, un sedán y una pickup.
Cuánto cuesta el viaje en combustible
Con el rendimiento en carretera del modelo, 17.0 km/l, y el litro a 23.68 pesos, el costo por kilómetro en carretera es de $1.3929.
| Distancia | Litros | Solo ida | Ida y vuelta | Tanques de 50 L |
|---|---|---|---|---|
| 400 km | 23.5 | $557.18 | $1,114.35 | 0.47 |
| 800 km | 47.1 | $1,114.35 | $2,228.71 | 0.94 |
| 1,200 km | 70.6 | $1,671.53 | $3,343.06 | 1.41 |
| 1,600 km | 94.1 | $2,228.71 | $4,457.41 | 1.88 |
La columna de tanques es la que sirve para planear: con un depósito de 50 litros, un viaje de 800 kilómetros no cabe en un tanque. Eso decide dónde cargas, y cargar donde tú elijas es más barato que cargar donde te agarre la aguja.
Para situar el gasto: un viaje redondo de 1,200 kilómetros es el 2.30 % del costo anual de tener coche, que en el artículo de la serie salió en 145,275.60 pesos al año. Y son el 16 % del kilometraje del año.
Ese desajuste tiene explicación y conviene decirla: el viaje consume más proporción de kilómetros que de dinero porque en carretera el coche rinde mejor, 17.0 km/l contra 13.98 combinados. Manejar en carretera es la forma más barata de recorrer un kilómetro con tu coche.
Lo demás que puedes hacer con el consumo durante el viaje está medido y costeado en el artículo de hábitos de combustible: la velocidad, el aire acondicionado y la conducción suave, cada uno con su cifra.
El aire acondicionado, y el único consejo que este artículo se niega a dar
Lo que cuesta, medido
El Departamento de Energía publica que usar el aire acondicionado al máximo cuesta entre 5 % y 25 % más de combustible frente a no usarlo. Es un rango enorme y depende del clima, de la velocidad y de qué tanto lo exijas.
Sobre el viaje de 1,200 kilómetros del ejemplo:
| Sobreconsumo | Litros de más | Costo de ida | Ida y vuelta |
|---|---|---|---|
| +5 % | 3.53 | $83.58 | $167.15 |
| +10 % | 7.06 | $167.15 | $334.31 |
| +15 % | 10.59 | $250.73 | $501.46 |
| +20 % | 14.12 | $334.31 | $668.61 |
| +25 % | 17.65 | $417.88 | $835.76 |
Y aquí hay una coincidencia que conviene mirar de frente. El extremo alto del aire acondicionado y el extremo alto del portaequipaje de techo cuestan exactamente lo mismo: 417.88 pesos de ida, 835.76 ida y vuelta. Los dos son el 25 %.
Por qué no valen lo mismo
Porque uno se quita en dos minutos. El otro no.
La caja del techo es equipaje. Si lo que llevas cabe dentro, la caja es un gasto que elegiste. Quitarla no le cuesta nada a nadie.
El aire acondicionado, en buena parte de México y en junio, no es una comodidad. Es lo que hace que un viaje de ocho horas con niños atrás sea posible sin que nadie se deshidrate. Apagarlo para ahorrar 400 pesos en un trayecto por la costa en verano es un consejo que se da fácil desde un escritorio.
Por eso este artículo no te va a decir que lo apagues. Te dice lo que cuesta, que es información, y deja la decisión donde tiene que estar.
Lo que sí se puede hacer sin renunciar a nada
Ventila antes de arrancar. Un coche estacionado al sol está mucho más caliente que el aire de afuera. Bajar las ventanillas dos minutos antes de encender el aire le quita al sistema el trabajo más grande.
Estaciónate a la sombra. Cuesta cero y a veces implica caminar cincuenta metros más.
Y no lo pongas al mínimo de golpe. Ponerlo en la temperatura que quieres, y no en la más baja posible, es el consejo estándar del oficio.
Lo que no te puedo dar es la cifra de cuánto ahorra cada una de esas tres cosas. No encontré ninguna medición publicada que las separe, y ponerle un número inventado a un consejo razonable es la forma más común de arruinarlo.
Qué pasa si algo falla: los Ángeles Verdes y su horario
Qué son y qué hacen
Los Ángeles Verdes son el programa de asistencia al turista de la Secretaría de Turismo, y son gratuitos. El teléfono es el 078.
Según lo que publica la propia Sectur, dan orientación e información turística, asistencia mecánica y radiocomunicación de emergencia, auxilio en accidentes y auxilio en desastres. La dependencia describe el servicio como orientación, asistencia y auxilio turístico «que en forma gratuita» presta.
Y publica su cobertura con estas cifras: radiopatrullan «un promedio de 60,000 kms. diarios» y «más de 22 millones de kilómetros anualmente», sobre 262 rutas carreteras de México, con 200 radios con sistema de localización automática de vehículos.
Esas dos primeras cifras se pueden contrastar entre sí antes de usarlas, que es lo que hay que hacer siempre con una fuente. Sesenta mil kilómetros por 365 días dan 21,900,000 al año. Para llegar a 22 millones harían falta 60,274 diarios. Las dos cifras publicadas son consistentes dentro del 0.45 %, así que se pueden citar juntas sin problema.
El dato que casi nadie mira
La misma página publica el horario:
De 08:00 a 18:00 horas, los 365 días del año.
Diez horas de veinticuatro. El 41.7 % del día. Las otras catorce horas —el 58.3 %— no hay servicio.
Eso reordena por completo el plan de contingencia de cualquier viaje largo, y no lo he visto señalado en ningún artículo del tema.
El invariante: madrugar no sirve de nada
Aquí hay algo que salió al correr las cuentas y que no esperaba.
Un viaje de 1,200 kilómetros dura 14.33 horas con las pausas de la norma. La ventana de atención dura 10. La diferencia son 4.33 horas, y esas 4.33 horas quedan fuera de cobertura salgas a la hora que salgas.
| Hora de salida | Llegada | Horas fuera del horario |
|---|---|---|
| 05:00 | 19:20 | 4.33 h |
| 06:00 | 20:20 | 4.33 h |
| 08:00 | 22:20 | 4.33 h |
No es coincidencia. Es aritmética. Si tu viaje dura más que la ventana, adelantar la salida solo mueve las horas descubiertas del final al principio. El mínimo de horas sin cobertura es siempre la duración del viaje menos diez, y solo baja de dos maneras: acortando el viaje o partiéndolo en dos días.
| Distancia | Duración con pausas | Mínimo de horas sin cobertura |
|---|---|---|
| 400 km | 4.44 h | 0 |
| 800 km | 9.39 h | 0 |
| 1,200 km | 14.33 h | 4.33 h |
Los viajes de hasta unas diez horas caben completos en la ventana. Los de más, no caben de ninguna manera.
Qué hacer con eso
No es un argumento contra los Ángeles Verdes. Es un servicio gratuito, nacional y con cobertura declarada y comprobable, que es más de lo que ofrece casi cualquier programa público.
Es un argumento sobre tu plan: si tu viaje dura más de diez horas, parte de él va a transcurrir sin ese respaldo, y ese es el tramo en el que necesitas tener resueltos el teléfono de asistencia de tu póliza, la refacción utilizable y el teléfono cargado.
Y da una razón más para partir el viaje en dos días que no tiene que ver con el cansancio: un viaje de dos jornadas de siete horas cabe entero en el horario de atención, y uno de catorce horas no cabe nunca.

Qué hacer si te quedas parado en el acotamiento
Esta sección no es una revisión. Es lo que pasa cuando la revisión no alcanzó, y es la parte que casi ninguna guía desarrolla.
Los primeros treinta segundos
Sal de la carretera todo lo que puedas. Si el coche todavía avanza, avanza. Un acotamiento ancho es mejor que uno angosto, y una salida es mejor que cualquier acotamiento. Un coche que rueda mal y llega a un lugar seguro es mejor que un coche parado en un lugar malo.
Enciende las intermitentes antes de detenerte, no después. Quien viene atrás necesita el aviso mientras todavía te estás frenando.
Voltea las llantas hacia afuera si estás en pendiente, y pon el freno de mano.
Y bájate por el lado del acotamiento. Salir por la puerta del conductor hacia el carril de circulación es el error que convierte una avería en algo peor.
Dónde esperar
Aquí va criterio, y va marcado como criterio, porque no encontré ninguna norma mexicana que lo fije para un automóvil particular.
Mi criterio es no quedarse dentro del coche si hay dónde ponerse a resguardo detrás de la barrera o lejos del acotamiento. Un vehículo parado en el acotamiento es blanco; las personas paradas veinte metros más allá, protegidas por algo, no lo son.
Y si no hay dónde, o si el clima no lo permite, quedarse dentro con el cinturón puesto es más seguro que quedarse dentro sin él. El artículo 84 lo exige mientras circulas, y la física no cambia porque estés parado.
Los 180 metros, otra vez
Recuerda la cifra del artículo 49: la norma exige que los dispositivos reflectantes de un camión se vean de noche desde 180 metros. Ya lo convertimos: son 6.48 segundos a 100 kilómetros por hora.
Esa es la distancia que alguien consideró suficiente para que quien viene atrás procese, decida y actúe. Si llevas triángulos, esa es la referencia para colocarlos: lo bastante atrás como para que quien venga tenga esos segundos, y del lado de afuera del acotamiento, caminando de frente al tráfico y no de espaldas.
Si no llevas, tu única señal son las intermitentes. Y las intermitentes dependen de la batería, que es justo lo que más falla.
A quién llamar, y en qué orden
Primero, a quien ya te cobró por venir. El teléfono de asistencia de tu póliza está pagado, incluido en la prima, y su grúa es la que conoce tu cobertura. Ese número tiene que estar accesible sin datos móviles: anotado en papel o guardado como contacto.
Después, al 078. Los Ángeles Verdes son gratuitos y dan asistencia mecánica, pero atienden de 08:00 a 18:00. Fuera de ese horario, ese recurso no está.
Y si hay heridos, primero el 911. Todo lo demás va después.
Lo que conviene llevar para no depender de nadie
Ninguna de estas cosas la exige la ley para un automóvil particular, y todas juntas cuestan menos que un tanque de gasolina.
Triángulos reflejantes. Una linterna con pilas cargadas, que no sea la del teléfono. Cargador de coche para el teléfono. Agua. Un cable de corriente para pasar corriente, que resuelve el motivo número uno de auxilio vial sin que venga nadie. Y la llave de birlo de seguridad, si tu coche la usa, dentro del coche y no en tu casa.
Los números de la carretera mexicana
Hasta aquí el artículo ha hablado de fallas mecánicas. Esta sección habla de lo otro, y es la razón por la que la revisión importa.
La serie del Instituto Mexicano del Transporte
El IMT publica cada año el anuario estadístico de colisiones en carreteras federales, con datos levantados por la Guardia Nacional sobre una red de unos 50,000 kilómetros.
| Año | Colisiones | Fallecidos* | Lesionados | Daños (millones) |
|---|---|---|---|---|
| 2021 | 15,020 | 3,298 | 8,217 | n/d |
| 2022 | 14,067 | 2,420 | 7,247 | n/d |
| 2023 | 12,099 | 1,864 | 6,403 | $2,066.5 |
| 2024 | 13,771 | 1,812 | 6,800 | $2,467.6 |
* Fallecidos en el lugar del siniestro. Esa es la definición del anuario y conviene retenerla. Quien muere después, camino al hospital o días más tarde, no está en esa columna. La cifra real de muertes asociadas a estas colisiones es más alta y este documento no la mide.
Dos filas van sin monto de daños a propósito. Para 2022, la cifra que devuelve el documento es unas cuarenta veces la de los años vecinos y no cuadra con nada; en vez de publicarla y confundir, la omito y digo por qué.
En unidades que se sienten
Las cifras de 2024, divididas entre 365:
- 37.7 colisiones al día. Una cada 38.2 minutos.
- 4.96 personas muertas al día en el lugar del siniestro.
- 18.6 lesionados al día.
- $6,760,548 de daños materiales al día.
Sobre la red de 50,000 kilómetros son 0.275 colisiones por kilómetro al año, o una colisión anual por cada 3,631 metros de carretera federal.
El hallazgo de la serie
Compara 2024 con 2023 y parece una contradicción: las colisiones subieron 13.82 % y los fallecidos bajaron 2.79 %.
No es contradicción. Es que la proporción de colisiones que matan viene cayendo, y no un año, sino los cuatro:
| Año | Muertos por cada 100 colisiones |
|---|---|
| 2021 | 21.96 |
| 2022 | 17.20 |
| 2023 | 15.41 |
| 2024 | 13.16 |
De 21.96 a 13.16 son 40.1 % menos, cuatro años seguidos a la baja, sin una sola excepción.
Qué lo produce, no lo sé y el anuario no lo dice. Puede ser el parque vehicular renovándose con más dispositivos de seguridad —recuerda que la NOM-194-SE-2021 lleva exigiéndolos desde abril de 2023—, puede ser mejor atención prehospitalaria, pueden ser cambios en cómo se registran los casos, o puede ser todo junto. Lo que sí se puede afirmar es que la tendencia existe y es consistente.
Y conviene cerrar con lo que esta sección no dice. No pude abrir el capítulo de causas del anuario, ni en la edición de 2024 ni en la de 2021: el documento tiene casi trescientas páginas y la consulta automatizada no alcanza esa sección. Así que no hay aquí ninguna cifra mexicana sobre qué porcentaje de las colisiones se atribuye a falla del vehículo. Lo digo en vez de rellenarlo con una estimación.

La lista, en dos momentos
Todo lo anterior se aplica en dos momentos distintos, y mezclarlos es lo que hace que la gente no revise nada. Hay cosas que tienen que estar hechas con tiempo para poder arreglarlas, y cosas que solo sirven hechas el mismo día.
Cuarenta y ocho horas antes: lo que todavía se puede arreglar
1. Prueba la batería si el coche tiene años o si no sabes su fecha. Es la única tarea de esta lista que puede terminar en «hay que cambiarla», y necesitas tiempo para hacerlo.
2. Mira el dibujo de las cuatro llantas. Si alguna está cerca del límite y vas a manejar en lluvia, esa decisión no se toma la mañana de la salida.
3. Revisa que la póliza esté vigente el día del viaje, y guarda el número y el teléfono de asistencia donde puedas leerlos sin datos móviles.
4. Saca el gato, la llave de cruz y la refacción. Comprueba que salen, que embonan y que la refacción tiene presión.
5. Atiende cualquier aviso que ya te estaba dando el coche: un chillido al frenar, un tirón, una luz del tablero encendida. El viaje largo no arregla nada; lo agrava.
La mañana de la salida: lo que solo sirve en frío
6. Presión de las cinco llantas, incluida la refacción, con el coche sin rodar. Contra la etiqueta del poste de la puerta, no contra el costado de la llanta.
7. Nivel de aceite y de refrigerante, con el motor frío y el coche en plano. Sin abrir el tapón del radiador.
8. Depósito del limpiaparabrisas lleno, y una pasada de prueba a las plumillas.
9. Las luces, con alguien afuera. Bajas, altas, cuartos, freno, reversa, direccionales e intermitentes.
10. Y lo que va en la cajuela: triángulos reflejantes —que la ley no te exige y valen menos que una caseta—, una linterna, agua y el teléfono con cargador de coche.
El plan del camino, que no es una revisión
11. Calcula tu duración real con la tabla de más arriba: distancia entre velocidad media, más media hora de pausa por cada cinco horas.
12. Si pasa de diez horas, sabes que parte del viaje va fuera del horario de los Ángeles Verdes. Si pasa de 1,260 kilómetros a 90 de media, estás por encima de lo que la norma le permite a un profesional en un día.
13. Decide dónde cargas gasolina antes de salir, no cuando la aguja lo decida por ti.

Los mitos que sí se pueden desmontar con fuente
La regla de esta sección es la de siempre en esta casa: nada se desmiente sin la cita textual del documento que corresponde. Lo que es criterio va marcado como criterio, y lo que no tiene respaldo pasa a la sección siguiente sin desmentir.
«Los frenos son lo primero que hay que revisar antes de un viaje»
Depende de qué quiera decir «primero». Si es por gravedad, sí. Si es por probabilidad de dejarte parado, no: las fallas de frenos fueron 235,000 de más de 29 millones de auxilios viales de la AAA, el 0.81 %, contra 17 millones de batería, llanta y llaves. Los frenos avisan durante semanas; la batería no avisa nunca. Revísalos, y no los pongas arriba de la lista.
«Hay que llevar triángulos y extintor porque los pide la ley»
El reglamento federal no se los exige a un automóvil particular. El artículo 49 fracción I dirige la obligación a «los camiones, autobuses, tractocamiones o aquellos que arrastren un remolque habitación», y la fracción II a los de materiales peligrosos y gas comprimido. No encontré en su texto ninguna obligación de extintor ni botiquín para vehículos particulares. Llévalos igual, y no por la razón equivocada: los 180 metros de visibilidad que la norma exige a los demás son seis segundos y medio de reacción a 100 km/h.
«El seguro de auto no es obligatorio en México»
En carretera federal sí lo es. La Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, artículo 63 Bis: «Todos los vehículos que transiten en vías, caminos y puentes federales deberán contar con un seguro que garantice a terceros los daños…». La multa del artículo 74 Bis fracción II va de veinte a cuarenta días, que son entre $2,346.20 y $17,634.80 según la unidad de cuenta que se aplique. Y aun así, el 68.51 % de los automóviles del país circula sin él.
«El número del costado de la llanta es la presión correcta»
Falso, y es el error más extendido del tema. La NHTSA lo escribe con el «no» en mayúsculas: «the correct pressure for your tire is what the vehicle manufacturer has listed, NOT what is listed on the tire itself». El del costado es la presión máxima de inflado permitida, no la recomendada para tu coche. El número bueno está en la etiqueta del poste de la puerta.
«Si llevo refacción, ya estoy cubierto»
El 30 % de las refacciones que midió la NHTSA en campo estaban significativamente bajas de presión. Una refacción sin aire, o con el gato atorado por el óxido, o con la llave de birlo de seguridad en un cajón de tu casa, no es una refacción. Por eso el artículo 50 pide dos cosas y no una: «en buen estado e inflada a la presión adecuada». Son dos condiciones, no una.
«Se puede manejar de corrido si vas descansado»
La única norma mexicana sobre el tema dice otra cosa, aunque no te obligue a ti. La NOM-087-SCT-2-2017 exige a los conductores profesionales una pausa de 30 minutos tras cinco horas continuas, prohíbe acumular pausas y fija que «el tiempo máximo de conducción en 24 horas nunca podrá exceder las 14 horas». Que a un particular no se lo exijan describe el alcance de la norma, no la fisiología del conductor.
«Si algo pasa, llamo a los Ángeles Verdes»
Solo si pasa entre las 08:00 y las 18:00. Sectur publica ese horario, los 365 días del año. Son diez horas de veinticuatro, el 41.7 % del día. En un viaje de más de diez horas, hay horas descubiertas salgas a la hora que salgas.
«El equipaje pesado es lo que dispara el consumo»
La aerodinámica pesa mucho más que el peso. Con las cifras del Departamento de Energía, 150 kilos de equipaje extra suman un 3.31 % de consumo en un viaje de 1,200 km: 55.28 pesos. Un portaequipaje de techo a velocidad de carretera suma entre 10 % y 25 %: hasta 417.88 pesos en ese mismo viaje, y 835.76 ida y vuelta. Si dudas entre meter una maleta más dentro o poner la caja arriba, mete la maleta.
Cinco cosas que no pude verificar
Ocho mitos con documento y cinco huecos sin nada. Esta sección existe porque un texto que desmonta trece cosas con la misma seguridad cuando solo tiene fuente para ocho le enseña al lector justo el hábito que lo mete en problemas: creerle a quien suena seguro.
Cuánta vida le quita el calor a una batería
Es el componente que más auxilios genera. Y la afirmación circula por todas partes con cifras concretas de años. No localicé ninguna fuente pública y verificable que publique esa magnitud, así que no hay aquí ningún número al respecto.
Qué porcentaje de las colisiones mexicanas se debe a falla del vehículo
El anuario del IMT tiene un capítulo de causas. No lo pude abrir: el documento pasa de las doscientas noventa páginas y la consulta automatizada no alcanza esa sección, ni en la edición de 2024 ni en la de 2021. Es el dato que más habría mejorado este artículo, porque convertiría la lista en una lista mexicana. Queda pendiente.
Qué incluye exactamente el peaje de las autopistas
Circula mucho que el boleto de caseta trae un seguro para el usuario, con coberturas que las notas de prensa reportan en cifras que no coinciden entre sí. No pude abrir el sitio de Capufe, así que no publico ni el alcance, ni las condiciones, ni los montos. Si vas a contar con eso, verifícalo en la fuente oficial antes del viaje.
Cuáles son las velocidades máximas generales en carretera federal
Busqué en el Reglamento de Tránsito en Carreteras y Puentes de Jurisdicción Federal un artículo que fijara velocidades máximas por tipo de vehículo y de camino, y no lo encontré en el texto que pude leer, que llega hasta el artículo 86. Lo único relacionado que aparece es el artículo 14, que manda reducir a cinco kilómetros por hora para cruzar un tope. En la práctica el límite lo fija el señalamiento de cada tramo, y eso es lo que hay que obedecer.
Cuántos kilómetros conviene rotar las llantas
Circulan cifras redondas y ninguna fuente oficial que las fije. El intervalo lo trae el manual de tu vehículo. Publicar aquí un número inventado sería exactamente lo que este artículo critica.
Tres matices que van contra este artículo
La tabla que lo ordena todo no es mexicana ni es reciente
La distribución de auxilios viales que reordena la lista es de la AAA, de 2014, y mide llamadas de una organización estadounidense. Es lo mejor que encontré publicado con metodología abierta, y no es lo mismo que una estadística mexicana de 2026.
Lo mexicano de este artículo es la parte normativa —el reglamento federal, la Ley de Caminos, la NOM-087, la NOM-086— y la parte estadística de siniestralidad, que es del IMT con datos de la Guardia Nacional. Eso es sólido. El orden de la lista es un préstamo, y los órdenes de magnitud se trasladan mejor que los decimales.
Casi todo lo que propongo cuesta menos que una caseta
Es incómodo decirlo en un artículo que acaba de dedicar tres secciones a cifras: la revisión completa es gratis salvo un manómetro de 250 pesos. Medir la presión no cuesta. Mirar el dibujo no cuesta. Probar las luces no cuesta. Sacar el gato no cuesta.
Lo caro es lo que no cabe en una lista: llantas nuevas si las tuyas están al límite, una batería si la prueba sale mal, un taller si el chillido resultó ser algo. Esta lista no sustituye al mantenimiento; lo que hace es decirte, con tiempo, si te falta.
Y la revisión no evita la mayoría de lo que pasa en carretera
Este es el matiz que va contra el artículo entero.
La revisión previa reduce la probabilidad de quedarte parado. No reduce mucho la probabilidad de chocar, porque la mayoría de las colisiones no las produce una falla mecánica. Ninguna presión de llantas correcta compensa manejar catorce horas seguidas, y ningún nivel de refrigerante compensa que el otro conductor venga cansado.
Por eso la sección del conductor está en este artículo y no en otro, y por eso la de la planeación del viaje ocupa lo que ocupa. El componente que más decide cómo termina un viaje largo es el que va detrás del volante, y es el único que no se revisa con un trapo y una varilla.

Preguntas frecuentes
¿Qué es lo primero que hay que revisar antes de un viaje largo?
La batería y la presión de las llantas. Según los registros de auxilio vial de la AAA, batería, llanta ponchada y llaves encerradas fueron 17 de más de 29 millones de llamadas, el 58.6 %. Las fallas de frenos fueron el 0.81 %. Los frenos avisan durante semanas; la batería no avisa nunca.
¿Cuánto tiempo toma revisar el coche antes de salir?
Unos 45 minutos si lo haces completo: diez para la presión de las cinco llantas, cinco para el dibujo, cinco para los fluidos, tres para el limpiaparabrisas, cinco para las luces, cinco para la batería, cinco para los documentos y siete para comprobar que el gato y la refacción funcionan. Sobre un viaje de 1,200 kilómetros, eso es el 5.62 % del tiempo que vas a pasar al volante.
¿Cada cuántas horas hay que parar a descansar manejando?
La NOM-087-SCT-2-2017 exige a los conductores profesionales una pausa de 30 minutos tras cinco horas continuas, y fija un tope de 14 horas de conducción en 24. A un conductor particular no lo obliga, pero es la única referencia técnica mexicana que existe. A 90 km/h de media, cinco horas son 450 kilómetros y el tope del día son 1,260.
¿Es obligatorio llevar triángulos reflejantes en México?
No, para un automóvil particular. El artículo 49 del Reglamento de Tránsito en Carreteras federales dirige esa obligación a camiones, autobuses, tractocamiones y a quien arrastre un remolque habitación. Llevarlos sigue siendo buena idea: la norma exige que se vean desde 180 metros, que son 6.48 segundos de reacción a 100 km/h.
¿Es obligatorio el seguro de auto en carretera?
Sí. La Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, artículo 63 Bis, obliga a todos los vehículos que transiten en vías federales a contar con seguro de daños a terceros. La multa del artículo 74 Bis fracción II va de veinte a cuarenta días, entre $2,346.20 y $17,634.80 según la unidad de cuenta. Aun así, el 68.51 % de los automóviles mexicanos circula sin seguro.
¿Cuál es el teléfono de los Ángeles Verdes y a qué hora atienden?
El 078, gratuito. Y el detalle que casi nadie sabe: Sectur publica que atienden de 08:00 a 18:00 horas, los 365 días del año. Son diez horas de veinticuatro, el 41.7 % del día.
¿Conviene salir de madrugada para un viaje largo?
Para evitar tráfico y calor, puede. Para tener cobertura de auxilio, no cambia nada: si el viaje dura más de diez horas, la diferencia entre su duración y esas diez horas queda fuera del horario de atención sin importar cuándo salgas. Un viaje de 14.33 horas deja 4.33 horas descubiertas salgas a las cinco, a las seis o a las ocho.
¿Cuánto gasta de más un portaequipaje de techo?
Entre 10 % y 25 % a velocidad de carretera, según el Departamento de Energía estadounidense. Sobre un viaje de 1,200 kilómetros con el modelo de este artículo son entre 167.15 y 417.88 pesos de ida, y hasta 835.76 pesos ida y vuelta. Una caja trasera o de enganche cuesta entre 1 % y 5 %.
¿Qué presión les pongo a las llantas para viajar cargado?
La que diga la etiqueta del poste de tu puerta, que suele traer un valor para carga normal y otro para carga completa. Lo que no hay que hacer es tomar el número del costado de la llanta: ese es la presión máxima de inflado permitida, no la recomendada para tu coche.
¿Cuántas colisiones hay en las carreteras federales mexicanas?
En 2024, según el anuario del IMT con datos de la Guardia Nacional, 13,771 colisiones, 1,812 personas fallecidas en el lugar y 6,800 lesionados. Son 37.7 colisiones al día, una cada 38.2 minutos. Ojo con la definición: la columna de fallecidos cuenta solo a quien muere en el lugar del siniestro.
¿Puedo hacer 1,500 kilómetros en un día?
Puedes, porque a un particular nadie se lo prohíbe. Un conductor profesional no podría: a 90 km/h de media son 16.7 horas al volante y la norma le fija un tope de 14. Por encima de 1,260 kilómetros a esa velocidad media, la pregunta deja de ser si aguantas y pasa a ser dónde te vas a quedar a dormir.
En una línea
Si de todo esto te llevas una sola cosa, que sea esta: antes de salir, mide la presión de las cinco llantas en frío y averigua la fecha de tu batería. Son quince minutos y cubren el grueso de los motivos por los que la gente se queda parada en el camino.
Y si te llevas dos: calcula la duración real de tu viaje —distancia entre velocidad media, más media hora por cada cinco horas— y mírala contra dos números. Diez horas, que es lo que dura el horario de los Ángeles Verdes. Y 1,260 kilómetros, que es lo máximo que la norma mexicana le permite a un profesional en un día.
Fuentes y metodología
Fuentes mexicanas
- Reglamento de Tránsito en Carreteras y Puentes de Jurisdicción Federal, publicado el 22 de noviembre de 2012. Artículos 47 (espejos), 48 (limpiaparabrisas), 49 (dispositivos de emergencia, con sus dos fracciones y los 180 metros), 50 (llantas y refacción), 53 (sanciones por luces y por el artículo 50) y 84 (cinturones). El PDF se lee completo.
- NOM-087-SCT-2-2017, tiempos de conducción y pausas para conductores del autotransporte federal. Numerales 1 (objetivo y campo de aplicación), 4.1, 4.2 y 4.7. Publicada en el DOF el 28 de junio de 2018, primera sección, edición matutina, según la ficha del SIDOF. Entra en vigor a los 60 días naturales.
- Anuario estadístico de colisiones en carreteras federales 2024 del Instituto Mexicano del Transporte, con datos de la Guardia Nacional sobre una red de unos 50,000 km. Y las ediciones de 2023, 2022 y 2021 para la serie.
- Programa Ángeles Verdes, Secretaría de Turismo: servicios, gratuidad, teléfono 078, horario de 08:00 a 18:00 los 365 días del año, 262 rutas, promedio de 60,000 km diarios y más de 22 millones anuales, 200 radios con localización automática.
- Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, artículos 63 Bis, 63 Ter y 74 Bis fracción II, verificados para el artículo de esta serie sobre el costo de tener un auto.
- NOM-086-SCFI-2018, numeral 5.2 (indicadores de desgaste de 1.6 mm) y NOM-194-SE-2021, tabla 1 nota c) (kit de inflado en lugar de refacción), verificadas para el artículo de esta serie sobre llantas.
- Estadística de aseguramiento vehicular de AMIS con parque del INEGI, datos 2023, y UMA 2026 del INEGI ($117.31 diarios) y salarios mínimos 2026 de la Conasami ($315.04 general y $440.87 frontera norte), verificados para artículos anteriores de esta serie.
Fuentes estadounidenses, y una advertencia sobre ellas
Todas las traducciones al español de estas fuentes son nuestras, y cada frase traducida va acompañada de su original en inglés en el cuerpo. El clima, los caminos y el parque vehicular no son los mexicanos: sus órdenes de magnitud son trasladables y sus decimales no.
- AAA, análisis de registros de auxilio vial de 2014: más de 29 millones de llamadas, 17 millones por batería, llanta y llaves, más de 12 millones por motor y combustible, 2 millones de grúas por motor, 600,000 por transmisión, 235,000 por frenos, más de medio millón de entregas de gasolina y más de 13,000 por combustible equivocado. La AAA es un club automovilístico, no un organismo de gobierno.
- NHTSA, Tires: la presión correcta es la del fabricante del vehículo y no la del costado, y la revisión mensual en frío de todas las llantas incluida la refacción.
- NTSB, Tire Safety Symposium: el 30 % de las refacciones del estudio de campo estaban significativamente bajas de presión, y el envejecimiento del hule ocurre se conduzca o no.
- Departamento de Energía de Estados Unidos, fueleconomy.gov: portaequipaje de techo 10–25 % a velocidad de carretera, caja trasera 1–5 %, y alrededor de 1 % de consumo por cada 100 libras de peso. Verificados para el artículo de esta serie sobre hábitos de combustible.
Cálculos propios y sus supuestos
Todo lo que aparece en pesos, en kilómetros, en horas o como porcentaje derivado es cálculo propio, hecho con un guion que se escribió antes del cuerpo del artículo y que recalcula cada cifra. Los supuestos, uno por uno:
- Coche de referencia: 17.0 km/l en carretera, 13.98 km/l combinados, 15,000 km al año, litro a $23.68 (Profeco, promedio nacional). Los mismos de los tres artículos anteriores de esta serie.
- Velocidad media de viaje: 90 km/h, supuesto declarado. No es el límite de velocidad: es distancia entre tiempo total al volante, con topes, poblados, casetas y tráfico incluidos.
- Capacidad del tanque: 50 litros, supuesto declarado.
- Tiempos de la revisión: estimación propia, tarea por tarea, publicada en su tabla.
- Manómetro: del orden de $250, supuesto declarado.
- Pausas del viaje: una pausa completa de 30 minutos por cada cinco horas cumplidas de conducción, conforme al numeral 4.1. No incluyen cargar gasolina, comer ni ir al baño, y eso se dice en el cuerpo.
- Entrada en vigor de la NOM-087: 27 de agosto de 2018, cómputo propio de 60 días naturales desde el día siguiente al de publicación. El documento no imprime esa fecha.
Comprobación cruzada: el modelo de este artículo da $25,407.22 de combustible al año contra los $25,407.25 publicados en el artículo de hábitos de ahorro, y $508.14 al año por andar 10 psi bajo de presión, que es exactamente la cifra de aquel texto. Los cuatro artículos de la serie describen el mismo coche y tienen que poder leerse juntos.
Limitaciones
- No pude abrir el capítulo de causas del anuario del IMT, ni en la edición de 2024 ni en la de 2021. El documento pasa de las 290 páginas y la consulta automatizada no alcanza esa sección. Por eso no hay aquí ninguna cifra mexicana de qué porcentaje de colisiones se atribuye a falla del vehículo.
- El monto de daños materiales de 2022 no se publica: la cifra que devuelve el documento es unas cuarenta veces la de los años vecinos y no cuadra con la serie. Se omite y se dice por qué.
- No pude abrir el sitio de Capufe, así que no hay aquí ningún dato sobre qué incluye el peaje.
- No encontré en el Reglamento de Tránsito en Carreteras federales ningún artículo que fije velocidades máximas generales; el texto legible llega hasta el artículo 86. El límite lo fija el señalamiento de cada tramo.
- No encontré fuente verificable sobre cuánta vida le quita el calor a una batería, ni sobre el intervalo de rotación de llantas en kilómetros.
- La distribución de auxilios viales es estadounidense y de 2014, y mide llamadas a una organización concreta, no fallas.
- El artículo 2 fracción XIX del reglamento federal define la cuota diaria como un día de salario mínimo general vigente para el Distrito Federal, una unidad y una entidad superadas desde 2016. No pude verificar cuál lectura aplica la autoridad, así que las multas van con las tres.
- Nada de lo dicho sobre normas y reglamentos es asesoría legal. Son lecturas literales de documentos citados y enlazados, hechas por alguien que no es abogado.
Declaración de intereses
Este artículo no reseña productos. No tenemos relación comercial con ninguna aseguradora, taller, cadena de servicio, marca de autopartes ni fabricante, no hay enlaces de afiliado en el texto y no hay contenido pagado. Ninguna marca aparece recomendada.
Por la misma razón el artículo no lleva marcado Product ni Review: no sería cierto.