Las cuentas que escriben menos de una vez al mes pierden más suscriptores en cada correo que las que escriben cada semana. Y aun así, con esas mismas tasas, al terminar el año pierden menos. Las dos cosas son ciertas a la vez. Salen de la misma base: más de 42,000 cuentas de MailerLite que enviaron correos en 2025.
Dos de las cuatro guías que revisé para este artículo responden con un rango. Una vez por semana o cada quince días. Entre una vez al mes y dos por semana. Ni Google ni Yahoo dan un número. Dan una regla: escribe con una frecuencia constante, sin ráfagas, y respeta la que prometiste cuando la persona se suscribió.
Este artículo tampoco te da un número. Te da la cuenta para encontrar el tuyo. Cómo convertir la tasa de bajas de cada correo en lo que pierdes al mes y al año. Cuántas quejas de spam aguanta tu lista según el tamaño de tus envíos. Y cuánto tiene que dejarte un correo de más para pagar las bajas que provoca. Al final hay un procedimiento de cinco pasos para probar un cambio de frecuencia sin arriesgar toda la lista.
Al armarlo aparecieron tres cosas que conviene saber antes de tocar tu calendario de envíos.
- La cifra que más pesa no son las bajas, son las quejas. Google pide mantener el porcentaje de spam por debajo de 0.10 %, y lo calcula cada día. Con mil correos entregados en un día, una sola persona que marca el tuyo como spam ya te deja en el límite.
- Gmail ya le muestra a tu lector quién le escribe más. En julio de 2025, Google anunció una vista que ordena las suscripciones por los remitentes más frecuentes, con un botón para darse de baja. Y según la ayuda de Gmail, después de esa baja los correos nuevos del remitente se van a la carpeta de spam.
- Escribir de menos también cuesta. En un estudio con datos de un minorista estadounidense de mejoramiento del hogar, el número óptimo promedio era de siete correos al mes. Mandar cuatro en vez de siete le costaba el doble de utilidad que mandar diez.
Un aviso antes de empezar. Los ejemplos de listas de este artículo son inventados, y lo digo cada vez que aparecen. Los datos de MailerLite, de Mailchimp y del estudio académico son de sus fuentes, con fecha, y ninguno mide a tu lista. Las traducciones del inglés de este artículo son nuestras, y cada cita está enlazada a su original en la sección de fuentes.
La respuesta corta
Si tienes prisa, esto es lo que dice el resto del artículo. Son tres cosas: una regla, unos datos y unas cuentas.
No hay un número, hay una regla
Google publica sus lineamientos para quien envía correo a cuentas de Gmail. En la parte de prácticas de envío, la frecuencia ocupa dos frases: «Envía correos electrónicos con una frecuencia constante. Evita enviar demasiados correos electrónicos seguidos».
Yahoo dice algo parecido en su guía de buenas prácticas para remitentes, dentro del apartado sobre enviar correos que la gente quiere. «Honor the frequency of the list’s intent». Traducción nuestra: respeta la frecuencia que la lista prometió. Y lo explica con un ejemplo: «Don’t start sending daily emails to subscribers of your weekly or monthly mailing». Traducción nuestra: no empieces a mandar correos diarios a quienes se suscribieron a tu envío semanal o mensual.
Ninguno de los dos da un número. Los dos piden lo mismo: que tu frecuencia sea predecible y que coincida con lo que la persona aceptó al suscribirse. El número lo pones tú. Luego lo cumples.
Eso cambia la pregunta. No es cuántos correos aguanta la gente en general. Es cuántos puedes sostener tú, y cuántos prometiste.
Lo que dicen 42,000 cuentas
La fuente con más datos que encontré sobre frecuencia es de una plataforma de correo. MailerLite analizó más de 42,000 cuentas que enviaron correos en 2025, con más de 1.4 millones de campañas. Las agrupó por los días que pasan, en promedio, entre un envío y el siguiente.
El resultado tiene dos lados. Las cuentas que escriben menos de una vez al mes tienen 0.87 % de bajas por correo. Las que escriben dos veces por semana, 0.33 %. Las diarias suben un poco, a 0.36 %. Y con los clics pasa al revés: suben de 3.74 % a 5.31 % por correo conforme sube la frecuencia, y bajan a 4.97 % en el grupo diario.
La recomendación que MailerLite saca de ahí es esta. «We recommend an email cadence of between monthly and twice a week». Traducción nuestra: recomendamos escribir entre una vez al mes y dos veces por semana.
Dos cautelas desde ahora. MailerLite vende el servicio de envío, y su propia guía de benchmarks recomienda escribir con más frecuencia para reducir las bajas. Y sus datos comparan cuentas distintas: muestran que unas cosas van juntas, no que una cause la otra. Las dos cautelas tienen su sección más abajo.
Lo que vas a poder calcular
Con cuatro cuentas sencillas vas a poder decidir tu frecuencia con tus propios números.
- Bajas por mes: los correos que mandas al mes por tu tasa de bajas por correo. Es la cifra que la tasa de cada envío esconde.
- Quejas que aguanta tu envío: cuántas personas son el 0.10 % de los correos que entregas en un día. Con listas chicas, una sola queja lo alcanza.
- Clics por cada baja: cuántos clics te deja cada persona que pierdes. Sirve para comparar frecuencias.
- El valor del correo extra: lo que deja un correo de más contra lo que valen las personas que se van por él.
Mi criterio, y va como criterio: empieza por la frecuencia que puedas sostener doce meses, y que no sea menos de una vez al mes. Lo primero lo pide Google, con su frecuencia constante. Lo segundo sale de los datos de MailerLite, donde el grupo que escribe menos de una vez al mes es el de más bajas por correo. Desde ahí, cualquier cambio se prueba con una parte de la lista y se decide con las cuentas. El procedimiento completo está en la sección del paso a paso.
Por qué la tasa de bajas por correo engaña
Toda plataforma de correo te da una cifra después de cada envío: la tasa de bajas. Es útil, y es la cifra equivocada para decidir tu frecuencia.
Una tasa por correo no es una tasa por mes
MailerLite la define así: «Unsubscribe rate is the percentage of recipients who click the unsubscribe link in your email». Traducción nuestra: la tasa de bajas es el porcentaje de destinatarios que hacen clic en el enlace para darse de baja de tu correo.
Es una tasa por correo. Y la referencia que más circula también lo es. MailerLite publicó su informe de benchmarks el 3 de diciembre de 2025. Incluye más de 3.6 millones de campañas de 181,000 cuentas, enviadas entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025. La cifra es esta: «The median unsubscribe rate across all campaigns was 0.22%». Traducción nuestra: la mediana de la tasa de bajas de todas las campañas fue de 0.22 %.
En el mismo informe, la mediana de América Latina es de 0.10 %, y la de Estados Unidos y Canadá, de 0.20 %. Mailchimp, con otra base y otro método, publica una tasa de bajas de 0.22 % para todos sus usuarios. Sus datos se actualizaron en diciembre de 2023 y solo cuentan campañas enviadas a 1,000 suscriptores o más.
Ninguna de esas cifras dice cuántos correos mandas. Y eso es lo que decide cuánta gente pierdes. Una tasa de 0.22 % con un correo al mes y la misma tasa con un correo cada semana no son la misma lista al final del año.
La cuenta que cambia la conversación
La cuenta es una multiplicación. Bajas por mes = correos al mes × tasa de bajas por correo.
Un correo semanal son 52 al año, o 4.33 al mes. Con la mediana de 0.22 % por correo, pierdes cerca de 0.95 % de la lista cada mes. Con un correo mensual y la misma tasa, pierdes 0.22 %. La tasa por correo es igual. Lo que pierdes al mes, no.
Para ser exactos, cada envío pierde una parte de los que quedan, no de la lista original. Por eso la cuenta del año se hace con una potencia: lo que queda es (1 − tasa) elevado al número de correos. Con tasas tan bajas como estas, el resultado se parece mucho a la multiplicación simple. Las cifras de este artículo usan la potencia.
Doce meses con la misma tasa
Esto pasa en un año con una lista que no recibe a nadie nuevo, si todos los correos tienen la misma tasa de bajas. Las cifras de la derecha son las personas que se van de cada 1,000.
| Frecuencia | Correos al año | Se van al año con 0.22 % por correo | Se van al año con 0.10 % por correo |
|---|---|---|---|
| Mensual | 12 | 2.6 % · 26 | 1.2 % · 12 |
| Quincenal | 24 | 5.1 % · 51 | 2.4 % · 24 |
| Semanal | 52 | 10.8 % · 108 | 5.1 % · 51 |
| Dos por semana | 104 | 20.5 % · 205 | 9.9 % · 99 |
| Cinco por semana | 260 | 43.6 % · 436 | 22.9 % · 229 |
Con la misma tasa por correo, la pérdida del año crece casi al mismo paso que el número de correos. El envío semanal manda 4.33 veces los correos del mensual, y pierde 4.15 veces la gente que pierde el mensual.
Mira la columna de la mediana latinoamericana. Con 0.10 % por correo, un envío semanal pierde en un año 5.1 % de la lista, lo mismo que un envío quincenal con la mediana global. Por eso una tasa por correo sin la frecuencia al lado no sirve para comparar.
Lo que esta cuenta supone
Esta tabla es un escenario, y tiene tres supuestos que conviene ver.
Que la tasa por correo no cambia con la frecuencia. Es el supuesto más débil. Los datos de MailerLite de la siguiente sección dicen lo contrario: las cuentas que escriben más tienen tasas por correo más bajas.
Que nadie nuevo entra a la lista. En una lista viva entra gente cada semana. La tabla mide cuánto se va, no cuánto queda.
Que todos tienen la misma probabilidad de irse en cada correo. Es razonable pensar que quien aguanta meses de correos semanales es quien tolera ese ritmo. Si es así, la tasa de una lista vieja sería menor que la de una nueva, y la tabla exagera la pérdida de largo plazo. No encontré datos que lo midan, así que lo dejo como suposición.
Con esos tres supuestos, la tabla no predice tu lista. Sirve para otra cosa: para que la tasa por correo deje de parecer pequeña.
Mi criterio, y va como criterio: mide tus bajas por mes, y usa la tasa por correo solo para comparar un envío con otro. La tasa por correo te dice qué correo molestó más. La cifra mensual te dice si tu frecuencia está vaciando la lista.

Lo que muestran 12,000 millones de correos
La tabla anterior supone que la tasa por correo es la misma con cualquier frecuencia. Para ver si eso pasa en la práctica, hace falta comparar cuentas que escriben con ritmos distintos. Eso es lo que hizo MailerLite.
Cómo se hizo el análisis
El estudio está en una guía de MailerLite sobre cadencia, firmada por Duncan Elder y publicada el 22 de diciembre de 2025. El método está en una frase: «To discover how email cadence impacts engagement, we analyzed data from over 42,000 MailerLite accounts that sent emails in 2025». Traducción nuestra: para ver cómo influye la cadencia en la interacción, analizamos datos de más de 42,000 cuentas de MailerLite que enviaron correos en 2025.
Son más de 1.4 millones de campañas y más de 12,000 millones de correos enviados. Después vino la agrupación: «We then organized the accounts by the average number of days between email sends and put them into five groups to help us compare engagement». Traducción nuestra: luego ordenamos las cuentas según el número promedio de días entre envíos y las pusimos en cinco grupos para comparar la interacción.
Los cinco grupos, con los días que MailerLite asigna a cada uno, son estos.
- Diario: menos de 1.5 días entre envíos.
- Dos por semana: de 1.5 a 3 días.
- Semanal: de 3 a 8 días.
- De 1 a 3 al mes: de 8 a 31 días.
- Menos de 1 al mes: más de 31 días.
Un detalle que cambia cómo se leen los nombres. Quien escribe exactamente dos veces por semana deja 3.5 días entre envíos. Con la definición de MailerLite, esa cuenta cae en el grupo semanal, no en el de dos por semana. Los nombres son aproximados; los días son la definición.
Quien escribe poco pierde más en cada correo
Estas son las cifras por grupo. Las de bajas, clics y aperturas son por correo enviado.
| Grupo | Días entre envíos | Bajas por correo | Clics por correo | Aperturas por correo |
|---|---|---|---|---|
| Menos de 1 al mes | Más de 31 | 0.87 % | 3.74 % | 35.11 % |
| De 1 a 3 al mes | 8 a 31 | 0.54 % | 4.32 % | 33.48 % |
| Semanal | 3 a 8 | 0.38 % | 4.87 % | 33.22 % |
| Dos por semana | 1.5 a 3 | 0.33 % | 5.31 % | 32.98 % |
| Diario | Menos de 1.5 | 0.36 % | 4.97 % | 30.04 % |
La columna de bajas va al revés de lo que se espera. MailerLite lo resume así: en las bajas hay un perdedor claro. «Accounts that send irregular emails have an unsubscribe rate of 0.87%, which is over double the unsubscribe rate of accounts that send at least 1 email per week». Traducción nuestra: las cuentas que envían correos irregulares tienen una tasa de bajas de 0.87 %, más del doble que la de las cuentas que envían por lo menos un correo por semana.
La cuenta exacta: 0.87 entre 0.38 da 2.29 veces. Contra el grupo de dos por semana, 2.64 veces.
¿Por qué? MailerLite no lo sabe, y lo dice: «We don’t know exactly why this is the case». Traducción nuestra: no sabemos con exactitud por qué pasa. Su suposición es que, con un calendario irregular, «recipients either forget that they signed up or realize that they no longer need to receive the content». Traducción nuestra: los destinatarios olvidan que se suscribieron o se dan cuenta de que ya no necesitan el contenido.
Esa suposición coincide con lo que advertimos en el artículo de cómo empezar una lista: si pasan meses sin escribir, la gente olvida que se suscribió. Ahora hay datos que van en esa dirección. Lo que no hay es la prueba de la causa.
Quien escribe más recibe más clics en cada correo
Los clics por correo suben con la frecuencia, hasta el grupo diario. MailerLite lo dice así: «Sending frequency positively impacts click rate. Accounts that send more emails receive more clicks on each email than those that send fewer campaigns». Traducción nuestra: la frecuencia de envío tiene un efecto positivo en la tasa de clics. Las cuentas que envían más correos reciben más clics en cada correo que las que envían menos campañas.
De menos de un correo al mes a dos por semana, la tasa de clics pasa de 3.74 % a 5.31 %. Son 1.57 puntos, un 42.0 % más. En el grupo diario baja a 4.97 %, todavía por encima del grupo semanal.
Fíjate en la palabra que usa MailerLite: efecto. Sus datos muestran que las dos cosas van juntas. Que una cause la otra es otra afirmación, y más abajo explico por qué no la hago.
Las aperturas casi no se mueven, hasta el correo diario
Las aperturas por correo bajan poco: de 35.11 % en el grupo que escribe menos a 32.98 % en el de dos por semana, 2.13 puntos en todo el tramo. El salto está al final. Del grupo de dos por semana al diario caen otros 2.94 puntos, a 30.04 %.
MailerLite lo resume en una línea: «The open rate drop-off only occurs when you start sending emails daily». Traducción nuestra: la caída de la tasa de apertura solo aparece cuando empiezas a enviar a diario.
Una advertencia que vale para todo el artículo. La tasa de apertura está inflada por funciones de privacidad como la de Apple Mail, y por eso aquí no se usa para decidir nada. Está explicado en la sección de cómo saber si tu frecuencia está cansando a tu lista.
Lo que estos datos no prueban
Estos datos comparan cuentas distintas, no la misma cuenta escribiendo con dos ritmos. Esa diferencia importa.
Las cuentas que escriben cada semana pueden ser distintas de las que escriben cada dos meses. Pueden tener listas más recientes, más experiencia o un tipo de negocio que se presta a escribir más. Cualquiera de esas cosas puede bajar las bajas por su cuenta, sin que la frecuencia tenga nada que ver.
Cada cuenta queda en un solo grupo, el de su promedio. Una cuenta que escribió cada mes y a mitad de año pasó a escribir cada semana queda en el grupo que marque su promedio, con las bajas de los dos ritmos mezcladas. La guía no dice cómo trató esos casos.
Son valores de grupo. La tasa de tu lista puede estar muy lejos de la de tu grupo, para arriba o para abajo.
Por eso no digo que escribir más reduzca las bajas por correo. Digo que, en estos datos, las cuentas que escriben más tienen menos bajas por correo y más clics por correo, y que nadie ha mostrado todavía por qué.
Mi criterio, y va como criterio: si hoy escribes menos de una vez al mes, estos datos son razón suficiente para probar una vez al mes. Para pasar de una vez por semana, no bastan. Ahí decide tu propia prueba, con el procedimiento de la sección del paso a paso.

La misma tabla, contada por año
Las cifras de MailerLite son por correo. Para decidir una frecuencia hay que pasarlas al año, con la misma cuenta de la sección de por qué la tasa de bajas por correo engaña. Aquí la tasa de cada grupo ya no es un supuesto: es la que midió MailerLite. Lo que sí es supuesto es el número de correos al año de cada grupo.
Bajas por año según el ritmo
Para cada grupo tomé un número de correos al año que cae dentro de su definición.
- Menos de 1 al mes: 6, uno cada dos meses.
- De 1 a 3 al mes: 24, dos al mes.
- Semanal: 52.
- Dos por semana: 104.
- Diario: 260, cinco por semana.
| Grupo | Correos al año (supuesto) | Bajas por correo | Se van en un año | Clics por suscriptor al año | Clics por cada baja |
|---|---|---|---|---|---|
| Menos de 1 al mes | 6 | 0.87 % | 5.1 % | 0.22 | 4.3 |
| De 1 a 3 al mes | 24 | 0.54 % | 12.2 % | 1.04 | 8.0 |
| Semanal | 52 | 0.38 % | 18.0 % | 2.53 | 12.8 |
| Dos por semana | 104 | 0.33 % | 29.1 % | 5.52 | 16.1 |
| Diario | 260 | 0.36 % | 60.8 % | 12.92 | 13.8 |
La columna de bajas por correo y la de bajas al año van en sentidos opuestos. El grupo que más pierde en cada correo es el que menos pierde en el año. Con seis correos de 0.87 %, se va el 5.1 % de la lista. Con 52 correos de 0.38 %, el 18.0 %.
El supuesto de cada grupo mueve el resultado. Dentro del grupo de 1 a 3 al mes, con 12 correos al año se va el 6.3 %; con 36, el 17.7 %. En el grupo diario, con siete correos por semana en lugar de cinco, la cifra sube de 60.8 % a 73.2 %.
Esas cifras del grupo diario se ven enormes, y hay que leerlas con los supuestos de esa cuenta: una lista sin altas y la misma tasa en cada correo. Una lista diaria real recibe gente nueva todos los días. Lo que la tabla sí dice es que, con envío diario, la lista necesita altas constantes para no encogerse.
Clics por año según el ritmo
Ahora la otra columna. Si cada correo recibe clics de una parte de la lista, los clics del año por suscriptor son los correos del año por la tasa de clics por correo. Es una aproximación: cuenta cuántas veces, en promedio, alguien de tu lista hace clic en un correo tuyo durante el año.
El grupo semanal da 2.53 clics por suscriptor al año. El de dos al mes, 1.04. Son 2.44 veces los clics, a cambio de pasar de 12.2 % a 18.0 % de bajas al año.
Un clic no es una venta. Pero es la forma más directa que tienes de saber que alguien leyó y le interesó. Si cada clic vale algo para tu negocio, esa diferencia de clics puede pagar las bajas extra. Cuánto tiene que valer está en la sección de cuánto vale un correo de más.
Cuántos clics te deja cada baja
La última columna divide los clics por correo entre las bajas por correo. Responde una pregunta concreta: por cada persona que se va, cuántos clics recibes.
El grupo de menos de un correo al mes recibe 4.3 clics por cada baja. El de dos por semana, 16.1, el máximo de la tabla. El diario baja a 13.8. Con estos datos, las cuentas que escriben con más frecuencia sacan más clics de cada persona que pierden, hasta el envío diario.
Esta cifra no depende de cuántos correos supones al año, porque las dos tasas son por correo. Por eso es la más limpia de la tabla.
Mi criterio, y va como criterio: para comparar dos frecuencias en tu propia lista, usa los clics por cada baja. Es una sola cifra, la calculas con lo que te da cualquier plataforma y no necesita supuestos. Lo que no te dice es si el clic vale más que la persona que se fue. Eso lo resuelve la cuenta del correo extra.
Por qué no se mezcla con la mediana de 0.22 %
Quizá notaste algo raro. La mediana de MailerLite para todas las campañas es 0.22 % de bajas por correo, y los cinco grupos de cadencia van de 0.33 % a 0.87 %. Todos por encima de la mediana.
No es una contradicción. Son dos análisis distintos de la misma empresa, con cifras que miden cosas distintas. La primera es la mediana de millones de campañas entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025. Las otras son el valor de cada grupo de cuentas en 2025. La guía de cadencia llama promedio a sus cifras de clics y aperturas, y no dice cómo resume las de bajas. Una mediana deja fuera el peso de los valores extremos, y un promedio no, así que pueden separarse.
Por eso en este artículo las cifras no se cruzan. Los cinco grupos se comparan entre sí, y las medianas de campaña se comparan entre sí. Mezclarlas fabricaría diferencias que ninguna fuente midió. Lo mismo vale para el 0.22 % de Mailchimp, que viene de otra plataforma, otro periodo y otro método.

Lo que piden Gmail y Yahoo sobre la frecuencia
Gmail y Yahoo deciden si tu correo llega a la bandeja de entrada o a la carpeta de spam de sus usuarios. Por eso lo que publican sobre frecuencia pesa más que cualquier guía de marketing, incluida esta.
Google: constancia y sin ráfagas
La frase de Google ya está arriba: frecuencia constante y sin demasiados correos seguidos. Lo que no está es la definición de demasiados. Google no dice cuántos correos son una ráfaga, ni cuántos días tienen que pasar entre uno y otro.
Lo que sí se puede leer es la intención. Google pide que tu ritmo sea predecible. Una lista que recibe un correo cada martes y de pronto recibe cinco en tres días rompe ese ritmo, aunque los cinco sean buenos.
En la misma página hay otra regla que toca la frecuencia por un lado inesperado. Está en la lista de prácticas que hay que evitar: «No envíes mensajes a personas que no se hayan registrado para recibir tus correos». Si compras una lista o importas los contactos de tu teléfono, no hay frecuencia correcta. Cualquier correo a esa gente es un correo que no pidió.
Yahoo: respeta la frecuencia que prometiste
La regla de Yahoo es más concreta que la de Google, porque nombra el error: pasar de semanal o mensual a diario. La palabra que usa es intent, la intención de la lista. Lo que la persona entendió al suscribirse.
Eso tiene una consecuencia práctica. Si tu formulario promete un correo al mes y empiezas a escribir cada semana, rompes la regla aunque cada semana sea poco. Si el formulario no dice nada, la promesa la hace tu primer correo.
En la misma guía, Yahoo pide otras dos cosas que tocan este tema. «Keep your spam rate below 0.3%». Traducción nuestra: mantén tu tasa de spam por debajo de 0.3 %. Y una sugerencia sobre la gente que ya no responde: «Consider sending a reconfirmation email to inactive subscribers periodically». Traducción nuestra: considera enviar de vez en cuando un correo de reconfirmación a los suscriptores inactivos.
A quién le aplican estas reglas
Los lineamientos de Google tienen requisitos para todos los remitentes y requisitos extra para quien envía mucho. A ese remitente masivo Google lo define como quien envía «aproximadamente 5000 mensajes o más a cuentas personales de Gmail en un periodo de 24 horas».
Dos detalles de esa definición importan para una lista chica que crece. El primero es que cuenta los mensajes a Gmail en un día, no el tamaño de tu lista. El segundo está en las preguntas frecuentes de Google: «La condición de remitente de correo masivo no tiene fecha de vencimiento». La misma página aclara que quien cumpla el criterio «al menos una vez» queda clasificado así de manera permanente. Un solo día por encima del umbral basta.
Un ejemplo con números inventados. Una lista de 8,000 personas con 65 % de direcciones de Gmail manda 5,200 mensajes a Gmail en cada envío. Con un solo envío ya pasó los 5,000. Con esa proporción de Gmail, el umbral se cruza a partir de una lista de 7,692 personas. Cuál es la proporción de Gmail en tu lista lo puedes ver en tu plataforma, filtrando por dominio.
Mi criterio, y va como criterio: cumple los requisitos de remitente masivo desde el primer correo, aunque tu lista tenga 200 personas. La baja con un clic y la autenticación de tu dominio no cuestan más con 200 que con 20,000, y cuando cruces el umbral no vas a tener que cambiar nada. La autenticación tiene su propio artículo en el plan de la serie, y aquí no entra.
Lo que ninguno dice
Ni Google ni Yahoo ponen un límite de correos por semana, ni castigan una frecuencia por sí misma en lo que publican. Lo que miden con un número son dos cosas: cuánta gente marca tu correo como spam y qué tan rápido procesas las bajas.
Para tu frecuencia, eso significa algo concreto. Si escribes demasiado, no te vas a enterar por un aviso de Google sobre frecuencia. Te vas a enterar por las quejas. Por eso la siguiente sección es la más importante del artículo.
No incluyo a Microsoft en esta parte. No pude leer un texto oficial suyo sobre estos temas, y no cito reglas que no leí.
La cifra que más pesa: las quejas de spam
Una baja te cuesta una persona. Una queja de spam te puede costar la bandeja de entrada de todas las demás. Por eso, para decidir tu frecuencia, la cifra que más pesa no es la de bajas.
Qué cuenta como queja y cómo se calcula
Google explica cómo calcula el porcentaje en la ayuda de Postmaster Tools, su herramienta gratis para remitentes. «El porcentaje de spam es el porcentaje de tus mensajes que llegan a la bandeja de entrada de un destinatario y que, luego, este marca como spam».
Tres detalles de esa definición cambian cómo se lee.
Se cuenta por día. Lo dicen las preguntas frecuentes de Google: «La tasa de spam se calcula diariamente». No es un promedio del mes. Cada día de envío tiene su propio porcentaje.
El denominador son los correos que llegaron a Recibidos. No los que mandaste. Si Gmail ya mandó una parte de tus correos a spam, esos no entran en la cuenta. La ayuda lo advierte: si eso pasa, «la tasa que se muestra en el panel puede parecer baja porque los destinatarios reciben menos de tus mensajes en la carpeta Recibidos».
Solo cuenta lo autenticado. «Postmaster Tools muestra el porcentaje de spam de los mensajes autenticados por DKIM que se envían a las cuentas de Gmail». La autenticación de tu dominio es tema de otro artículo del plan, pero sin ella ni siquiera ves esta cifra.
0.10 % y 0.30 %, contados en personas
Google pone dos líneas en sus lineamientos. La primera es una meta: «Mantén los porcentajes de spam informados en Postmaster Tools por debajo del 0.10%». La segunda está entre los requisitos para todos los remitentes: «por debajo del 0.3%». Yahoo pide lo mismo con la segunda cifra.
Y la segunda línea tiene consecuencias. Según las preguntas frecuentes de Google, los remitentes masivos que la pasen «no podrán solicitar mitigaciones». En la misma página, Google liga esas solicitudes con los problemas de entrega y con un formulario de contacto para remitentes. Pasar la línea cierra esa puerta.
Los porcentajes se entienden mejor en personas. Esta tabla cuenta cuántas quejas son cada línea según los correos que llegaron a la bandeja de entrada de Gmail en un día.
| Correos entregados en Recibidos de Gmail ese día | 0.10 % son | 0.30 % son | Una queja equivale a |
|---|---|---|---|
| 200 | 0.2 quejas | 0.6 quejas | 0.50 % |
| 500 | 0.5 quejas | 1.5 quejas | 0.20 % |
| 1,000 | 1 queja | 3 quejas | 0.10 % |
| 2,000 | 2 quejas | 6 quejas | 0.05 % |
| 5,000 | 5 quejas | 15 quejas | 0.02 % |
| 10,000 | 10 quejas | 30 quejas | 0.01 % |
Fíjate en la fila de 1,000. Una sola queja da exactamente 0.10 %, y Google pide estar por debajo. Con una persona basta para llegar a la línea.
Con una lista chica, una queja se nota
Ahora la fila de 500. Una queja da 0.20 %, el doble de la primera línea. Dos quejas dan 0.40 %, por encima de la segunda. Para que una sola queja quede por debajo de 0.10 %, ese día tienen que llegar más de 1,000 correos a Recibidos de Gmail. Para que quede por debajo de 0.30 %, más de 333.
Eso no significa que Google castigue a cada lista chica con una queja. Significa que, con pocos envíos, el porcentaje salta con una sola persona, y no conviene leerlo como si fuera una lista grande. Con 200 correos, la cifra diaria se mueve de medio punto en medio punto.
La frecuencia entra aquí de una forma concreta. Cada día de envío es un día que se mide aparte. Si cada correo tiene la misma probabilidad de recibir una queja, escribir más no cambia el porcentaje de un día típico. Lo que cambia es el número de días medidos, y con él, las oportunidades de tener un día malo.
Mi lectura de las dos guías es que la queja es la forma en que alguien protesta por un correo que no esperaba. Google y Yahoo ligan la frecuencia con la expectativa: constante, la que prometiste. No encontré un dato que mida cuántas quejas provoca un cambio de ritmo, así que lo dejo como lectura.

Lo que Postmaster Tools no te va a mostrar
Si tu lista es chica, es posible que Postmaster Tools no te muestre nada. La ayuda de Google lo advierte. «Para proteger la privacidad de los usuarios de Gmail», los paneles pueden no incluir todos los datos de los días en que «el volumen de correos electrónicos salientes es bajo».
En la práctica, eso te deja con dos fuentes. La primera, tu plataforma de correo: revisa si muestra quejas por campaña y dónde. La segunda, tus propias señales: respuestas molestas, personas que te escriben para que las saques y bajas que llegan juntas después de un correo.
Una baja es mejor noticia que una queja
Si alguien ya no quiere tus correos, tiene dos botones. Uno lo saca de tu lista. El otro lo saca de tu lista y además cuenta en tu porcentaje de spam. Para ti, el primero es mucho mejor.
Mi criterio, y va como criterio: prefiero diez bajas a una queja, y diseño la lista para eso. Que darse de baja sea más fácil que buscar el botón de spam. Que el enlace se vea. Y que la persona que se quiere ir no tenga que pensar cómo. La sección siguiente explica cómo se hace, y por qué ya no es opcional.
La baja tiene que estar a un clic
Si una baja es mejor noticia que una queja, la baja tiene que ser más fácil que la queja. Google y Yahoo convirtieron eso en requisito.
Lo que pide Google
Google lo pide en sus lineamientos sobre suscripciones. «Implementa correctamente la anulación de la suscripción con un clic para todos los mensajes de suscripción, de modo que no se necesite ninguna acción adicional del usuario para anular la suscripción».
Ninguna acción adicional quiere decir que la persona no tenga que entrar a tu sitio, escribir su correo, iniciar sesión ni contestar una encuesta. Un clic y fuera. Para quien envía 5,000 mensajes o más al día a Gmail, la baja con un clic en los correos de marketing y de suscripción está en la lista de requisitos.
Las preguntas frecuentes aclaran el alcance: «La opción de darse de baja con un clic solo es necesaria en el caso de los mensajes promocionales y de marketing». Un recibo, una confirmación de pedido o un aviso de cambio de contraseña no la necesitan. Tu newsletter y tus promociones, sí.
El estándar detrás del botón
La baja con un clic no es un invento de Google. Es un estándar técnico de la IETF, el RFC 8058, publicado en enero de 2017 por J. Levine y T. Herkula. Su resumen empieza así: «This document describes a method for signaling a one-click function for the List-Unsubscribe email header field». Traducción nuestra: este documento describe un método para indicar una función de un clic en el campo de encabezado List-Unsubscribe del correo.
El encabezado es una línea que va en el correo, invisible para quien lo lee, con la dirección para darse de baja. El RFC 8058 agrega otra línea, List-Unsubscribe-Post, con el valor List-Unsubscribe=One-Click. Con esas dos líneas, el proveedor de correo puede dar de baja a la persona con una sola petición, sin abrir ninguna página.
¿Por qué hacía falta? El mismo resumen lo explica. «The need for this arises out of the actuality that mail software sometimes fetches URLs in mail header fields, and thereby accidentally triggers unsubscriptions in the case of the List-Unsubscribe header field». Traducción nuestra: la necesidad surge de que el software de correo a veces abre las direcciones que vienen en los encabezados, y con eso dispara bajas por accidente en el caso del encabezado List-Unsubscribe.
Dicho de otra forma: el estándar protege a los dos lados. A la persona, que se da de baja con un clic. Y a ti, que no pierdes suscriptores porque un programa abrió un enlace por su cuenta.
Yahoo lo pide con nombre y número en sus requisitos para remitentes masivos: un encabezado de baja que funcione con un clic en los correos de marketing. Y agrega: «The Post (RFC 8058) method is highly recommended». Traducción nuestra: se recomienda mucho el método Post, el del RFC 8058.
48 horas o dos días
Una baja tiene plazo. Google: «Procesa y cumple con las solicitudes de anulación de suscripción en un plazo de 48 horas». Yahoo, en sus requisitos para remitentes masivos: «Honor unsubscribes within 2 days». Traducción nuestra: respeta las bajas en un máximo de dos días.
Son el mismo plazo, 48 horas, y con un envío semanal sobra tiempo. Con un envío diario, no tanto: 48 horas son dos correos más. Si alguien se da de baja el lunes y le llega el correo del martes, para esa persona tu frecuencia es el problema, y el botón que tiene a la mano es el de spam.
Las bajas que llegan por el enlace las procesa tu plataforma. Las que llegan por otra vía, no. Si alguien contesta un correo para pedir que lo saques, o te lo dice por WhatsApp, esa baja la haces tú, a mano, y el plazo corre igual.
Cómo comprobarlo en tu plataforma
Algunas plataformas ponen estos encabezados por su cuenta. Comprueba la tuya, no lo supongas. En MailerLite, por ejemplo, su ayuda lo dice así, en una página editada el 8 de enero de 2024: «By default, MailerLite emails include a list-unsubscribe header, and no configuration is needed». Traducción nuestra: de forma predeterminada, los correos de MailerLite incluyen el encabezado list-unsubscribe, y no hace falta configurar nada.
Para cualquier otra plataforma, busca en su ayuda List-Unsubscribe o baja con un clic. Y para verlo con tus ojos, mándate un correo de prueba a una cuenta tuya y revisa los encabezados del mensaje en tu programa de correo: ahí tienen que aparecer las dos líneas.
Mi criterio, y va como criterio: además del botón que pone el proveedor, deja un enlace de baja visible en el cuerpo del correo, con palabras claras. El encabezado sirve en los programas que lo muestran. El enlace sirve en todos, y es lo primero que busca la persona que ya decidió irse.
Lo que dice la ley en México
Google y Yahoo ponen reglas técnicas. En México, además, la Ley Federal de Protección al Consumidor dice algo sobre la publicidad que llega por correo. Cito la versión con la reforma publicada en el Diario Oficial el 12 de diciembre de 2025. No soy abogada, y lo que sigue es lectura del texto, no asesoría.
Quién envía, con nombre y dirección
El artículo 17 empieza por la identificación: «En la publicidad que se envíe a los consumidores se deberá indicar el nombre, domicilio, teléfono y, en su defecto, la dirección electrónica del proveedor».
Para un correo, eso es el pie del mensaje: el nombre de tu negocio y tus datos de contacto. La lectura prudente es poner el domicilio y el teléfono, y no solo un correo, si los tienes.
El derecho a no ser molestado
El mismo artículo da al consumidor un derecho que toca directo la frecuencia. Puede exigir a los proveedores y a las empresas que usan su información con fines publicitarios «no ser molestado en su domicilio, lugar de trabajo, dirección electrónica o por cualquier otro medio». El texto sigue: «para ofrecerle bienes, productos o servicios, y que no le envíen publicidad».
El artículo 18 prevé que la Procuraduría Federal del Consumidor pueda llevar un registro público de consumidores que no quieren que su información se use con fines mercadotécnicos o publicitarios. Sobre cómo inscribirse, dice: «Los consumidores podrán comunicar por escrito o por correo electrónico a la Procuraduría su solicitud de inscripción en dicho registro».
Si alguien pidió no recibir publicidad
El artículo 18 Bis cierra el círculo. Prohíbe dos cosas a los proveedores y a las empresas que usan información de consumidores con fines publicitarios. La segunda importa aquí: «enviar publicidad a los consumidores que expresamente les hubieren manifestado su voluntad de no recibirla o que estén inscritos en el registro a que se refiere el artículo anterior».
Lo que esto significa para tu frecuencia es sencillo. Una baja no es solo una regla de Gmail. La lectura prudente es tratarla como lo que parece: una persona que manifestó que no quiere tu publicidad. Seguirle escribiendo sería justo lo que el artículo prohíbe. Por eso el plazo de 48 horas es un máximo, no una meta.
El detalle de cómo aplica la ley a una lista de correo, junto con la de datos personales, es tema de otro artículo del plan de la serie. Para un caso concreto, la respuesta la da la Profeco o un especialista.

Gmail ya le muestra a tu lector cada cuánto le escribes
Hasta hace poco, la frecuencia era algo que tu lector sentía. Ahora, en Gmail, también la puede ver en una lista.
La lista de remitentes, ordenada por frecuencia
El 8 de julio de 2025, Google anunció en su blog una vista nueva en Gmail. El anuncio, firmado por Chris Doan, la describe así. «With the new «Manage subscriptions» view, you’ll find your active subscriptions sorted by the most frequent senders alongside the number of emails they’ve sent you in the past few weeks». Traducción nuestra: con la nueva vista Administrar suscripciones, encontrarás tus suscripciones activas ordenadas por los remitentes más frecuentes, junto con el número de correos que te enviaron en las últimas semanas.
Ordenadas por frecuencia. El remitente que más escribe aparece primero, con su número al lado.
La ayuda de Gmail en español describe el paso que sigue: «A la derecha, junto a la cantidad de correos electrónicos que envió hace poco el remitente, haz clic en Anular suscripción». El número de correos y el botón de baja quedan uno junto al otro.
La disponibilidad tiene matices. El anuncio dice: «The ability to manage subscriptions in Gmail is rolling out now on web, Android and iOS to select countries». Traducción nuestra: la función para administrar suscripciones en Gmail se está lanzando en la web, Android e iOS en algunos países. Y la ayuda en español advierte que «La capacidad de administrar suscripciones por correo electrónico se está implementando de forma gradual». No encontré una lista oficial de países, así que no sé si ya está para todos tus lectores en México.
Lo que pasa después de la baja
Esta es la parte que más le importa a quien envía. Según la ayuda de Gmail: «Cuando anulas la suscripción a un remitente, los correos electrónicos nuevos que te envíe irán a tu carpeta de spam». Y agrega: «En estos correos electrónicos, se muestra un banner que explica por qué se encuentran en la carpeta Spam».
Dicho de otra forma: si una persona se da de baja desde esa vista, Gmail no espera a que tú proceses la baja. Tus correos nuevos se van a su carpeta de spam.
La ayuda también advierte que, para darse de baja, «es posible que algunos remitentes te dirijan a su sitio web». Es lo que pasa cuando la baja no funciona con un clic. Para la persona es un paso más, y el botón de spam sigue a la mano.
Qué cambia para ti
Antes, tu frecuencia competía con la paciencia de cada persona. Ahora, en Gmail, compite también con los demás remitentes de su lista, ordenados por cuánto escriben. Si escribes más que el resto, apareces arriba, con tu número al lado y el botón de baja junto.
Eso no quiere decir que escribir mucho sea malo. Quiere decir que cada correo tuyo tiene que justificar su lugar en esa lista, porque la persona puede revisar a todos sus remitentes de una sola vez.
Mi criterio, y va como criterio: que tu nombre de remitente se reconozca a la primera en esa lista. El mismo nombre en todos tus correos, el de tu negocio o el tuyo, y no uno distinto en cada campaña. En una lista ordenada por frecuencia, quien no reconoce un remitente tiene poco que pensar.
Por qué se va la gente
Hasta aquí, las reglas y los números de las plataformas. Falta la otra mitad: lo que dicen las personas cuando les preguntas por qué se dieron de baja.
Demasiados mensajes: la primera razón, no la única
La encuesta pública más clara que encontré es de Sinch Mailjet, otra plataforma de correo, en su informe The path to email engagement 2024. Reúne las respuestas de 2,072 personas, encuestadas el 26 y 27 de septiembre de 2023 en Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania y España.
La pregunta pedía el motivo más común para darse de baja de los correos de una marca. Estas son las cinco respuestas principales.
| Motivo más común para darse de baja | Porcentaje |
|---|---|
| Demasiados mensajes de la marca | 19.8 % |
| Ya no le interesa lo que ofrece la marca | 17.9 % |
| El contenido no le sirve | 17.3 % |
| No recuerda haberse suscrito | 9.9 % |
| Su bandeja está demasiado llena | 9.7 % |
La primera respuesta, demasiados mensajes de la marca, tiene 19.8 %. Es la razón más citada, y aun así el 80.2 % eligió otra. Si sumas las dos que hablan de volumen, demasiados mensajes y bandeja llena, llegas a 29.5 %. La suma es mía.
Las dos que siguen hablan del contenido: ya no interesa lo que vendes, o lo que escribes no le sirve. Juntas suman 35.2 %, más que las dos de volumen. Por eso bajar la frecuencia no arregla un correo que no sirve. De eso trata el artículo de cómo crear contenido que atraiga visitas y clientes, y lo que dice para un blog aplica también a un correo.
El otro extremo: quien ya no se acuerda de ti
La cuarta respuesta es la contraria a escribir demasiado: no recuerda haberse suscrito, con 9.9 %. Casi lo mismo que la bandeja llena.
Es el riesgo de escribir poco. Coincide con la suposición de MailerLite sobre su grupo de menos de un correo al mes: la gente olvida que se suscribió. Y coincide con un dato que viene en la siguiente sección, de un estudio académico donde escribir de menos costaba más que escribir de más.
Lo que la encuesta no dice de México
Tres límites. No incluye a México ni a ningún país de América Latina. El único país de habla hispana es España. Es lo que la gente dice, no lo que hace: alguien puede contestar que se va por el volumen y en realidad irse porque el correo no le sirve. Y la pregunta pedía un solo motivo, el más común, así que no dice cuántas personas tienen más de uno.
Aun con esos límites, la encuesta deja una idea útil. El volumen es la razón más citada, pero no la única. Una frecuencia correcta con un correo que no sirve pierde gente igual.
Escribir de menos también cuesta
Todo lo anterior empuja hacia la cautela: cada correo cuesta bajas, las quejas pesan y Gmail ordena a los remitentes por frecuencia. Esta sección empuja hacia el otro lado, con el único estudio académico con cifras de frecuencia que pude leer.
Un minorista y siete correos al mes
El estudio es de Xi Zhang, V. Kumar y Koray Cosguner, y se publicó en 2017 en el Journal of Marketing Research, volumen 54, número 6. Usa datos de un minorista estadounidense de mejoramiento del hogar para estudiar dos cosas a la vez: si los clientes abren los correos y si compran.
El primer hallazgo ya es útil. «Contrary to conventional wisdom, the authors find that email-active customers are not necessarily active in purchases, and vice versa». Traducción nuestra: contra lo que dice la sabiduría convencional, los autores encuentran que los clientes activos con el correo no son necesariamente activos en las compras, y al revés.
El segundo es el que importa aquí: «Furthermore, the number of emails sent by the retailer has a nonlinear effect on both the retailer’s short- and long-term profitability». Traducción nuestra: además, el número de correos que envía el minorista tiene un efecto no lineal en su rentabilidad de corto y de largo plazo.
No lineal quiere decir que más correos no siempre es mejor ni siempre es peor. Hay un punto. Los propios autores publicaron un resumen el 2 de mayo de 2018, en el sitio de la American Marketing Association. Ahí lo ponen en número: «On average, the firm needs to send 7 emails per month, and deviating from that might cause the firm to leave a significant amount of profit on the table». Traducción nuestra: en promedio, la empresa necesita enviar 7 correos al mes, y desviarse de eso podría hacerla dejar sobre la mesa una cantidad importante de utilidad.
Siete al mes son 84 al año, unos 1.62 por semana. Y el promedio esconde un rango. «The authors find that the firm in the study should target its customers by sending 5 to 14 emails per month, based on their past behaviors and relationship levels with the firm». Traducción nuestra: los autores encuentran que la empresa del estudio debería enviar a sus clientes de 5 a 14 correos al mes, según su comportamiento pasado y su nivel de relación con la empresa.
Tres de menos costaban el doble que tres de más
El resumen del artículo trae la cifra que más me sorprendió de toda la investigación. «For example, sending four (ten) emails instead of the optimal number of seven emails can cause the retailer to lose 32% (16%) of its lifetime profit per customer». Traducción nuestra: por ejemplo, enviar cuatro (diez) correos en lugar del número óptimo de siete puede hacer que el minorista pierda 32 % (16 %) de la utilidad de por vida de cada cliente.
Léelo con calma. Tres correos de menos, de siete a cuatro, le costaban 32 %. Tres de más, de siete a diez, 16 %. Quedarse corto costaba el doble que pasarse, en ese minorista.

Por qué no es una regla para tu negocio
Los autores son los primeros en decirlo: «The authors caution that their results are based on a single firm and that more research is needed to generalize these results further». Traducción nuestra: los autores advierten que sus resultados se basan en una sola empresa y que hace falta más investigación para generalizarlos.
Un minorista de Estados Unidos, con clientes que compran para mejorar su casa, no se parece a un negocio mexicano con una lista de 1,500 personas. El número siete no se traslada. El rango de 5 a 14 tampoco.
Lo que sí se traslada son dos ideas.
La primera: el riesgo tiene dos lados. Este artículo ha hablado sobre todo del costo de escribir de más, porque es el que se ve en la tasa de bajas. El costo de escribir de menos no aparece en ningún reporte de tu plataforma. Es la venta que no pasó porque no hubo correo que la provocara.
La segunda: el correo y la compra no son lo mismo. Si los clientes activos con el correo no son necesariamente los que compran, juzgar tu frecuencia solo por aperturas o clics se queda corto. Lo que cuenta al final es lo que vendes.
Esta sección es un matiz contra el propio artículo, y lo dejo así a propósito. Si alguien termina de leer pensando que lo seguro es escribir poco, este estudio dice que lo seguro no existe. Existe la prueba, con tu lista.
Cuánto vale un correo de más
Hasta aquí, dos fuerzas: cada correo cuesta bajas y cada correo trae clics. Para decidir, hay que ponerlas en la misma unidad. La más práctica es el dinero.
La cuenta del correo extra
Un correo de más te deja algo y te quita algo.
- Lo que te deja: los clics que recibe por lo que vale, en promedio, cada clic. Si una parte de quienes hacen clic compra, cada clic vale el margen de esas compras repartido entre todos los clics.
- Lo que te quita: las personas que se dan de baja por lo que valía tenerlas en la lista. Es decir, el margen que te habrían dejado los correos futuros que ya no van a recibir.
El correo extra conviene cuando lo primero es mayor que lo segundo. Ponle letras. Tu lista tiene N personas, el correo recibe una tasa de clics c y provoca una tasa de bajas u. La condición queda así: N × c × valor de un clic mayor que N × u × valor de un suscriptor.
La N se cancela. El tamaño de la lista no cambia la decisión, solo el monto. Lo que decide es la relación entre clics, bajas y lo que vale cada cosa.
El dato más difícil es el valor de un suscriptor. Para calcularlo hace falta saber cuánto vale un cliente, y eso tiene su propio procedimiento en el artículo de cuánto vale un cliente, con margen, retención y tasa de descuento. Para esta cuenta te basta una estimación: cuánto margen te deja, en promedio, una persona de tu lista mientras sigue en ella.
Un ejemplo con números redondos
Una tienda en línea inventada tiene una lista de 1,500 personas y quiere saber si le conviene un correo extra al mes. Sus números, también inventados, son estos.
- Clics del correo extra: 3.5 % de la lista, 52.5 clics.
- Valor de un clic: de cada 20 clics sale un pedido, con un margen de $240.00. Cada clic vale $12.00.
- Lo que deja el correo: 52.5 clics por $12.00, $630.00.
- Bajas del correo extra: 0.30 % de la lista, 4.5 personas.
- Valor de un suscriptor: $180.00 de margen futuro, en promedio.
- Lo que cuesta el correo: 4.5 personas por $180.00, $810.00.
El saldo es negativo: el correo extra deja $630.00 y cuesta $810.00. Pierdes $180.00. Con estos números, ese correo no conviene.
Ahora cambia una sola cifra, la de bajas. Con 0.20 % de bajas, el mismo correo gana $90.00. Con 0.23 %, gana $9.00, casi nada. Con 0.50 %, pierde $720.00. Toda la decisión cabe en una cifra que tu plataforma ya te da después de cada envío.
La tasa de bajas que te puedes permitir
Si despejas la condición, sale la tasa de bajas máxima que puede tener un correo para pagar lo que cuesta: tasa de clics × valor de un clic ÷ valor de un suscriptor.
En el ejemplo: 3.5 % por $12.00 entre $180.00 da 0.233 %. Si el correo extra provoca menos bajas que eso, paga. Si provoca más, cuesta.
Hay una forma todavía más directa de verlo. Divide el valor de un suscriptor entre el valor de un clic: $180.00 entre $12.00 da 15. Con esos valores, cada baja tiene que venir acompañada de por lo menos 15 clics para que el correo empate. Esa cifra se compara directo con los clics por cada baja de tu propia lista, la cifra de la sección de la tabla contada por año.

Lo que la cuenta deja fuera
La cuenta es útil porque es simple, y es simple porque deja cosas fuera. Cuatro, por lo menos.
Las quejas. Un correo extra que provoca una queja no cuesta solo una persona. Puede costar la entrega de los siguientes correos a toda la lista. Esa pérdida no cabe en la fórmula, y por eso las quejas van primero, antes que esta cuenta.
La gente que se cansa sin irse. Hay personas que no se dan de baja y dejan de leer. No aparecen en la tasa de bajas, y aun así dejaron de valer lo que valían.
Que quien se va puede seguir comprando. El estudio del minorista encontró que los clientes activos con el correo no son necesariamente los que compran. Alguien que se da de baja puede seguir siendo tu cliente por otra vía. Si es así, el valor que pierdes con su baja es menor que $180.00.
Lo que un correo construye. MailerLite recomienda escribir más seguido para construir relación con quien te lee. Si es cierto, un correo que hoy no paga puede pagar después. Esa parte no se mide con un solo envío.
La lista es una de las formas de vender más sin pagar más publicidad, no la única. El artículo de vender más sin aumentar la publicidad repasa las demás, y conviene leerlo antes de cargarle todo al correo.
Mi criterio, y va como criterio: si no sabes cuánto vale un suscriptor, no subas la frecuencia para vender más. Prueba primero con una parte de la lista y mide ventas, no aperturas. El paso a paso de la siguiente sección está hecho para eso.
Cómo elegir tu frecuencia, paso a paso
Con todo lo anterior se puede armar un procedimiento. Son cinco pasos, y ninguno necesita una herramienta de pago.
Paso 1: la que puedas sostener doce meses
Antes que cualquier dato, la pregunta es de tiempo. Cuenta cuántos correos puedes escribir bien en un mes normal, no en un mes bueno. Un correo bien hecho, con algo que sirva, toma tiempo, y ese tiempo sale de tu semana.
Si la cuenta da dos correos al mes, tu frecuencia es quincenal. Si da cuatro, semanal. Si da uno, mensual. Si da menos de uno, el problema no es la frecuencia, es el tiempo, y conviene resolverlo antes de prometer nada. El artículo de cómo organizar tu día tiene un método para encontrar ese tiempo sin trabajar de más.
Recuerda el piso de la sección de la respuesta corta: no menos de una vez al mes. Por debajo, los datos de MailerLite muestran las tasas de bajas por correo más altas, y la encuesta de Mailjet muestra gente que ya no recuerda haberse suscrito.
Paso 2: promételo en el formulario
La regla de Yahoo habla de la frecuencia que la lista prometió. Para que haya promesa, hay que hacerla. En el artículo de cómo empezar una lista de correo propusimos que el texto del formulario diga tres cosas: qué reciben, cada cuánto y quién escribe. El cada cuánto es esta decisión.
La promesa también vive en el primer correo. Si el formulario dice cada quince días y el primer correo dice cada semana, la persona se queda con lo segundo.
Google pide algo más en sus lineamientos sobre suscripciones: que las personas confirmen su dirección después de escribirla en tu formulario. «Esto se conoce como doble consentimiento». Una persona que confirma ya dio dos pasos para recibirte, y sabe que va a recibir algo.
Paso 3: mide por mes, no por correo
Antes de cambiar nada, mide cómo estás. Tres meses con tu frecuencia actual te dan una línea base. Las cuatro cifras que conviene anotar cada mes son bajas por mes, quejas por envío, clics por suscriptor y clics por cada baja. Están explicadas en la sección de cómo saber si tu frecuencia está cansando a tu lista.
La lógica es la misma que usamos en el artículo de cada cuánto actualizar tus artículos viejos. Compara periodos del mismo largo, anota la fecha de cada cambio y no saques conclusiones de una sola semana.
Paso 4: prueba el cambio con una parte de la lista
Si quieres cambiar tu frecuencia, no cambies la de toda la lista. Divide la lista en dos grupos al azar. Si tu plataforma no tiene una función para eso, ordena la lista por fecha de alta y alterna: uno al grupo A, uno al B. Así los dos grupos tienen gente nueva y gente antigua en la misma proporción.
- El grupo A sigue con tu frecuencia de siempre.
- El grupo B recibe la nueva.
Un cuidado con la regla de Yahoo. Si el grupo B va a recibir más correos de los que prometiste, díselo antes, en el correo anterior al cambio. Una prueba no es excusa para romper la promesa.
Mi criterio, y va como criterio: la prueba dura por lo menos ocho semanas, y cada grupo debe tener por lo menos unas 500 personas. Con menos tiempo, el efecto del cambio se confunde con la novedad. Con menos gente, una sola baja mueve las cifras, como pasa con las quejas en la tabla de Gmail.
Paso 5: decide con la cuenta
Al final de la prueba, compara los dos grupos por persona, no por correo. Clics por suscriptor en el periodo, bajas por mes, quejas por envío y, si puedes medirlas, ventas por suscriptor.
Luego aplica la cuenta del correo extra. Toma los clics de más del grupo B y las bajas de más del grupo B. Divide unos entre otros: son los clics extra por cada baja extra. Si superan el valor de un suscriptor entre el valor de un clic, el cambio paga. Si no, no.
Tres resultados posibles, y qué hacer con cada uno.
- El grupo B gana en la cuenta y no tiene más quejas: pasa a toda la lista, avisando del cambio en el correo anterior.
- El grupo B gana en clics pero pierde en la cuenta: quédate con tu frecuencia, o ofrece la nueva como opción en el centro de preferencias.
- El grupo B tiene más quejas: regresa a tu frecuencia, sin importar los clics. Las quejas mandan.

Que cada quien elija cuánto recibir
Hay una salida para el dilema de la frecuencia que no pasa por elegir un solo número: que cada quien elija el suyo. Es lo que se llama un centro de preferencias.
Qué opciones ofrecer
Un centro de preferencias es una página donde la persona decide cuánto y qué recibe, en lugar de elegir entre todo o nada. Dos de las cuatro guías que revisé lo recomiendan, y tiene sentido: quien iba a irse por el volumen puede quedarse con menos.
Las opciones que funcionan son pocas y claras. Por ejemplo, estas cuatro, en palabras de la persona.
- Todo: tu frecuencia normal.
- Menos: un resumen al mes con lo mejor.
- Solo ofertas: únicamente los correos con promociones.
- Una pausa: nada durante un tiempo, con fecha de regreso.
Cada opción que ofreces es una lista que tienes que mantener. Si no puedes escribir un resumen mensual además de tus correos normales, no lo ofrezcas. Una opción que no se cumple es peor que no tenerla.
Lo que no reemplaza
El centro de preferencias no sustituye a la baja con un clic. Google pide que darse de baja no requiera ninguna acción adicional del usuario, y una página con opciones es una acción adicional. Por eso el centro de preferencias va como un enlace aparte, al lado del de baja, y nunca en su lugar.
Una forma clara de ponerlo en el pie del correo: un enlace que diga que quieres recibir menos correos y otro que diga que quieres darte de baja. Dos enlaces, dos decisiones.
Cuándo sobra
Con una lista chica y un solo tipo de correo, el centro de preferencias puede ser más trabajo que ayuda. Si escribes una vez al mes, no hay un menos que ofrecer.
Tampoco sirve si lo que la gente pide es otra cosa. Si parte de tu lista quiere enterarse al momento de una oferta, ese ritmo quizá no le toca al correo. El artículo de qué red social conviene para tu negocio explica el papel de WhatsApp en la conversación con clientes, que es otro canal con otras reglas.
Temporadas: El Buen Fin y otros picos
Hay semanas en que tiene sentido escribir más. En México, la más clara del año es El Buen Fin. La pregunta es cómo subir el ritmo sin romper la regla de la frecuencia constante.
Avisa antes de subir el ritmo
La edición 2026 de El Buen Fin está anunciada del viernes 13 al martes 17 de noviembre, cinco días. Lo contamos en el artículo de cuánto sube el precio antes de una oferta, con la recomendación de confirmar las fechas en el sitio oficial. Desde el 5 de octubre de 2026, día en que escribo esto, faltan 39 días.
Yahoo pone el ejemplo exacto de lo que no hay que hacer: pasar a diario a quien se suscribió a un envío semanal o mensual. Cinco días de correos diarios en El Buen Fin son eso.
La salida es avisar. En tu correo normal anterior a la campaña, cuenta que esos días vas a escribir más, qué vas a mandar y cómo no recibirlo sin darse de baja. Un enlace para saltarse los correos de la campaña, y seguir recibiendo los normales, convierte una posible queja en una preferencia.
Los correos extra, solo a quien hace clic
No todos los suscriptores quieren lo mismo de El Buen Fin. Quien hizo clic en tus correos recientes ya mostró interés. Quien lleva meses sin hacerlo no te ha dado esa señal, y cinco correos seguidos son mucho pedirle.
Mi criterio, y va como criterio: los correos extra de una temporada van solo a quien hizo clic en algún correo tuyo en los últimos 90 días; los demás reciben su correo normal. Clic y no apertura, por lo que explico en la sección siguiente, en la parte de las aperturas.
Y cada correo extra tiene que traer algo que valga el lugar en la bandeja. Una oferta real, con su precio y sus condiciones claras. El artículo de cómo crear una oferta irresistible explica cómo armarla, y el del precio antes de una oferta explica lo que la Profeco revisa en esas fechas.
Vuelve a tu ritmo
Cuando termina la campaña, vuelve a tu frecuencia de siempre, y dilo. Un correo que diga que regresas a tu envío normal confirma que la promesa sigue en pie.
Y mide la temporada aparte. Los días de campaña tienen sus propias quejas y sus propias bajas, y mezclados con el resto del mes esconden lo que pasó. Anótalos en tu hoja como un periodo separado.
Lo mismo vale para cualquier otro pico: el Hot Sale, el regreso a clases, diciembre. Avisar, mandar los extra a quien hace clic, volver al ritmo y medir aparte.
Cómo saber si tu frecuencia está cansando a tu lista
La fatiga de una lista no llega con un aviso. Llega en cifras que se mueven despacio, y solo se ven si las anotas cada mes en el mismo lugar.
Cuatro columnas en una hoja
Basta una hoja de cálculo gratis, como las del artículo de herramientas gratis para emprendedores. Cada mes, una fila. En cada fila, los datos que te da tu plataforma: correos enviados, suscriptores al inicio del mes, altas, bajas, clics y quejas. Con eso salen las cuatro columnas que importan.
- Bajas por mes: las bajas del mes entre los suscriptores al inicio del mes. Es la cifra que la tasa por correo esconde.
- Quejas por envío: las quejas de cada envío entre los correos de ese envío. Con listas chicas, mira también el número absoluto: una queja es una persona.
- Clics por suscriptor: los clics del mes entre los suscriptores al inicio. Mide cuánto interés produce tu lista, sin importar cuántos correos mandaste.
- Clics por cada baja: los clics del mes entre las bajas del mes. Es la cifra para comparar frecuencias.
Para los clics, usa las personas que hicieron clic en cada correo, no el total de clics. Una persona que hace clic cinco veces en un correo no está cinco veces más interesada.
Seis meses de una lista inventada
Así se ve la hoja de una tienda inventada, con números también inventados. De abril a junio manda dos correos al mes. En julio pasa a cuatro.
| Mes | Correos | Al inicio | Altas | Bajas | Clics | Quejas | Bajas por correo | Bajas por mes | Clics por suscriptor | Clics por cada baja |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Abril | 2 | 1,500 | 40 | 9 | 142 | 0 | 0.30 % | 0.60 % | 0.095 | 15.8 |
| Mayo | 2 | 1,531 | 38 | 9 | 144 | 0 | 0.29 % | 0.59 % | 0.094 | 16.0 |
| Junio | 2 | 1,560 | 41 | 9 | 142 | 1 | 0.29 % | 0.58 % | 0.091 | 15.8 |
| Julio | 4 | 1,592 | 39 | 22 | 230 | 1 | 0.35 % | 1.38 % | 0.144 | 10.5 |
| Agosto | 4 | 1,609 | 42 | 22 | 217 | 1 | 0.34 % | 1.37 % | 0.135 | 9.9 |
| Septiembre | 4 | 1,629 | 40 | 24 | 202 | 2 | 0.37 % | 1.47 % | 0.124 | 8.4 |
Mira primero la columna de bajas por correo. Pasa de 0.29 % a 0.35 %. Quien solo mira esa cifra diría que el cambio salió bien: casi no se movió.
Ahora la de bajas por mes. Pasa de 0.59 % a 1.41 %, en promedio. Más del doble. Ese es el costo real del cambio, y la tasa por correo lo escondía.
Los clics por suscriptor también suben: de entre 0.091 y 0.095 en el primer trimestre a entre 0.124 y 0.144 en el segundo. Pero menos que las bajas. En el trimestre, los clics crecen 1.52 veces, y las bajas, 2.52 veces. La última columna cuenta la historia completa: los clics por cada baja pasan de 15.8 a 10.5, luego a 9.9 y luego a 8.4. Cada mes, cada persona que se va deja menos.
Ahora aplica los valores del ejemplo del correo extra, que son de esta misma tienda inventada: $12.00 por clic y $180.00 por suscriptor. Con ellos, un correo paga si cada baja trae más de 15 clics. Con dos correos al mes, la tienda estaba apenas arriba, con 15.8 y 16.0. Con cuatro, ningún mes llega.
Y lo que se agregó paga todavía menos. El trimestre de cuatro correos dio 221 clics más y 41 bajas más que el de dos. Son 5.4 clics extra por cada baja extra. Los 221 clics extra valen $2,652.00, y las 41 bajas extra, $7,380.00. Con estos números inventados, el cambio no paga.
El crecimiento lo confirma. De abril a junio, la lista ganó 92 personas netas. De julio a septiembre, 53, con casi las mismas altas.
Una advertencia sobre el ejemplo. Es una comparación de antes y después, no una prueba con dos grupos. En la vida real, los meses de julio a septiembre pueden ser distintos de los de abril a junio por razones que no tienen que ver con tu frecuencia. Por eso el paso 4 del procedimiento divide la lista en dos.

Por qué las aperturas no sirven aquí
En la hoja no hay una columna de aperturas, y no es descuido. Apple Mail tiene una opción que en inglés se llama Protect Mail Activity, protección de la actividad de Mail. Según la ayuda de Apple, sirve para ocultar tu dirección IP y para «privately download remote content in the background when a message is received». Traducción nuestra: descargar de forma privada y en segundo plano el contenido remoto cuando llega un mensaje.
El píxel que las plataformas usan para contar aperturas es contenido remoto. Si se descarga cuando el mensaje llega, la plataforma puede contar una apertura que nadie hizo. La misma ayuda explica que la opción impide a los remitentes saber datos «such as when and how many times you view it, whether you forward it». Traducción nuestra: como cuándo y cuántas veces lo ves, o si lo reenvías.
Por eso, para medir la fatiga, las aperturas no sirven. Una lista cansada puede seguir mostrando aperturas. Un clic o una baja piden que alguien toque algo, aunque tampoco son perfectos: el propio RFC 8058 nació porque algunos programas abrían enlaces solos. En el artículo de cómo empezar una lista lo explicamos con más detalle.
Qué hacer con quien ya no hace clic
Con el tiempo, una parte de tu lista deja de hacer clic. No se da de baja, no se queja, solo no responde. Para tu frecuencia, esa gente pesa: recibe cada correo y no te deja nada.
Yahoo sugiere, como vimos, mandar de vez en cuando un correo de reconfirmación a los suscriptores inactivos. La idea es preguntar si quieren seguir. Quien contesta que sí se queda. Quien no contesta sale de tus envíos normales. Cómo definir inactivo, cuándo preguntar y qué hacer después es tema de otro artículo del plan de la serie, el de cómo limpiar tu lista.
Mi criterio, y va como criterio: revisa la hoja una vez al mes, no después de cada envío. Un solo correo malo no es una tendencia. Tres meses seguidos de clics por cada baja a la baja, sí.
Seis errores que cuestan suscriptores
Todo lo anterior, al revés: seis formas de perder gente que se ven en las cifras de este artículo.
Desaparecer meses y volver con una oferta
Es el error del grupo de menos de un correo al mes, el de 0.87 % de bajas por correo. Y es el de la respuesta de la encuesta de Mailjet sobre quien no recuerda haberse suscrito, con 9.9 %.
Si llevas meses sin escribir, el primer correo de regreso no debería vender. Debería recordar quién eres, por qué la persona está en tu lista y qué va a recibir a partir de ahora. Y ofrecer la baja con claridad, porque quien ya no te reconoce tiene a la mano el botón de spam.
Pasar de mensual a diario sin avisar
Es el ejemplo exacto de Yahoo: no mandes correos diarios a quien se suscribió a un envío semanal o mensual. Y es la tentación de cualquier campaña, cuando la urgencia de vender aprieta.
Si vas a escribir más, avisa antes, di por cuánto tiempo y da una forma de no recibirlo sin darse de baja. La sección de temporadas tiene el procedimiento.
Esconder la baja
Un enlace de baja en letra gris diminuta, una página que pide iniciar sesión o una encuesta obligatoria antes de dejar ir a la persona. Las tres cosas son acciones adicionales, y Google pide que no haya ninguna.
Alargar la salida tampoco garantiza que alguien se quede. La persona que no encuentra la baja tiene otro botón que su programa de correo le pone siempre a la mano: el de spam. Y en México, seguir escribiendo a quien pidió no recibir publicidad es lo que prohíbe el artículo 18 Bis de la Ley Federal de Protección al Consumidor.
Medir por correo y no por mes
Es el error que muestra la hoja de la lista inventada. La tasa por correo pasó de 0.29 % a 0.35 %, y la pérdida mensual se duplicó con creces.
La tasa por correo sirve para comparar un correo con otro. Para decidir cuántos correos mandar, sirve la cifra del mes, junto con los clics por cada baja.
Copiar la frecuencia de una tienda grande
Si una cadena te escribe todos los días, no quiere decir que a tu negocio le convenga. El estudio del minorista encontró un óptimo de siete correos al mes para esa empresa, y sus autores advierten que es una sola empresa. Los grupos de MailerLite son valores de miles de cuentas, no de la tuya.
Tu frecuencia sale de dos cosas que nadie más tiene: el tiempo que puedes dedicarle y lo que responde tu lista. Las dos se miden.
Escribirle a quien no se registró
Importar los contactos de tu teléfono, los de un evento o los de una base comprada, y mandarles tu newsletter. Google lo pone en su lista de prácticas que hay que evitar, como vimos en la sección de lo que piden Gmail y Yahoo.
Para esa gente no hay frecuencia correcta. El primer correo ya es uno que no pidió, y a un correo que no pidió, la persona puede contestar con el botón de spam. Si quieres que se sumen, invítalos por otro medio y deja que se suscriban ellos.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto debo enviar correos a mi lista?
No hay un número oficial. Google pide una frecuencia constante, sin demasiados correos seguidos, y Yahoo pide respetar la frecuencia que prometiste al suscribir a la persona. Con datos de más de 42,000 cuentas en 2025, MailerLite recomienda escribir entre una vez al mes y dos por semana. Mi recomendación es empezar por la frecuencia que puedas sostener doce meses, no menos de una vez al mes, y probar cualquier cambio con la mitad de la lista antes de aplicarlo a toda.
¿Cuál es una tasa de bajas normal?
En el informe de benchmarks de MailerLite, con campañas de diciembre de 2024 a noviembre de 2025, la mediana es de 0.22 % por campaña, y la de América Latina, de 0.10 %. Mailchimp publica 0.22 % para todos sus usuarios, con datos de diciembre de 2023. Las tres cifras son por correo. Para saber si tu frecuencia vacía la lista, multiplica tu tasa por los correos que mandas al mes: con 0.22 % y un correo semanal, pierdes cerca de 0.95 % de la lista cada mes.
¿Enviar menos correos reduce las bajas?
Por correo, no necesariamente. En los datos de MailerLite de 2025, las cuentas que escriben menos de una vez al mes tienen 0.87 % de bajas por correo, y las semanales, 0.38 %. Por año, sí: con la tasa de cada grupo, seis correos al año pierden 5.1 % de la lista y 52 correos pierden 18.0 %. Pero también recibes menos clics, y en un estudio académico con un minorista, mandar cuatro correos al mes en vez de siete costaba más que mandar diez.
¿Cuántas quejas de spam son demasiadas?
Google pide mantener el porcentaje de spam por debajo de 0.10 % y no llegar nunca a 0.3 %. Yahoo pide estar por debajo de 0.3 %. Google calcula el porcentaje cada día, sobre los correos que llegaron a la bandeja de entrada. En personas: con 1,000 correos entregados en un día, una sola queja ya es 0.10 %; con 500, una queja es 0.20 % y dos ya pasan el 0.3 %.
¿Es obligatorio el botón de baja con un clic?
Para quien envía unos 5,000 mensajes o más al día a cuentas personales de Gmail, sí, en los correos de marketing y de suscripción. Los lineamientos de Google sobre suscripciones lo piden para todos los mensajes de suscripción, y las preguntas frecuentes aclaran que solo hace falta en los promocionales y de marketing. Funciona con el estándar RFC 8058. Algunas plataformas lo incluyen por defecto, como MailerLite según su ayuda; comprueba la tuya.
¿Cuánto tiempo tengo para dar de baja a alguien?
Google pide procesar las bajas en un plazo de 48 horas, y Yahoo, en dos días. En México, el artículo 18 Bis de la Ley Federal de Protección al Consumidor prohíbe enviar publicidad a quien expresamente manifestó que no quiere recibirla. Las bajas que llegan por el enlace las procesa tu plataforma; las que llegan por respuesta o por otro medio las tienes que hacer tú, dentro del mismo plazo.
¿Qué dice la ley mexicana sobre los correos publicitarios?
La Ley Federal de Protección al Consumidor pide, en su artículo 17, que la publicidad indique el nombre, domicilio, teléfono o, en su defecto, la dirección electrónica del proveedor. También permite al consumidor exigir no ser molestado. El artículo 18 prevé un registro de la Profeco para quien no quiere que su información se use con fines publicitarios. El 18 Bis prohíbe enviar publicidad a quien pidió no recibirla o está inscrito ahí. Esto es información general, no asesoría legal.
¿Puedo mandar más correos en El Buen Fin?
Sí, con cuidado. Yahoo pide no pasar a diario a quien se suscribió a un envío semanal o mensual, y cinco días de correos diarios son eso. Avisa en tu correo anterior y ofrece una forma de saltarse la campaña sin darse de baja. Manda los correos extra solo a quien hizo clic en tus correos recientes, y vuelve a tu ritmo al terminar. La edición 2026 está anunciada del 13 al 17 de noviembre.
¿Sirve un centro de preferencias?
Sí, como opción extra. Permite que quien se iría por el volumen elija recibir menos, solo ofertas o una pausa. Pero no puede reemplazar a la baja con un clic: Google pide que darse de baja no requiera ninguna acción adicional, y elegir entre opciones lo es. Va como un enlace aparte, al lado del de baja. Ofrece solo las opciones que puedas cumplir.
¿Qué hago con los suscriptores que no abren mis correos?
Primero, no midas aperturas. Funciones como la protección de actividad de Apple Mail descargan el contenido del correo cuando llega, y pueden contar aperturas que nadie hizo. Mide clics. Para quien lleva meses sin hacer clic, Yahoo sugiere mandar de vez en cuando un correo de reconfirmación: quien contesta se queda, quien no, sale de tus envíos normales.
¿Es malo enviar correos todos los días?
No necesariamente, pero tiene costos que se ven en los datos. En el análisis de MailerLite, el grupo diario tiene 0.36 % de bajas por correo, menos que los grupos que escriben poco. Pero sus aperturas caen a 30.04 %, y sus clics por correo bajan respecto al grupo de dos por semana. Y con cinco correos por semana, la misma tasa por correo vacía una lista sin altas muy rápido. Solo tiene sentido si la gente se suscribió a un correo diario.
Lo que este artículo no pudo verificar
Un experimento de campo sobre frecuencia y molestia. Encontré un trabajo académico de Jackie Baek, Daniel Chen, Will Ma y Dmitry Mitrofanov sobre el equilibrio entre interacción y molestia en el comercio en línea, con un experimento de campo. El PDF en el sitio de la Universidad de Columbia entró en un ciclo de redirecciones, y la descarga en SSRN devolvió errores en dos intentos. No lo leí y no uso ninguna de sus cifras.
Los requisitos de Microsoft para remitentes de Outlook. No pude leer un texto oficial completo. Por eso no aparecen en la sección de reglas.
En qué países está disponible la vista Administrar suscripciones de Gmail. El anuncio de Google habla de algunos países y la ayuda en español de una implementación gradual. No encontré una lista oficial que incluya o excluya a México.
Si las tasas de bajas de los cinco grupos de MailerLite son promedios o medianas. La guía llama promedio a las de clics y aperturas, pero no dice nada de las de bajas.
Cuántas semanas cuenta Gmail en el número de correos que muestra. La ayuda en español dice hace poco, y el anuncio, las últimas semanas. No encontré la cifra exacta.
Una tasa de bajas medida en México. La cifra más cercana es la mediana de América Latina del informe de MailerLite, de 0.10 %. No encontré una fuente primaria con datos solo de México, y la encuesta de Mailjet no incluye a ningún país latinoamericano.
Lo que Google considera demasiados correos seguidos. Sus lineamientos no lo definen con un número, y este artículo no inventa uno.
El resultado de frecuencia de otro estudio académico sobre altas y bajas en listas con permiso, publicado en 2014 en el Journal of Marketing Research. Su resumen no trae un resultado de frecuencia que se pueda citar, y no lo uso.
Fuentes y metodología
Fuentes primarias
Google, consultadas del 2 al 5 de octubre de 2026.
- Lineamientos para remitentes de correo electrónico, Ayuda de Gmail: frecuencia constante, demasiados correos seguidos, el 0.10 % y el 0.3 %, y los mensajes a personas que no se registraron.
- Lineamientos para remitentes sobre suscripciones por correo electrónico: baja con un clic sin acción adicional, 48 horas y doble consentimiento.
- Preguntas frecuentes sobre las directrices para remitentes de correos: definición de remitente masivo, su carácter permanente, el cálculo diario, las mitigaciones y el alcance de la baja con un clic.
- Paneles de Postmaster Tools: definición del porcentaje de spam, DKIM y días con poco volumen.
- Administra tus suscripciones en Gmail, versión para computadora: el número de correos junto al botón, la carpeta de spam después de la baja y la implementación gradual.
- Declutter your inbox with Gmail’s newest feature, de Chris Doan, 8 de julio de 2025: la vista ordenada por frecuencia y su lanzamiento en algunos países.
Yahoo: Sender Best Practices, la frecuencia que la lista prometió, los correos diarios, el 0.3 %, la reconfirmación de inactivos y, entre los requisitos para remitentes masivos, la baja con un clic con el método del RFC 8058 y los dos días.
IETF: RFC 8058, Signaling One-Click Functionality for List Email Headers, de J. Levine y T. Herkula, enero de 2017.
Plataformas de correo, leídas como fuente de sus propios datos.
- MailerLite, benchmarks por industria y región, publicado el 3 de diciembre de 2025: medianas de bajas, definición y recomendación de escribir más seguido.
- MailerLite, guía de cadencia, de Duncan Elder, 22 de diciembre de 2025: los cinco grupos, sus tasas de bajas, clics y aperturas, y la recomendación de cadencia.
- MailerLite, ayuda sobre el encabezado de baja y la baja con un clic, editada el 8 de enero de 2024.
- Mailchimp, Email Marketing Benchmarks, con datos actualizados en diciembre de 2023.
- Sinch Mailjet, The path to email engagement 2024: encuesta a 2,072 personas en cinco países.
Investigación académica: Xi Zhang, V. Kumar y Koray Cosguner, «Dynamically Managing a Profitable Email Marketing Program», Journal of Marketing Research, 54(6), 851-866, 2017, resumen en SAGE y versión de autor en el repositorio de la Indian School of Business; y el resumen de los autores en la American Marketing Association, del 2 de mayo de 2018.
Apple: Change Privacy settings in Mail on Mac, la opción de protección de actividad.
México: Ley Federal de Protección al Consumidor, con la última reforma publicada en el Diario Oficial el 12 de diciembre de 2025, artículos 17, 18 y 18 Bis. Las fechas de El Buen Fin 2026 son las anunciadas por los organizadores y publicadas por UnoTV, como se detalla en el artículo de precios de la serie.
Las traducciones del inglés de este artículo son nuestras, y cada cita está enlazada a su original en esta sección.
Cálculos y supuestos
- Pérdida en un año: lo que queda de la lista es (1 − tasa por correo) elevado al número de correos del año. Supone una lista sin altas y la misma tasa en cada envío.
- Correos al año de cada grupo de MailerLite: 6, 24, 52, 104 y 260, cada uno dentro de los días entre envíos que define la guía. Sensibilidad: de 12 a 36 en el grupo de 1 a 3 al mes, y 365 en el diario.
- Clics por suscriptor al año: correos del año por la tasa de clics por correo. Clics por cada baja: tasa de clics entre tasa de bajas, las dos por correo.
- Quejas: correos entregados en Recibidos de Gmail en un día por 0.001 y por 0.003. Una queja equivale a 1 entre esos correos.
- Remitente masivo: lista inventada de 8,000 personas con 65 % de direcciones de Gmail.
- Correo extra: lo que deja, la lista por la tasa de clics por el valor de un clic; lo que cuesta, la lista por la tasa de bajas por el valor de un suscriptor. Valores inventados: $12.00 por clic y $180.00 por suscriptor.
- Hoja de seguimiento: inventada. Las tasas por correo usan como base los suscriptores al inicio del mes por los correos del mes.
- Encuesta de Mailjet: las sumas de motivos son mías, posibles porque la pregunta pedía un solo motivo.
Comprobaciones cruzadas
- La cuenta coincide con lo que dice MailerLite: 0.87 % entre 0.38 % da 2.29, y la guía dice que la tasa del grupo irregular es más del doble que la de las cuentas que escriben cada semana.
- La potencia y la multiplicación simple dan casi lo mismo: con 0.22 % y 52 correos, la potencia da 10.8 % y la multiplicación, 11.4 %. El artículo usa la potencia.
- Los cinco motivos de la encuesta suman 74.6 %, así que el 25.4 % restante eligió otras respuestas que el informe no destaca.
- Las cifras de los grupos de MailerLite se leyeron dos veces, con pedazos cortos. Las cifras por región de la misma guía cambiaron entre lecturas y no se usan.
- Las citas de Google, Yahoo, el RFC, las plataformas, el estudio y la ley se leyeron dos veces con pedazos cortos para confirmar cada palabra.
- Una rutina de cálculo escrita antes del texto rehace cada cifra del artículo y de las infografías.
Limitaciones
Los datos de MailerLite son de una sola plataforma y comparan cuentas distintas: muestran lo que va junto, no lo que causa. La encuesta de Mailjet no incluye a México. El estudio académico es de una sola empresa. Los ejemplos de listas son inventados y muestran el método, no lo que le pasará a tu lista. Las reglas de Google y Yahoo cambian, y este artículo cita la versión consultada del 2 al 5 de octubre de 2026.
Declaración de intereses
Al cierre de este artículo, Ruta Inteligente no tiene relación comercial con MailerLite, Mailchimp, Sinch Mailjet, Google, Yahoo ni Apple, y este artículo no contiene enlaces de afiliado. MailerLite, Mailchimp y Sinch Mailjet venden servicios de correo, y sus datos y recomendaciones se leen sabiendo eso. Lo que dice sobre la Ley Federal de Protección al Consumidor es información general y no sustituye la opinión de un abogado.