Un auto usado puede salirte mal de dos maneras. La primera es la que todo el mundo teme: el motor, la transmisión, un choque mal reparado. La segunda hace menos ruido y suele costar más. Que el auto no sea, ante la ley, lo que el vendedor dice que es.
Robado. Con adeudos que pasan a ser tuyos. Con una factura que no existe. Importado de una forma que ya no se puede arreglar.
No son casos raros. Según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, en 2025 se robaron en México 54,910 vehículos asegurados, unos 150 al día, y solo se recuperó el 44%. Y esa cuenta deja fuera a todos los que no tenían seguro.
Hay además una razón legal para revisar a fondo. El Código Civil Federal dice que quien vende no responde de los defectos «que estén a la vista» (artículo 2143). Lo que pudiste ver y no miraste, después no lo puedes reclamar.
Esta guía sigue el orden que seguiría un comprador cuidadoso: primero los papeles, que se revisan gratis y en buena parte desde casa; después el auto, por fuera, por dentro y en marcha; al final, el contrato y el dinero. Cada punto dice qué revisar, dónde hacerlo y qué hacer si algo no cuadra. Al final tienes el checklist completo, listo para imprimir. Si todavía estás decidiendo qué tipo de auto buscar, antes te pueden servir nuestra comparativa entre SUV, sedán y pickup y la de híbrido, eléctrico o gasolina.
El orden correcto: papeles, auto y, al final, dinero

El artículo original propone un orden razonable: investigar el auto antes de verlo, inspeccionarlo, manejarlo y revisar los papeles antes de pagar. Ya adelantaba algunas comprobaciones, como el reporte de robo y los adeudos, pero dejaba para el final la factura, los gravámenes y la coincidencia del número de serie. Aquí lo cambiamos: todos los papeles van antes que el auto.
Por qué los papeles van primero
Porque son gratis, rápidos y eliminatorios. Si el auto tiene reporte de robo o su factura no existe, da igual que el motor esté perfecto. Revisarlos antes de ir a verlo te ahorra el viaje, la prueba de manejo y, sobre todo, la tentación: después de manejar un auto que te gusta, cuesta mucho más decir que no.
Lo que puedes revisar sin salir de casa
Pídele al vendedor, por mensaje, tres cosas: el número de identificación vehicular (NIV), que tiene 17 caracteres; las placas; y una foto de la factura, aunque tape sus datos personales. Con eso puedes hacer cuatro comprobaciones antes de moverte:
- La consulta al REPUVE, para saber si tiene reporte de robo.
- El dígito verificador del NIV, para detectar un número mal copiado o alterado.
- Los llamados a revisión de ese modelo y año.
- El precio, contra anuncios del mismo modelo, año, versión y kilometraje parecido.
Un vendedor honesto no tiene motivo para negarte el NIV: la norma obliga a que esté en un lugar visible del auto. Si se niega, ya tienes una respuesta.
Cuándo retirarte
Hay señales que no se negocian:
- Reporte de robo o un proceso judicial vinculado al auto.
- Un NIV que no coincide entre el auto y los papeles, o cuyo dígito verificador no cuadra.
- Una factura que no aparece en el SAT, o cancelada sin una explicación convincente.
- Un vendedor que no es el dueño y no puede demostrar cómo llegó el auto a sus manos.
- Un auto extranjero sin pedimento de importación, o que se ofrece «por regularizar».
- Prisa: un anticipo para «apartar» un auto que no has visto, o una rebaja que solo vale hoy.
La regla que yo aplicaría es sencilla. Cualquier discrepancia en los papeles es motivo para retirarse. Las fallas mecánicas, en cambio, son motivo para negociar. Una llanta gastada tiene precio. Un auto robado, no.
Antes de verlo: que el auto exista limpio en los registros

En México existe un registro público de vehículos, creado por ley en 2004, al que las autoridades federales y estatales tienen que informar de altas, bajas, cambios de propietario, robos, recuperaciones y gravámenes, entre otros datos. Es el REPUVE. Y una parte de esa información la puede consultar cualquiera.
El REPUVE, gratis y en segundos
La Consulta Ciudadana del REPUVE es gratuita. Se hace con cualquiera de tres datos: el NIV, las placas o el folio de la constancia de inscripción. Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el resultado te dice:
- Si el auto tiene o no reporte de robo.
- Qué entidad lo inscribió en el registro.
- Sus características básicas: marca, modelo, año, tipo y color.
- El número de su constancia de inscripción.
- Si está vinculado a algún proceso judicial.
Compara esas características con el auto que te ofrecen. Si el registro dice que es rojo y el que tienes delante es gris, pregunta por qué.
Un aviso práctico: al buscar «REPUVE consulta ciudadana» aparecen muchos sitios con «repuve» en su dirección que no son del gobierno. Entra desde la página del Secretariado en gob.mx, que enlaza la consulta oficial en www2.repuve.gob.mx. No escribas tus datos, ni pagues nada, en una página que no sepas de quién es.
Lo que el REPUVE no te dice
Que no tenga reporte de robo no significa que esté limpio. Conviene tener claro lo que la consulta no cubre:
- No te dice quién es el dueño. La ley del registro prohíbe dar datos personales salvo al propietario o a quien él autorice (artículo 11). La propiedad la compruebas con la factura y la identificación del vendedor.
- No te dice si debe tenencia, refrendo o multas. Eso está en la secretaría de finanzas del estado donde tiene placas.
- No te dice si la factura es auténtica, ni cómo está el auto por dentro.
Existen informes privados, de pago, que reúnen historial de accidentes, robos o adeudos; Carfax, por ejemplo, tiene versión mexicana. Úsalos, si quieres, como complemento. No como sustituto de la consulta oficial, que es gratis.
Los autos más robados, con nombre y apellido
La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros publica cada año sus cifras de robo de vehículos asegurados. Estas son las de enero a diciembre de 2025:
| Dato | 2025 |
|---|---|
| Vehículos asegurados robados | 54,910 (13.3% menos que los 63,345 de 2024) |
| Recuperados | 24,321, el 44% |
| Robos con violencia | 55.1% |
| Estado con más robos | Estado de México, 13,174, casi uno de cada cuatro |
Los vehículos más robados no son exóticos. Son autos de todos los días:
| Vehículo | Tipo | Robos en 2025 |
|---|---|---|
| Nissan Versa | Automóvil | 2,210 |
| Nissan NP300 | Comercial | 1,545 |
| Nissan March | Automóvil | 1,185 |
| Chevrolet Aveo | Automóvil | 1,119 |
| Honda CR-V | Automóvil | 966 |
| Nissan Frontier | Comercial | 916 |
La lista completa de la asociación mezcla estos autos con tractocamiones y motocicletas; aquí dejamos solo los automóviles y los vehículos comerciales de sus diez primeros puestos. Si el auto que te interesa está en esta tabla, la consulta al REPUVE no es opcional. Tampoco lo es en ningún otro caso, pero aquí menos.
Adeudos: en la Ciudad de México, la tenencia la hereda quien compra
Es un punto fácil de pasar por alto. El Código Fiscal de la Ciudad de México hace responsables solidarios del impuesto sobre tenencia a:
«Quienes por cualquier título, adquieran la propiedad, tenencia o uso del vehículo, hasta por el monto del impuesto que, en su caso, existiera» (artículo 160).
Traducido: si el auto debe tenencia, la deuda también es tuya desde el momento en que lo compras. Por eso la propia Tesorería de la Ciudad de México recomienda al comprador recibir «los comprobantes de pago del Impuesto sobre Tenencia o Uso de Vehículos de los últimos cinco años y el vigente».
Cada estado tiene sus propias reglas y su propio régimen de tenencia o refrendo. Lo que vale en todos es el método: consulta los adeudos con la placa en la secretaría de finanzas del estado donde está emplacado el auto, incluidas las multas, y pide los comprobantes originales de pago.
Si el auto es de procedencia extranjera
Durante casi cuatro años hubo un programa para regularizar autos usados de procedencia extranjera, los que en México se conocen como «chocolate». Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, se regularizaron 2,987,839 vehículos hasta noviembre de 2025. El programa terminó el 31 de diciembre de 2025, sin prórroga. Desde el 1 de enero de 2026 no existe ninguna disposición que permita regularizar un auto bajo ese esquema.
Eso tiene dos consecuencias directas para quien compra:
- No compres un auto «por regularizar». No hay trámite pendiente que valga. El propio Secretariado advierte contra gestores, intermediarios o asociaciones que ofrezcan altas o regularizaciones, y recomienda no entregarles dinero ni documentos.
- Si ya está regularizado, pide el pedimento de importación. El decreto de regularización establece que la legal estancia de esos autos se acredita con ese documento (artículo 8). Revísalo junto con la constancia del REPUVE.
Las importaciones de autos usados siguen siendo posibles, pero por otra vía: el decreto de importación definitiva vigente, con sus requisitos y aranceles. Un auto importado así también debe tener su pedimento.
El NIV: 17 caracteres que tienen que coincidir en todas partes

El número de identificación vehicular es la CURP del auto. Tiene que ser el mismo en el auto, en la factura, en la tarjeta de circulación, en el REPUVE y en la póliza del seguro. Y tiene una estructura fija que cualquiera puede leer.
Cómo se lee
La norma mexicana que lo regula, la NOM-001-SSP-2008, publicada el 13 de enero de 2010, establece que el NIV tiene diecisiete caracteres en cuatro secciones:
| Posiciones | Qué indican |
|---|---|
| 1 a 3 | El código que identifica al fabricante |
| 4 a 8 | La descripción del vehículo |
| 9 | El dígito verificador |
| 10 a 17 | La identificación individual: año modelo (10), planta (11) y número de serie (12 a 17) |
Solo se usan números y estas letras: A, B, C, D, E, F, G, H, J, K, L, M, N, P, R, S, T, U, V, W, X, Y y Z. Nunca la I, la O ni la Q. Si ves alguna de ellas en un NIV, está mal.
La décima posición es la más útil para el comprador, porque dice el año modelo:
| Año modelo | 2015 | 2016 | 2017 | 2018 | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 | 2025 | 2026 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Letra | F | G | H | J | K | L | M | N | P | R | S | T |
Si la factura dice «modelo 2019» y la décima posición es una L, el NIV dice 2020. Algo no cuadra.
El dígito verificador, una prueba que puedes hacer tú
La novena posición no es un carácter cualquiera. Se calcula a partir de los otros dieciséis con un método que la propia norma describe:
- Convierte cada letra en un número con la tabla de la norma: A y J valen 1; B, K y S, 2; C, L y T, 3; D, M y U, 4; E, N y V, 5; F y W, 6; G, P y X, 7; H e Y, 8; R y Z, 9. Los números valen lo que son.
- Multiplica cada posición por su factor: 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2 y 10 para las posiciones 1 a 8; la 9 no cuenta; y 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3 y 2 para las posiciones 10 a 17.
- Suma todo y divide entre 11. El residuo es el dígito verificador. Si el residuo es 10, el dígito es una X.
Un ejemplo con un NIV inventado, 3ABCD12E8FM123456: la suma de los productos da 294, y 294 entre 11 da 26 con residuo 8. La novena posición es un 8. Cuadra.
Tarda cinco minutos con una calculadora, o menos con una hoja de cálculo. Y si no cuadra, el número está mal copiado en algún papel o alguien lo ha alterado.
Ahora, dos matices que conviene no olvidar. El primero: un falsificador cuidadoso también sabe hacer la cuenta. El dígito verificador atrapa errores y alteraciones torpes, no a un profesional. Por eso nunca sustituye a la consulta del REPUVE ni a la comparación con los papeles. El segundo: la ley del registro admite que un auto importado se identifique con el número asignado por su fabricante de origen (artículo 13), y un número pensado para otros mercados puede no seguir esta regla. Si el auto se fabricó para Norteamérica, debería cumplirla.
Dónde buscarlo y con qué compararlo
La norma exige que el NIV esté en un lugar visible, colocado de forma que no se borre ni se altere, y grabado directamente sobre una pieza estructural sólida del vehículo, que puede ser el chasis. Exige además que esté también en un lugar oculto.
En la práctica, suele verse en la base del parabrisas, del lado del conductor, y en el marco de su puerta. Compáralo, carácter por carácter, con:
- La factura.
- La tarjeta de circulación.
- El resultado del REPUVE.
- La póliza del seguro, si el vendedor la tiene.
- El pedimento de importación, si el auto es extranjero.
Desconfía de las placas o etiquetas con el NIV que parezcan despegadas, repintadas o con remaches distintos a los de fábrica. Y si el vendedor pone reparos a que lo compares con calma, retírate.
La factura y el resto de los papeles
La factura es el documento central de la propiedad. Todo lo demás la acompaña.
La factura de origen y la cadena de dueños
Pide ver la factura original, no una copia. Si el vendedor no es quien aparece en ella, necesitas ver cómo llegó el auto a sus manos: cada venta intermedia tiene que estar documentada, hasta llegar a él. Una cadena con huecos es una cadena en la que no sabes quién tiene derechos sobre el auto.
Si le compras a una agencia o a un lote, además, una norma lo exige. La NOM-122-SCFI-2010, que regula la venta de usados, obliga a que el contrato establezca «la documentación del vehículo usado que se le entrega al consumidor que acredite la propiedad del mismo». También los documentos que acrediten su legal estancia en el país y el pago de impuestos y derechos.
Verifica la factura en el SAT
Si la factura es electrónica, es decir, un CFDI, el SAT tiene un portal gratuito de verificación. Capturas el folio fiscal, el RFC de quien la emitió y el RFC de quien la recibió. El resultado te dice, entre otros datos, si el comprobante está vigente o cancelado, la fecha en que se expidió y su total.
Una factura cancelada no es necesariamente un fraude, pero exige una explicación. Una factura que no aparece, sí es motivo para retirarte.
Si el auto es anterior a la factura electrónica, la original puede estar en papel. En ese caso, lo razonable es pedir a la agencia que la emitió que confirme que es auténtica.
Lo que te tienen que entregar
La PROFECO publica un contrato tipo de compraventa de vehículo usado, pensado para vendedores profesionales. Su lista de documentos sirve igual para cualquier compraventa. Al entregar el auto, el vendedor da al comprador, «previa validación de su legal procedencia»:
- La factura, con su número, fecha y quién la expidió.
- Los pagos de tenencia de los años que correspondan.
- La tarjeta de circulación.
- Los comprobantes de verificación vehicular y los engomados.
- La póliza de seguro.
- El comprobante de pago de multas.
- El manual del usuario, en su caso.
- Los documentos oficiales que acrediten su legal existencia.
Añade dos cosas que el contrato no menciona y que conviene pedir: todas las llaves, y las notas o bitácora de servicio, que después te servirán para comprobar el kilometraje.
Llamados a revisión pendientes
Los fabricantes corrigen fallas de seguridad mediante llamados a revisión, y la PROFECO los publica como alertas. En su página de alertas de 2025 hay 159 avisos. Según nuestra clasificación por marca y modelo, 94 fueron llamados a revisión de autos, camionetas, pickups o vans, y otros 48, de motocicletas, cuatrimotos o embarcaciones.
Hay un detalle que afecta de lleno a quien compra un usado. Las propias alertas invitan a quienes han hecho un cambio de propietario a informar a la marca de los datos de contacto de los dueños actuales. Dicho de otro modo: si compras un auto usado, la marca puede no saber que ahora es tuyo, y no avisarte.
Por eso, antes de comprar, pregunta en una agencia de la marca, con el NIV, si el auto tiene campañas pendientes. Las reparaciones de estos llamados suelen hacerse sin costo, y algunas campañas tienen fecha de término: una de Volkswagen iniciada en diciembre de 2025, por ejemplo, tiene una vigencia de 12 meses.
El kilometraje: un dato fácil de falsear

El artículo original acierta al pedir que el desgaste del interior sea coherente con el kilometraje. Le faltaba decir por qué importa tanto: es un dato que pesa en el precio y uno de los más fáciles de manipular.
Lo que se sabe del fraude de odómetro
No hemos encontrado una cifra oficial para México. Las que existen vienen de otros países, y sirven para hacerse una idea:
- En Estados Unidos, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) estima que más de 450,000 vehículos al año se venden con lecturas falsas del odómetro.
- En la Unión Europea, el Parlamento Europeo recogió en una resolución de 2018 que la manipulación afecta a entre el 5% y el 12% de los autos usados en las ventas nacionales, y a entre el 30% y el 50% en las transfronterizas.
La segunda cifra es la que importa para México. No por el porcentaje, que es europeo, sino por la dirección: cuando un auto cruza una frontera, se pierde la pista de su historial y el riesgo se multiplica. Y en México circulan millones de autos usados que llegaron del extranjero: solo el programa de regularización sumó casi tres millones.
Cómo detectarlo sin herramientas
Ninguna de estas señales prueba nada por sí sola. Juntas, dicen mucho:
- Los comprobantes de servicio. La NHTSA recomienda comparar el odómetro con el kilometraje anotado en las notas de mantenimiento o inspección. Un auto que en 2023 tenía 90,000 km no puede tener 70,000 hoy.
- Las llantas. Según la misma NHTSA, un auto que marca 20,000 millas o menos, unos 32,000 km, debería conservar sus llantas originales. Si con ese kilometraje ya las cambiaron, pregunta.
- Los pedales, el volante y el asiento del conductor. El desgaste tiene que ser coherente con lo que marca el tablero.
- La cuenta de kilómetros por año. Divide el kilometraje entre los años de uso y compáralo con lo que manejas tú o la gente que conoces con un uso parecido.
Un ejemplo, con supuestos a la vista para que pongas los tuyos. Un auto modelo 2018, comprado nuevo en enero de ese año, que en septiembre de 2026 marca 45,000 km, lleva unos 8.7 años de uso. Son unos 5,200 km al año. No es imposible: puede ser un segundo auto o de alguien que maneja poco. Pero es lo bastante bajo como para pedir la bitácora de servicio antes de creérselo.
¿Millas o kilómetros?
Un auto fabricado para el mercado de Estados Unidos puede tener el tablero en millas. Una milla equivale a 1.609 kilómetros. Un odómetro que dice 60,000 millas son unos 96,560 km. Es una diferencia de precio considerable, y no siempre es un engaño: a veces es simplemente un anuncio mal hecho. Pregunta en qué unidad está y compruébalo en el tablero.
La inspección: por fuera, por dentro y bajo el cofre

Tres condiciones antes de empezar: luz de día, piso seco y motor frío. La luz artificial esconde diferencias de pintura, el piso mojado esconde fugas y un motor ya caliente esconde los ruidos del arranque. Si el vendedor te cita de noche o con el auto recién encendido, pide otra cita.
Carrocería y pintura
El artículo original lo resume bien: revisar la carrocería panel por panel, y también el techo, buscando diferencias de tono, abolladuras, óxido o piezas desalineadas. Añade lo siguiente:
- Las separaciones entre piezas. Cofre, cajuela y puertas deben tener huecos parejos a ambos lados. Un hueco más ancho de un lado suele indicar un golpe reparado.
- Restos de pintura en hules, molduras y cristales, que delatan un repintado.
- El óxido en los bajos de las puertas, los pasos de rueda y el piso de la cajuela, levantando la alfombra.
- Señales de reparación fuerte: soldaduras recientes, masilla o tornillos de las salpicaderas con marcas de herramienta, como ya advertía el original.
Un repintado no descalifica un auto. Un choque mal reparado, sí. Si ves señales, que lo revise un hojalatero o un mecánico antes de decidir.
Llantas: profundidad y fecha de fabricación
La NHTSA considera que una llanta no es segura cuando el dibujo baja a 2/32 de pulgada, unos 1.6 mm. Las llantas traen indicadores de desgaste, unos pequeños relieves en el fondo de las ranuras: cuando el dibujo queda a su altura, toca cambiarlas.
La fecha de fabricación viene en el costado, en el código DOT: los últimos cuatro dígitos son la semana y el año. Si dice 2419, la llanta se fabricó en la semana 24 de 2019. La NHTSA señala que algunos fabricantes de autos y de llantas recomiendan cambiarlas a los seis a diez años, sin importar el desgaste.
Revisa también que el desgaste sea parejo. Un desgaste muy irregular puede delatar problemas de alineación o de suspensión, como apunta el original. Y no olvides la llanta de refacción, el gato y la llave.
Cristales y luces
Busca grietas o impactos en el parabrisas y los cristales. Comprueba todas las luces: bajas, altas, direccionales, frenos, reversa y placa. Y revisa que no haya humedad ni fisuras dentro de los faros y las calaveras.
Interior y electrónica
El interior cuenta la historia que el vendedor no cuenta:
- El desgaste del volante, los pedales, la palanca y el asiento del conductor, que tiene que cuadrar con el kilometraje.
- Los testigos del tablero. Al dar contacto, deben encenderse todos y apagarse a los pocos segundos. Si el de la bolsa de aire, el del motor o el de los frenos se queda encendido, el auto está reportando una falla. Y si alguno no se enciende nunca, pregunta por qué.
- Todo lo eléctrico: cristales, seguros, espejos, pantalla, radio, tomas de corriente, aire acondicionado y calefacción.
- Los cinturones, que deben salir y recogerse sin atorarse.
- El olor y la humedad. Olor a humedad, lodo bajo las alfombras u óxido en los rieles de los asientos pueden ser rastros de una inundación. Levanta las alfombras.
Bajo el cofre
Con el motor frío, revisa los niveles y el aspecto del aceite, el anticongelante y el líquido de frenos. Busca fugas debajo del auto y manchas en el piso donde estaba estacionado. Mira el estado de las bandas y mangueras, y la fecha o el estado de la batería.
Al arrancar, fíjate en el humo del escape. Hay pistas habituales que conviene conocer, sin tomarlas como diagnóstico: un humo azulado suele asociarse a consumo de aceite, uno blanco y persistente a problemas con el anticongelante, y uno negro a una mezcla demasiado rica. Cualquiera de los tres es motivo para que lo revise un mecánico.
Si el vendedor tiene la bitácora, compárala con el calendario del fabricante. En nuestro artículo sobre mantenimiento preventivo explicamos qué servicios importan más y por qué.
El lector OBD y la inspección profesional
Los autos modernos tienen un conector de diagnóstico, normalmente bajo el tablero. Con un lector económico puedes ver si hay códigos de falla guardados. Y hay un truco que pocos conocen: revisa también los monitores de preparación. Si muchos aparecen como no completados, es posible que alguien haya borrado los códigos hace poco. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos explica que la revisión de esos monitores sirve precisamente para detectar intentos de pasar una inspección borrando fallas sin repararlas.
Si el auto es híbrido o eléctrico, la batería de alto voltaje merece una revisión aparte; en nuestra guía para cuidar la batería de un auto híbrido o eléctrico contamos qué la desgasta.
Y ahora, un matiz contra todo lo anterior. Esta lista te ayuda a descartar autos, pero no te convierte en mecánico. Una inspección profesional cuesta dinero y tampoco ve dentro del motor. Aun así, si tuviera que elegir una sola acción de todo este artículo, después de la consulta al REPUVE, sería esta: llevar el auto a un mecánico de tu confianza, no del vendedor, antes de pagar. Si el vendedor no lo permite, ya sabes algo importante del auto.
La prueba de manejo
El original da buenos consejos: manejar en ciudad, con baches y, si se puede, en carretera, con la radio apagada. Aquí van con más detalle.
Arranque en frío
Pide que el motor esté frío cuando llegues, y compruébalo tocando el cofre. El arranque en frío es cuando se oyen los ruidos y se ve el humo que un motor caliente disimula. Si el vendedor ya lo encendió «para que no te hiciera esperar», desconfía un poco más.
El recorrido
Si el vendedor lo permite, maneja al menos media hora, por calles distintas:
- En ciudad y con topes: ruidos de suspensión, golpes y rechinidos.
- Al frenar: el auto debe detenerse en línea recta, sin vibraciones en el volante ni en el pedal.
- Con la dirección: sin juego excesivo, y el volante debe volver solo al centro tras una curva.
- Con la transmisión: cambios suaves, sin tirones ni resbalones en una automática, como advierte el original.
- En carretera, si se puede: vibraciones a velocidad, ruidos de aire, y que el auto no se vaya hacia un lado.
- Con el aire acondicionado encendido durante un buen rato.
Al volver
Deja el motor encendido unos minutos. Mira el indicador de temperatura, busca fugas debajo del auto y huele: a aceite quemado, a anticongelante o a embrague. El original lo aconseja con razón: al terminar, repite la revisión de fugas y olores.
Tus derechos si algo sale mal

El artículo original no dice nada de esto, y es lo que más cambia según a quién le compres.
Si le compras a un particular
La PROFECO no interviene. La Ley Federal de Protección al Consumidor protege frente a un «proveedor», que define como quien «habitual o periódicamente» vende bienes (artículo 2). Una persona que vende su propio auto no lo es. El conflicto es civil.
El Código Civil Federal establece que quien vende está obligado al saneamiento por los defectos ocultos que hagan la cosa impropia para su uso (artículo 2142). Y le da al comprador dos opciones: deshacer la compra y recuperar los gastos, o una rebaja proporcional del precio, a juicio de peritos (artículo 2144). Si el vendedor conocía el defecto y lo calló, además debe indemnizar daños y perjuicios (artículo 2145).
Hasta aquí, lo bueno. Ahora, los límites, que son los que casi nadie cuenta:
- Seis meses. Las acciones por vicios ocultos se extinguen a los seis meses desde la entrega (artículo 2149).
- Lo que está a la vista no cuenta. El vendedor no responde de los defectos manifiestos (artículo 2143).
- La prueba es tuya. Al comprador le toca demostrar que el vicio ya existía cuando compró; si no lo demuestra, se presume que apareció después (artículo 2159).
- Se puede pactar menos. Las partes pueden restringir o renunciar a esta responsabilidad, siempre que no haya mala fe (artículo 2158). El famoso «se vende como está» puede tener efectos.
Un aviso: una compraventa entre particulares se rige por el código civil de tu estado. El federal sirve de referencia, y muchas reglas se parecen, pero confirma el plazo en el tuyo si llegas a necesitarlo.
Si le compras a una agencia o un lote
Aquí sí hay un proveedor y sí aplica la ley del consumidor:
- Si te ofrecen garantía, no puede ser menor de 90 días desde la entrega (artículo 77), y debe darse por escrito, con su alcance, duración, condiciones y dónde hacerla valer (artículo 78).
- Si el auto tiene vicios ocultos, puedes pedir la restitución, la rescisión del contrato o la reducción del precio, y además una bonificación o compensación (artículo 82), que se calcula conforme al artículo 92 TER, con un mínimo del 20% del precio pagado.
- El contrato tiene que estar registrado ante la PROFECO, según la NOM-122-SCFI-2010, y debe detallar el NIV, el número de kilómetros recorridos y las «condiciones generales en las que se encuentra el vehículo usado» en lo físico-mecánico y en los dispositivos de seguridad.
Ojo con un matiz. La ley no obliga a vender con garantía: dice cómo debe ser la garantía cuando se ofrece. El contrato tipo de la PROFECO tiene dos casillas, «Sin garantía» y «Con garantía por un plazo de…». Fíjate en cuál se marca. Aun sin garantía, ese mismo contrato prevé la rescisión si aparecen «vicios ocultos que no hayan sido informados».
Lo que conviene dejar por escrito
Como los defectos a la vista no se pueden reclamar y la carga de la prueba es tuya, lo que no quede por escrito juega en tu contra. En el contrato deben constar:
- El kilometraje del día de la entrega.
- Los defectos conocidos, uno por uno. Así el vendedor no puede decir después que te los ocultó, pero tampoco tú puedes reclamarlos. Es justo.
- Una declaración del vendedor de que el auto no tiene reporte de robo, adeudos ni gravámenes.
- Si hubo inspección de un mecánico, su reporte como anexo.
El contrato, el pago y el cambio de propietario
Si todo cuadra, falta cerrar bien. Es la parte más aburrida y la que más problemas evita.
Qué debe decir el contrato
El contrato tipo de la PROFECO identifica el auto con estos datos: número de identificación vehicular, marca, submarca, versión o tipo, modelo o año, color, kilometraje, número de constancia de inscripción al REPUVE, placas y número de motor. Cualquier contrato entre particulares debería incluirlos.
Añade:
- El precio y la forma de pago.
- La fecha y la hora de entrega, que separan las multas de antes y de después.
- La lista de documentos entregados.
- Los defectos conocidos y la situación de la garantía, si la hay.
- La identificación oficial de ambas partes y sus firmas.
Cómo pagar
- Nunca des un anticipo por un auto que no has visto.
- Paga de forma rastreable, con transferencia bancaria, y a nombre de quien aparece como dueño en la factura.
- Haz el trato en un lugar público y concurrido, de día.
- Entrega el dinero cuando tengas los papeles en la mano, no antes.
Negociar con lo que encontraste
La inspección no solo sirve para descartar autos: sirve para fijar el precio. Un ejemplo con cifras hipotéticas, que tienes que sustituir por tus cotizaciones. Supón que las cuatro llantas tienen ocho años según su código DOT, y que cambiarlas te cuesta 8,000 pesos. Y que el mecánico encontró las balatas al final de su vida, con un costo de 2,500 pesos. Pedir una rebaja de 10,500 pesos no es regatear: es poner el auto en el estado que su precio supone.
Hay un matiz en contra que conviene decir. Un auto con todo al día también vale más. Si el vendedor tiene la bitácora completa y las piezas nuevas con factura, pagar algo más por él puede ser la mejor compra de la lista.
El cambio de propietario
En la Ciudad de México, la Tesorería le dice al comprador: «Efectúe el cambio de propietario dentro de los 15 días hábiles siguientes a la compra». En 2026, el trámite cuesta 433 pesos para un vehículo particular, incluida la nueva tarjeta de circulación, según el Código Fiscal de la ciudad (artículo 219). Al vendedor, la misma Tesorería le recomienda asegurarse de que el comprador lo haga. Tiene sentido: mientras no se haga, el auto sigue a su nombre.
En otros estados, el trámite y su costo cambian. Consúltalo en la secretaría de finanzas o de movilidad de tu entidad.
Si compras en España
El método es el mismo; cambian las herramientas.
El informe de la DGT. La Dirección General de Tráfico ofrece un informe reducido gratuito, con la fecha de primera matriculación y los impedimentos para la transferencia. El completo costaba 8.67 euros en noviembre de 2025, según la revista de la DGT, e incluye el historial de ITV, el kilometraje, el número de titulares, las cargas y las revisiones pendientes.
Si le compras a un profesional, la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios fija tres años de responsabilidad por falta de conformidad. En los bienes de segunda mano permite pactar un plazo menor, pero que «no podrá ser inferior a un año desde la entrega» (artículo 120).
Si le compras a un particular, el Código Civil da seis meses desde la entrega para reclamar por defectos ocultos (artículo 1490). Curiosamente, el mismo plazo que el Código Civil Federal mexicano.
El checklist completo

Estas son las 40 comprobaciones, en el orden en que conviene hacerlas. Si falla alguno de los puntos 2 a 5, 9 a 13 o 17, retírate: son problemas de papeles, y no tienen arreglo. Los demás tienen un costo o una solución, y sirven para negociar.
Desde casa
- Pide el NIV, las placas y una foto de la factura.
- Consulta el REPUVE desde gob.mx: sin reporte de robo ni proceso judicial.
- Comprueba que marca, modelo, año y color del REPUVE coinciden con el anuncio.
- Calcula el dígito verificador del NIV.
- Lee el año modelo en la décima posición y compáralo con la factura.
- Consulta adeudos de tenencia, refrendo y multas en el estado de las placas.
- Pregunta en la agencia de la marca por llamados a revisión pendientes.
- Compara el precio con anuncios del mismo modelo, año, versión y kilometraje.
Papeles, en persona
- Factura original, a nombre del vendedor o con la cadena de ventas completa.
- Factura electrónica vigente en el portal de verificación del SAT.
- Identificación oficial del vendedor, que coincide con la factura.
- NIV idéntico en el auto, la factura, la tarjeta de circulación y el REPUVE.
- Placas y etiqueta del NIV sin señales de alteración.
- Comprobantes de tenencia; en la Ciudad de México, los últimos cinco años y el vigente.
- Tarjeta de circulación vigente.
- Comprobantes de verificación y engomados.
- Si es extranjero: pedimento de importación.
- Bitácora o notas de servicio con su kilometraje.
El auto, en inspección
- Luz de día, piso seco y motor frío.
- Separaciones parejas entre cofre, cajuela y puertas.
- Sin diferencias de tono ni restos de pintura en hules y molduras.
- Sin óxido en bajos, pasos de rueda y piso de la cajuela.
- Llantas por encima de los indicadores de desgaste y con desgaste parejo.
- Fecha DOT de las llantas: anótala.
- Llanta de refacción, gato y llave.
- Parabrisas y cristales sin grietas.
- Todas las luces funcionan, sin humedad en faros ni calaveras.
- Testigos del tablero: se encienden al dar contacto y se apagan.
- Desgaste de volante, pedales y asiento coherente con el kilometraje.
- Aire acondicionado, cristales, seguros y pantalla funcionan.
- Sin olor a humedad ni lodo bajo las alfombras.
- Niveles y aspecto de aceite, anticongelante y líquido de frenos.
- Sin fugas bajo el auto.
- Lector OBD: sin códigos de falla y con los monitores completados.
En la prueba de manejo
- Arranque en frío sin ruidos anormales ni humo.
- Frena recto, sin vibraciones; dirección sin juego; cambios suaves.
- Al volver: temperatura normal, sin fugas ni olores.
Al cerrar la compra
- Revisión de un mecánico de tu confianza, con reporte por escrito.
- Contrato con NIV, motor, placas, kilometraje, constancia del REPUVE, defectos conocidos y documentos entregados.
- Pago rastreable al dueño, contra entrega de papeles y llaves, y cambio de propietario en plazo.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si un auto usado es robado?
Consulta el REPUVE, gratis, con el NIV, las placas o el folio de la constancia de inscripción. El resultado indica si tiene reporte de robo y si está vinculado a algún proceso judicial. Entra desde la página del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública en gob.mx, porque hay muchos sitios que imitan la consulta. Y no te quedes solo con eso: compara el NIV del auto con el de todos los papeles.
¿Qué papeles debe tener un auto usado en México?
La factura original, o la cadena completa de ventas si el vendedor no es el primer dueño; los comprobantes de tenencia; la tarjeta de circulación; los comprobantes de verificación; y, si es de procedencia extranjera, el pedimento de importación. El contrato tipo de la PROFECO añade la póliza de seguro, el comprobante de pago de multas y el manual.
¿Cómo verifico que la factura de un auto es real?
Si es una factura electrónica, en el portal de verificación de comprobantes del SAT, con el folio fiscal, el RFC de quien la emitió y el de quien la recibió. El resultado indica si está vigente o cancelada. Si es una factura en papel, anterior a la factura electrónica, pide a la agencia que la emitió que confirme su autenticidad.
¿Qué es el NIV y cómo se revisa?
Es el número de identificación vehicular: 17 caracteres que, según la NOM-001-SSP-2008, identifican al fabricante, describen el vehículo e incluyen el año modelo, la planta y el número de serie. El noveno carácter es un dígito verificador que se calcula con los demás. Revísalo contra la factura, la tarjeta de circulación y el REPUVE, y calcula el dígito verificador para detectar números mal copiados o alterados.
¿Todavía se pueden regularizar autos extranjeros?
No bajo el programa de regularización, que terminó el 31 de diciembre de 2025 sin prórroga, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Hasta noviembre de 2025 se regularizaron 2,987,839 vehículos. No compres un auto «por regularizar», y desconfía de cualquier gestor que ofrezca hacerlo. La importación definitiva de usados sigue siendo posible por otra vía, con su propio decreto y sus aranceles.
¿Quién paga la tenencia atrasada de un auto usado?
Depende del estado. En la Ciudad de México, el Código Fiscal hace responsables solidarios a quienes adquieran el vehículo, hasta por el monto del impuesto que existiera. Por eso la Tesorería recomienda recibir los comprobantes de pago de los últimos cinco años y del vigente. En cualquier estado, consulta los adeudos con la placa antes de pagar.
¿Qué garantía tiene un auto usado comprado en agencia?
La ley no obliga a vender con garantía, pero si se ofrece, no puede ser menor de 90 días desde la entrega y debe darse por escrito. Además, si el auto tiene vicios ocultos, la Ley Federal de Protección al Consumidor te permite pedir la restitución, la rescisión o una rebaja del precio, más una bonificación o compensación. El contrato de la agencia debe estar registrado ante la PROFECO.
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar vicios ocultos a un particular?
Según el Código Civil Federal, seis meses desde la entrega. Pero ojo: el vendedor no responde de los defectos que estaban a la vista, te toca a ti probar que el vicio ya existía y las partes pueden pactar limitar esa responsabilidad si no hay mala fe. Además, entre particulares se aplica el código civil de tu estado, así que confirma el plazo en el tuyo.
¿Cómo saber si le bajaron el kilometraje a un auto?
Compara el odómetro con las notas de servicio y verificaciones, y revisa si el desgaste del volante, los pedales y el asiento cuadra con lo que marca. Fíjate también en las llantas: según la NHTSA, un auto con menos de 20,000 millas, unos 32,000 km, debería conservar las originales. Divide también el kilometraje entre los años de uso. Y si el auto viene de Estados Unidos, comprueba si el tablero marca millas.
Fuentes y metodología
Robo de vehículos y registro vehicular:
- Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, Robo de vehículos asegurados, cifras de enero a diciembre de 2025: 54,910 vehículos asegurados robados (63,345 en 2024; variación del −13.3%), 24,321 recuperados (44%), 55.1% con violencia, vehículos más robados y estados con más robos. El promedio de unos 150 robos al día es cálculo nuestro sobre el total anual.
- Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Consulta Ciudadana del Registro Público Vehicular, 26 de septiembre de 2025: datos para consultar y qué información devuelve.
- Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Concluye el programa para la regularización de vehículos usados de procedencia extranjera, 18 de enero de 2026: fin del programa el 31 de diciembre de 2025 y 2,987,839 vehículos regularizados hasta noviembre de 2025.
- Decreto por el que se fomenta la regularización de vehículos usados de procedencia extranjera, DOF del 19 de enero de 2022: artículo 8, acreditación de la legal estancia con el pedimento de importación.
- Ley del Registro Público Vehicular, texto vigente, última reforma del 20 de mayo de 2021: artículos 7 (información del registro), 11 (consulta y datos personales) y 13 (identificación de vehículos importados).
Identificación del vehículo, facturas y llamados a revisión:
- NOM-001-SSP-2008, para la determinación, asignación e instalación del número de identificación vehicular, DOF del 13 de enero de 2010: estructura de 17 caracteres, caracteres permitidos, tabla de años modelo, método del dígito verificador y ubicación del NIV. El NIV de ejemplo es inventado; su dígito verificador está calculado con el método de la norma.
- SAT, portal de Verificación de Comprobantes Fiscales Digitales por Internet: datos de captura y resultado de la verificación.
- PROFECO, Alertas al Consumidor 2025: 159 avisos publicados. La clasificación en 94 llamados a revisión de autos, camionetas, pickups o vans y 48 de motocicletas, cuatrimotos o embarcaciones es nuestra, por marca y modelo. Una alerta puede abarcar varios modelos, así que el recuento no equivale al número de vehículos afectados. La invitación a informar del cambio de propietario, la reparación «sin costo» y la vigencia de 12 meses proceden de las alertas 1/2025 de Kia y 162/2025 de Volkswagen.
Kilometraje y llantas:
- NHTSA, Odometer Fraud: más de 450,000 vehículos al año con lecturas falsas en Estados Unidos, y recomendaciones para detectarlo, incluida la de las llantas originales por debajo de 20,000 millas.
- Parlamento Europeo, resolución del 31 de mayo de 2018 sobre la manipulación de los cuentakilómetros, 2017/2064(INL): entre el 5% y el 12% de las ventas nacionales y entre el 30% y el 50% de las transfronterizas.
- NHTSA, Tires: profundidad mínima de 2/32 de pulgada, indicadores de desgaste, lectura de la fecha DOT y recomendación de cambio a los seis a diez años de algunos fabricantes.
- Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, Best Practices for Addressing OBD Readiness in I/M Programs, 2022: función de los monitores de preparación para detectar intentos de pasar la inspección. El documento trata de vehículos diésel pesados; lo citamos por el principio, que es general.
Derechos del comprador y trámites:
- Código Civil Federal, texto vigente, última reforma del 14 de noviembre de 2025: artículos 2142 a 2149, 2158 y 2159, sobre el saneamiento por defectos ocultos.
- Ley Federal de Protección al Consumidor, texto vigente, última reforma del 12 de diciembre de 2025: artículos 2, 77, 78, 82 y 92 TER.
- NOM-122-SCFI-2010, prácticas comerciales en la comercialización de vehículos usados, DOF del 3 de mayo de 2010: registro del contrato ante la PROFECO y contenido mínimo. Según la Secretaría de Economía, sigue vigente, y su revisión sistemática de 2024 concluyó que debe modificarse.
- PROFECO, contrato tipo de compraventa al contado de vehículo usado: datos de identificación del vehículo, documentos que se entregan, opciones de garantía y rescisión por vicios ocultos no informados.
- Código Fiscal de la Ciudad de México, capítulo del Impuesto sobre Tenencia o Uso de Vehículos, versión publicada por la Secretaría de Administración y Finanzas en 2024: artículo 160, responsables solidarios.
- Tesorería de la Ciudad de México, Control vehicular 2026: costo del cambio de propietario (433 pesos, artículo 219 del Código Fiscal) y recomendaciones al contribuyente.
España:
- Revista DGT, Informe de un vehículo: qué es y cómo solicitarlo, 7 de noviembre de 2025: tipos de informe, contenido y tasa de 8.67 euros.
- Real Decreto Legislativo 1/2007, texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios: artículo 120, en la redacción del Real Decreto-ley 7/2021.
- Código Civil español: artículos 1484 a 1490.
Limitaciones que conviene tener presentes:
- Las cifras de robo son de vehículos asegurados. Los que no tenían seguro no están incluidos, así que el total real es mayor.
- No hemos encontrado una cifra oficial de fraude de odómetro en México. Las de Estados Unidos y la Unión Europea sirven como referencia, no como estimación para México.
- Las normas de tenencia, adeudos y cambio de propietario son estatales. Citamos las de la Ciudad de México como ejemplo; en otros estados cambian.
- Entre particulares se aplica el código civil de cada estado. Citamos el federal como referencia.
- Las señales de la inspección son orientativas. Ninguna sustituye el diagnóstico de un mecánico.
- Los importes del ejemplo de negociación son hipotéticos: sirven para mostrar el método, no como precios de referencia.
- Este artículo no es asesoramiento legal. Ante un problema concreto, consulta a un abogado o, si le compraste a un proveedor, a la PROFECO.